Por segunda noche consecutiva la policía y los gendarmes franceses han mantenido registros masivos como consecuencia de los atentados del viernes por la noche.
El ministro del Interior, Bernard Cazeneuve, insistió en que la investigación «avanza rápidamente». En la noche del domingo al lunes fueron detenidas 23 personas en diferentes redadas y se aprehendieron 31 armas, entre ellas varios kaláshnikov e incluso un lanzagranadas, en los 168 registros domiciliarios que se llevaron a cabo.
Las fuerzas del orden francesas llevaron a cabo 128 registros de domicilios la pasada noche en operaciones de investigación lanzadas tras losatentados del viernes en París.Bernard Cazeneuve, ministro del Interior, dio estos datos en una entrevista en la emisora de radio France Info y recordó que era la segunda noche consecutiva en la que policías y gendarmes llevaban a cabo ese tipo de acciones, que no tienen relación directa con las pesquisas de los ataques yihadistas en la capital.
La policía francesa por segunda noche consecutiva ha mantenido registros masivos en la capital como consecuencia de los atentados del viernes por la noche. Hollande, tras anunciar el lunes «una guerra sin tregua contra el Estado Islámico, recibe hoy en el Elíseo al secretario de Estado, John Kerry.
«Francia está en guerra», declaró el presidente francés, François Hollande, en su discurso ante la Asamblea Nacional y el Senado, reunidos en sesión conjunta y extraordinaria en Versalles. Fueron sus primeras palabras antes de desgranar una batería de medidas excepcionales para combatir el terrorismo. Hollande reclamó una reforma constitucional que mejore las medidas para luchar contra el terrorismo, al tiempo que proteja las libertades fundamentales y anunció que se prolongará el estado de emergencia durante tres meses.
Hollande presentó una serie de disposiciones que endurecen el tratamiento jurídico del radicalismo y el terrorismo, empezando por la retirada de la nacionalidad a quienes tengan otro pasaporte y sean condenados por una serie de delitos que atenten contra el Estado o contra los valores fundamentales. Se impedirá el regreso a Francia de terroristas que hayan combatido en Iraq o Siria, y se pretende controlar a los sospechosos de terrorismo con dispositivos electrónicos. Además, la ampliación del estado de emergencia permite, entre otras cosas, que la policía practique registros y detenciones sin tutela judicial.
El presidente francés subrayó que no se escatimarán esfuerzos financieros, porque, subrayó, «la seguridad pasa por delante del pacto de estabilidad». Al respecto, anunció que reforzará «sustancialmente los medios de la justicia y de las fuerzas del orden» con 8.500 efectivos suplementarios. Por lo que respecta al Ejército, «no habrá ninguna disminución de efectivos hasta 2019».
Hollande aseguró que los atentados del pasado viernes en París fueron «planificados en Siria, organizados en Bélgica», y contaron «con complicidades en Francia». Pidió «sangre fría» a los ciudadanos en «estos momentos difíciles» y recordó que la sociedad gala «no se deja impresionar por el terror». Consciente de que «hará falta tiempo» para ganar esta guerra, afirmó que «no hay guerra de civilizaciones porque el adversario no es una civilización».
A continuación, reclamó la creación de una «única coalición internacional» contra el Estado Islámico, para lo que se reunirá en los próximos días con los presidentes de EEUU, Barack Obama, y Rusia, Vladimir Putin. Asimismo, señaló que Francia pedirá una reunión «en el plazo más breve» del Consejo de Seguridad de la ONU para aprobar una resolución contra el Estado Islámico. «Hasta entonces, Francia intensificará sus operaciones» en Siria, dijo Hollande, que informó de la incorporación del portaaviones Charles de Gaulle a los bombardeos.
Consideró «vital» que Europa acoja a los refugiados que piden asilo, pero también pidió «controles sistemáticos y coordinados» en las fronteras de la UE y reclamó la aprobación del fichero europeo de pasajeros aéreos (PNR) antes de final de año. La sesión concluyó con diputados, senadores y miembros del Gobierno entonando «La Marsellesa».
La sesión extraordinaria del Congreso francés y el discurso de Hollande acapara la mayoría de las portadas de los diarios.ABCabre su primera con las palabras de Hollande: «Francia está en guerra». «La guerra de Hollande», titulaEL PERIÓDICO. Por su parte,EL PAÍScentra su atención en las medidas propuestas: «Francia rearma al Estado para combatir el terrorismo». En este sentido,LA RAZÓNse refiere a «una Constitución para la guerra», yEL MUNDOcita a Hollande: «Tenemos que reformar nuestra Constitución. Estamos en guerra».
