Las obras del Hospital Valdecilla estarán terminadas el próximo «15 de mayo», según ha anunciado este lunes en el Pleno del Parlamento la consejera de Sanidad y Servicios Sociales del Gobierno regional, María José Sáenz de Buruaga.
La también vicepresidenta autonómica ha desvelado esta fecha durante su intervención en la Cámara para responder a preguntas del PSOE sobre servicios incluidos en el contrato de colaboración público privada para acabar el centro sanitario, formuladas por la diputada Dolores Gorostiaga, que se ha referido en concreto a dos jefes de equipo del servicio de cocina relegados de sus puestos de trabajo, extremo que Sáenz de Buruaga ha achacado a «pérdida de confianza» por parte de sus superiores.
La titular de Sanidad ha lamentado que la portavoz socialista traiga al Parlamento un asunto «tan doméstico y ridículo», cuestiones «bochornosas y ajenas al interés general» -ha agregado- que a su juicio suponen un intento de usar a los trabajadores para «seguir desprestigiando» en torno al Hospital Valdecilla.
«No va a dejar de sufrir usted amargamente hasta el 15 de mayo que será cuando, muy a pesar, verá terminadas esas obras del Hospital Valdecilla», le ha contestado la consejera de Sanidad a Gorostiaga en el turno de réplica.
Además, Sáenz de Buruaga ha cuestionado el «valor» de la socialista de traer al Parlamento asuntos como las preguntas formuladas este lunes en torno a los dos citados trabajadores -uno de ellos «vecino» de la líder del PSC-PSOE, Rosa Eva Díaz Tezanos, ha apuntado la consejera- cuando la exvicepresidenta con el Gobierno PRC-PSOE fue «incapaz de terminar» Valdecilla y dejó, además, «empantanadas» las obras.
También le ha reprochado los 200 millones del «desfase» presupuestario de los trabajos de remodelación del centro sanitario, o la promesa de un convenio de financiación del Estado que «no llegó nunca».
Además, Sáenz de Buruaga ha lamentado que el PSOE se haya dedicado estos últimos cuatro años a intentar «arruinar» y «echar abajo» el proyecto Valdecilla, con «recursos judiciales fallidos» y con «mentiras y manipulación, agitando el fantasma de la privatización».




