«Quedó claro que el ‘susanismo’ es lo que impera en las expectativas del PSOE y de la opinión pública»
¿Qué hará Susana Díaz tras este domingo electoral? De todos era sabido que ‘su’ candidato eraPedro Sánchez, mientras que por Eduardo Madina sentía algo cercano a una hostilidad no del todo bien disimulada. De todos era conocido que apoyó, sin palabras pero con avales, al madrileño. Y muchos dirigentes locales y gentes de su entorno decían, y dicen, que la presidenta andaluza no ha renunciado a la posibilidad de presentarse a las elecciones generales frente aRajoy, o frente a quien el Partido Popular ponga a su frente, que ya hay quien anda diciendo por ahí que «Mariano está cansado y piensa que ya lo ha obtenido todo en la vida política». Pero eso, lo mismo que el ‘resurgir Rajoyista’, que implica, al fin, ese encuentro conArtur Mas, sería objeto de otro comentario. Lo urgente, lo actual, hoy, es el PSOE y el futuro del segundo partido de la nación, un tema de enorme importancia.Juan Carlos I, que trató, en vano, de impedir la marcha deRubalcaba-el líder socialista había anunciado al Monarca, ya en enero, que no se presentaría a las primarias–, volvió sus ojos a Díaz. La conoció a través de dos encuentros a comienzos de año, cuando ya también el Rey había tomado la decisión de abdicar, aunque no probablemente tan pronto como a comienzos de junio, cuando una filtración aceleró todos los planes. Al Rey, a quien se sabe que desesperaba la lentitud con la que Rajoy se movía en el tema catalán, le gustaron los planteamientos de Díaz en la entrevista de esta con Artur Mas, una entrevista cuyos detalles corrió la andaluza a contarlos en La Zarzuela. Pero tampoco cuajaron, como se sabe, las sugerencias del jefe del Estado para que Díaz sumase a la presidencia andaluza la secretaría general del PSOE, que fácilmente habría ganado si se hubiese presentado, máxime si, como pretendió, lo hacía en solitario.Ahora, decir que el candidato deFelipe VI, una vez descartada Díaz, era Pedro Sánchez quizá sea arriesgado. La Zarzuela ha hablado al menos con quienes se configuraban como los dos principales candidatos al triunfo en estas elecciones andaluzas. Y se conocía la amistad de Madina con Don Felipe ydoña Letizia, un conocimiento forjado a través del diplomáticoBernardino León, que ha actuado como una especie de jefe de gabinete del candidato vasco en esta campaña y que acompañó al entonces Príncipe de Asturias en algunos de sus viajes a América para acudir a tomas de posesión de los nuevos mandatarios latinoamericanos. Fue muy comentado el aparte que la reina Letizia hizo con Madina durante la ‘recepción de los dos mil quinientos’ en el palacio de Oriente, el pasado 19 de junio. Mi impresión es que la pareja real mantiene muy buenas relaciones tanto con Sánchez como con Madina y que el pacto constitucional no corre, por tanto, peligro, ni en estos instantes ni cuando se celebre el congreso extraordinario del PSOE, que se inicia en la ya inminente fecha del 26 de julio.La pregunta, por tanto, sigue siendo la misma: y ahora, ¿qué hará Susana Díaz? La federación socialista que ella domina de manera mayoritaria es la más importante -más de cuarenta y cinco mil militantes, bien organizados, como se ha comprobado–, sus cualidades políticas son evidentes, lo mismo que su ambición. ¿Dejará pasar cuatro años antes de intentar llegar a La Moncloa? ¿O hará lo posible por retrasar, al menos retrasar, las primarias previstas para noviembre, adelantará sus propias elecciones autonómicas y dará el paso adelante? De momento, ya este domingo quedó claro que el ‘susanismo’ es lo que impera en las expectativas del PSOE y de la opinión pública. Pienso que el proceso, en el PSOE, está lejos de haberse cerrado con la elección de este domingo.-El blog de Fernando Jáuregui: ‘Cenáculos y mentideros’>>
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