Entretanto, se suceden las operaciones policiales destinadas a tratar de identificar a los cómplices de los yihadistas que perpetraron los atentados del pasado viernes, que costaron la vida al menos a 129 personas. La Fiscalía conoce ya la identidad de cinco de los siete suicidas, sobre los que existe la fuerte presunción de que pasaron por Siria en los últimos años. Este hecho justifica la afirmación de Hollande de que los atentados fueron «planificados en Siria y organizados en Bélgica».
Los servicios de seguridad belgas y franceses consideran que Abdelhamid Abaaud es el cerebro de la masacre del pasado viernes. Este belga de origen marroquí escapó a Siria en enero tras la caída de su célula. Mientras, sigue la búsqueda de Salah Abdeslam, sobre quien pesa una orden de arresto internacional por su supuesta implicación en los ataques en la capital francesa.
La cumbre del G-20 se cerró con un acuerdo de nueve puntos en el que los países se comprometen a luchar mejor y a compartir más información contra el terrorismo. No obstante, los diarios reflejan las reticencias a sumarse a una ofensiva militar y sobre el futuro de Bashar al Asad. En la rueda de prensa posterior al término de la cumbre, el presidente de EEUU, Barack Obama, calificó de «error» el envío de tropas a Siria para combatir al Estado Islámico. «Veríamos una repetición de lo sucedido otras veces», señaló Obama. Por su parte, el presidente ruso, Vladímir Putin, aseguró que los terroristas cuentan con la financiación de países presentes en el G-20.
Por su parte, el presidente español, Mariano Rajoy, pidió que no se especule sobre una posible intervención de España en Siria y dijo que hay que ser «serios y eficaces» en esta cuestión. «No se pueden hacer debates serios sobre qué pasaría si…», advirtió Rajoy. «Las cosas hay que pensarlas. Hay que coordinarse muy bien con los aliados», añadió. El presidente recordó que España ya participa en misiones militares en el exterior bajo el paraguas de la coalición internacional antiyihadista y siempre «con la inmensa mayoría del Parlamento». En relación a las medidas antiterroristas en territorio español, descartó elevar el actual nivel de alerta (nivel 4) al máximo grado (nivel 5).
Mientras, la Unión Europea (UE) pidió ayer «unidad» en el apoyo a Francia, y se mostró abierta a abordar la petición gala de activar el artículo de solidaridad en los tratados cuando un Estado miembro es objeto de un ataque armado. «Examinaremos con detenimiento esto con las autoridades francesas y luego con los servicios jurídicos de la UE, indicó la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini.
La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, apeló ayer a la unidad de todos los demócratas en la lucha contra el terrorismo e insistió en el que el pacto antiyihadista está abierto «a todos» los partidos políticos. En un foro organizado por el diarioLA RAZÓN, Santamaría defendió el valor de la unidad, que, dijo, nos hace «más fuertes». En este sentido, consideró que Podemos «se equivoca» al rechazar sumarse al pacto. «Se lo juzgarán las urnas», advirtió. La vicepresidenta dijo que el Gobierno «apoyará en cada momento» la estrategia contra el Estado Islámico que respalde la coalición internacional en respuesta a los atentados de París, remarcó que Siria es «el principal escenario a tener en cuenta», y donde, dijo, «se debe hacer un esfuerzo importante».
Por su parte, el ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo, consideró que se ha producido un «avance» en cuanto a que «el problema» en Siria es lograr vencer al Estado Islámico. «Hemos cambiado la lógica de los debates que hemos tenido hasta hace muy poco, que era ‘Al Asad ‘sí’ o Al Asad ‘no’, por una lógica que es guerra o paz», argumentó el ministro. Margallo también se refirió a las informaciones erróneas sobre la muerte de dos españoles. El ministro explicó que «la información fue comprobada tres veces, contrastada con la Policía francesa» por los servicios consulares y de la Embajada en París, y se produjeron «dos errores perfectamente explicables».
El líder del PSOE, Pedro Sánchez, consideró un error la decisión del líder de Podemos, Pablo Iglesias, de no sumarse al pacto antiyihadista y reclamó unidad para afrontar este «desafío muy real» ante el que se exige «mucha seriedad» y «dejar a un lado las cuestiones electorales». «La unidad de los demócratas fue clave para derrotar a ETA y lo será con el yihadismo», recalcó en declaraciones a laCadena SER.
Por otro lado, Sánchez se mostró dispuesto a dar «una respuesta de fuerza» al Estado Islámico, pero desde una «estrategia común por parte de la UE» y bajo el paraguas de la legalidad internacional.EL PAÍSapunta que el líder socialista aboga por «la justicia universal contra el terrorismo».
El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, declaró que el terrorismo «no se solucionará solo» y es necesario actuar para combatirlo. Reclamó unidad a la UE, a la vez que «mesura» para no perjudicar tampoco a quienes huyen de la guerra.
