Carlos Sánchez informa al consejero sobre los proyectos de la Fundación para el Canal de la Mina, incluido en el área industrial Piélagos-Villaescusa
La compatibilidad entre el desarrollo de nuevas áreas industriales en la región y la conservación del entorno natural y respeto de reservas y zonas de interés medioambiental fue el tema central de la reunión que el consejero de Innovación, Industria, Turismo y Comercio, Francisco Martín, ha mantenido con el presidente de la Fundación Naturaleza y Hombre, Carlos Sánchez.
El encuentro, incluido dentro de la ronda de contactos que Martín está teniendo en este inicio de Legislatura con empresas, colectivos e instituciones regionales, tuvo un carácter informativo y durante el mismo Martín y Sánchez repasaron las actividades y proyectos que desarrolla la Fundación, así como algunas de las principales preocupaciones de este colectivo.
Así, entre las prioridades de la Fundación Naturaleza y Hombre se encuentra el mantenimiento de zonas y hábitat naturales próximos a áreas de futura industrialización, entre los que Carlos Sánchez destacó el Canal de la Mina.
Esta reserva, de ochenta hectáreas y considerada área de Protección y de Estrategia medioambiental, se encuentra localizada entre los municipios de Villaescusa y Piélagos, pendientes de un PSIR (Proyecto Singular de Interés Regional) para el desarrollo del denominado área industrial Piélagos-Villaescusa.
«Las zonas más valiosas quedan protegidas del desarrollo industrial», señaló el presidente de la Fundación Naturaleza y Hombre al explicar que el objetivo de la reunión ha sido «informar al consejero del estado de esta zona y de los proyectos que la Fundación tiene para la misma».
Sánchez explicó que la Fundación Naturaleza y Hombre viene trabajando desde hace mucho tiempo en la recuperación y puesta en valor del terreno y el proyecto futuro es crear «sendas y zonas de observación que permitan a los visitantes disfrutar del entorno».
El cese de la actividad minera que se desarrollaba hasta hace unas décadas en este lugar ha permitido la regeneración parcial de algunos hábitats naturales y el Canal de la Mina se ha convertido en un corredor ecológico con abundante masa forestal de ribera (junco, saúco, plátano, aliso, avellano, laurel, etc..). En cuanto a la fauna, existe presencia ocasional de aves como el gavilán y el milano negro, así como anátidas y limícolas. También, en la cabecera de la ría de Solía se encuentra un refugio para murciélagos y mamíferos como zorro, garduña y comadreja, entre otros.
Martín y Sánchez durante el encuentro. (Foto: GABINETE DE PRENSA)




