El modelo cultural propuesto para Santander por Iñigo de la Serna ya tiene eslogan: Se Vende, afirma Antonio Mantecón de Ganemos Santander Sí Puede, acusando al alcalde de apostar por un modelo cultural falso, pomposo y artificial
El anuncio de la nueva salida a concurso de la gestión de los elementos del Anillo Cultural no ha tardado en recibir las críticas de la oposición.Ganemos Santander Sí Puedeachaca el fracaso de hace un año de dicho concurso a “una argucia para acabar un año después privatizando dichos elementos a cambio de nada”.
Para el concejal Antonio Mantecón “nuestro Alcalde ha puesto el cartel de “Se vende” a toda la ciudad. Cualquier iniciativa del equipo de gobierno se pone en marcha desde una perspectiva puramente mercantilista, cuyo beneficio siempre acaba por una u otra circunstancia en manos privadas”.
Para el concejal santanderino “el hecho de que se vaya a eliminar el canon de explotación de los diferentes elementos culturales, al tiempo que los gastos del mantenimiento corren de cuenta del erario público, es un fraude a los ciudadanos. ¿Dónde está el beneficio para el contribuyente?”. En opinión deGanemos Santander Sí Puede“si el concurso queda desierto, el Ayuntamiento debe asumir por sí mismo la gestión de las instalaciones, contratando su propio personal”.
Mantecón acusa al alcalde de apostar por un modelo cultural falso, pomposo y artificial que “ni emociona ni transmite absolutamente nada”. Un modelo con el que la ciudadanía no se siente identificada. Destaca el edil que son “los proyectos denominados “micro culturales”, a cargo de la iniciativa privada de pequeños artistas locales y que representan el 50% por ciento de la propuesta cultural de nuestra ciudad, los que recogen el 100% de reconocimiento de los ciudadanos”.
Ganemos Santander Si Puededefine estas iniciativas artísticas y culturales como “proyectos alternativos y dinamizadores que, junto con sus promotores, sí definen a la perfección la identidad cultural de Santander”, y que según ellos “están completamente olvidados por este Ayuntamiento, quizás porque consideran que la cultura y el arte no son más que un simple negocio o la escusa con la que encubrir el desarrollo de un modelo de ciudad cuyo último objetivo es satisfacer las ambiciones de promotores y constructores”.
Desde el partido municipalista se recuerda que “la ciudad debe mirarse hacia adentro, preocupándose también de dar cabida al sentir cultural de nuestros vecinos, promocionado el hecho artístico. El arte es un perfecto vehículo para la integración en nuestra sociedad. Si lo dejamos en manos de las elites económicas obviaremos la parte fundamental del mismo: servir como vehículo a la expresión, utilizando el lenguaje universal de la emoción. El arte no se nutre de grandes obras o grandes nombres, el arte es en sí mismo y se alimenta de cada pequeño gesto, de cada pequeño creador. Esa es la fórmula para una ciudad culturalmente viva. “