Por otro lado,EL PAÍSinforma que la policía y la fiscalía de la Audiencia Nacional no tiene constancia de que ninguno de los yihadistas implicados en las matanzas del pasado viernes en París haya estado en alguna ocasión en España ni hayan tenido contacto con sospechosos residentes en España. Mientras, Interior ha decretado un refuerzo en los controles fronterizos en puertos y aeropuertos.
En otro orden de cosas, el encuentro entre las selecciones de fútbol de España y Bélgica previsto para hoy en Bruselas ha sido suspendido por motivos de seguridad.
EL PAÍS 1,3-12,21-23/EL MUNDO 1,6-16/ABC 1,16-33/LA VANGUARDIA 1,3-20/EL PERIÓDICO 1,2-9/LA RAZÓN 1,22-42/CINCO DÍAS 1,20/EL ECONOMISTA 1,6-11/AGENCIAS
GUERRA CONTRA EL ESTADO ISLÁMICO
El presidente de Francia, François Hollande, prometió este lunes una»guerra sin tregua» contra el EI,al que combatirá en Oriente Medio con medios militares y en su país con una reforma constitucional y un refuerzo de la seguridad interior.En un duro discurso pronunciado ante la reunión solemne de las dos cámaras legislativas reunidas en Versalles, el jefe del Estado, espoleado por los atentados,auguró una victoria de Francia ante «aquellos que buscan el oscurantismo».»Los autores de esos atentados deben saber que Francia ha derrotado a adversarios más temibles que estos cobardes asesinos», aseguró Hollande, que pidió a su pueblo «sangre fría», pero que anunció una intensificación de los ataques en Siria, «la principal fábrica de terroristas del mundo».Atacado por la oposición conservadora, que había criticado lainactividad del Ejecutivo frente al terrorismo, Hollande desgranó un arsenal de medidas para afrontar este combate y garantizar la seguridad de una población angustiada por lo que sucedió en la sala Bataclan y otros cinco escenarios de la capital. Lo hizo en un discurso que ha finalizado con los parlamentarios en pie cantando La Marsellesa.El presidente francésse presentó como un jefe militar dispuesto a vengar la herida sufrida por Francia-«un atentado planificado en Siria, organizado en Bélgica y con complicidades en Francia»-, pero también como el portador de un mensaje de seguridad para una población que duda.Para ello, triplicará la capacidad operativa de Francia en la zona con el envío de su buque insignia, el portaaviones Charles de Gaulle, que zarpará el próximo miércoles.No escatimará tampoco esfuerzos financieros porque, dijo, «la seguridad pasa por delante del pacto de estabilidad». De esta forma,queda en suspenso la reducción de 9.200 militares prevista para 2019.Además, Hollande se reunirá en los próximos días con los presidentes de Estados Unidos, Barack Obama, y de Rusia, Vladimir Putin, para que unifiquen sus esfuerzos en una «única coalición internacional» en Siria e impulsará una resolución contra el EI en el Consejo de Seguridad de la ONU.Al tiempo,solicitará la cooperación de sus socios europeosy de la región bajo el principio de solidaridad a un país agredido.La ofensiva militar irá acompañada de un blindaje interior, que comenzará con la petición de «controles sistemáticos y coordinados» de la entrada de inmigrantes a Europa y la creación de un fichero europeo de pasajeros aéreos (PNR) antes del final de año.Tras haber lanzado en la madrugada cientos de registros y detenciones en varias ciudades del país amparadas en el estado de emergencia decretado el pasado sábado tras los atentados del viernes, Hollande pedirá que se prolongue tres meses esta situación de excepción que, dijo «facilita» la lucha contra el terrorismo.Pero consciente de que este instrumento que data de 1955 «no se adecúa a la lucha contra el terrorismo de guerra» en el siglo XXI, el presidente anunció una reforma constitucional que lo adapte a los nuevos tiempos y respete las libertades fundamentales.»Tenemos que hacer evolucionar nuestra Constituciónpara permitir a los poderes públicos actuar, respetando el Estado de derecho, contra el terrorismo de guerra», aseguró.Además, propondrá un endurecimiento de la legislación para poder retirar la nacionalidad a los binacionales que comentan delitos terroristas, impedir la entrada en Francia a quienes representen un riesgo, expulsar de forma «más rápida» a los que supongan una amenaza y aumentar las penas por tráfico de armas.En paralelo,se incrementarán los efectivos de seguridad. Hollande, que tras su llegada al Elíseo anunció la creación de 5.000 puestos de gendarmes y policías, aseguró hoy que se crearán otros tantos en los dos próximos años, a los que añadirán 2.000 puestos en el ámbito de la justicia y 1.000 en las aduanas.



