UGT considera obligado un aumento de los salarios para repartir la riqueza en una región donde el 20% de su población está en riesgo de pobreza y exclusión social
Más de la mitad de las personas y de los hogares de Cantabria, en concreto un 52,8% y un 54,1% respectivamente, tienen dificultades económicas para llegar a final, lo que implica en ambos casos un incremento anual de cinco puntos (eran 47,7 y 49,1% en 2016), según la última estadística de la Encuesta de Condiciones de Vida elaborada por el Instituto Nacional de Estadística (INE) y correspondiente al año 2017.
Al contrario que en Cantabria, en España el porcentaje de personas y hogares en la misma situación se redujo el año pasado en comparación a 2016, ya que el 53,3% de personas y el 52% de hogares con dificultades para llegar a final de mes registrado por el INE implican en los dos casos una disminución cercana a los nueve puntos (eran 62,6 y 60,9% respectivamente el año anterior).
UGT reitera la necesidad de aumentar los salarios como mejor vía para repartir y redistribuir la riqueza porque los cuatro años consecutivos de crecimiento económico y de aumento de los beneficios empresariales “no se están reflejando en las rentas de la gran mayoría de los trabajadores y no llegan a una gran parte de la sociedad española y cántabra, que sigue en niveles preocupantes de pobreza y exclusión social”.
Según la Encuesta de Condiciones de Vida del INE, al término del año pasado un 20,5% de la población de Cantabria estaba en riesgo de pobreza y exclusión social según la denominada Tasa AROPE, nuevo criterio de medición de la pobreza en la UE que no sólo cuantifica los bajos ingresos económicos, también la privación material severa y la baja intensidad del empleo en los hogares.
Si sólo se cuantifica la pobreza según los ingresos económicos, un 17,6% de la población cántabra cuenta con rentas inferiores al umbral de la pobreza, un 2,3% más que los registrados en el año 2016 (15,3%), lo que implica el tercer mayor incremento del país sólo superado por el de Extremadura (+8,4%) y el de Islas Baleares (+5,8%).
En España la Tasa AROPE se situaba al cierre del año pasado en un 26,6%, mientras que la pobreza y exclusión social sólo medida en términos de bajos ingresos económicos se situó en un 21,6%, siete décimas menos que en 2016.

