Los cántabros necesitan de media 44.516 euros de ahorro inicial para poder acceder a la compra de una vivienda, según el estudio de Qualis Credit Risk, agente especializado en la suscripción y gestión de seguros de riesgo de crédito perteneciente al grupo ANV.
Este importe confirma el peso del ahorro previo como barrera de acceso a la vivienda en propiedad. Esta cifra es un 4% superior a los 42.839 euros de ahorro necesarios según el anterior estudio de la compañía, realizado en julio pasado.
Este desembolso supone que el comprador debe tener ahorrado en Cantabria el 28% del
precio de compraventa para poder hacer frente a la parte que no financia el banco
(entrada, impuestos y otros gastos de la operación).
El estudio de Qualis Credit Risk se apoya en datos del coste del metro cuadrado medio del
Ministerio de Vivienda, del cuarto trimestre de 2025 y toma como referencia una vivienda
tipo de 80 metros cuadrados de segunda mano, una de las más habituales en el mercado.
Aunque en el contexto actual la cuota hipotecaria puede resultar competitiva frente al alquiler, la necesidad de disponer de recursos propios para afrontar la entrada y los gastos asociados a la compraventa sigue siendo el principal obstáculo. Las entidades financieras suelen ofrecer financiación de hasta el 80% del valor del inmueble, lo que obliga al comprador a aportar el 20% restante como entrada. Y a este importe se suman los gastos asociados a la operación (impuestos, notaría, registro o gestoría), que no suelen financiarse y que pueden representar hasta un 15% adicional.
“Este desembolso inicial se ha convertido en una barrera de entrada significativa al mercado hipotecario. Hay miles de potenciales compradores que, si bien cuentan con solvencia económica para afrontar la cuota del préstamo, no tienen suficientes ahorros para hacer frente a la entrada”, afirma Mariola Municio, Client Relationship Manager de Qualis Credit Risk España.
Para Mariola Municio, “toda esta demanda insatisfecha se ve relegada al mercado del
alquiler, lo que provoca a su vez un incremento de los precios de los arrendamientos en la mayoría de las ciudades de España”.
Según los cálculos de Idealista, en los dos últimos años el precio del alquiler se ha
incrementado un 24%, la oferta de pisos ha caído un 17% y la demanda se ha disparado un 79%. Todo ello pese a la entrada en vigor de la Ley por el Derecho a la Vivienda.







