Se espera con un recobrado vigor renacentista, la arribada de la flota imperial de Carlos I de España y V de Alemania que, según el pregonero de la Corte, acontecerá en el atardecer de mañana viernes.
Calles engalanadas con pendones y estandartes; trasiego de mercaderes llegados desde todos los confines del Reino; campamentos de época levantados junto a la Alameda Miramar; talleres de reputados artesanos dispuestos por toda la villa; e incesante vaivén de personas afanadas en tenerlo todo dispuesto para unas jornadas que se aventuran gloriosas. Así aguarda Laredo, en un recobrado vigor renacentista, la arribada de la flota imperial de Carlos I de España y V de Alemania que, según el pregonero de la Corte, acontecerá en el atardecer de mañana viernes, evocando aquél histórico desembarco acaecido en septiembre de 1556.
Por delante quedan tres días de auténtica fiesta en los que nobles y plebeyos lucirán sus mejores galas para honrar al más ilustre personaje que jamás pisó estas tierras. El otrora todopoderoso Emperador, repondrá fuerzas junto al bravo mar Cantábrico antes de reemprender su ruta camino del Monasterio de Yuste (Cáceres). Aún tendrá tiempo de alcanzar a departir con los corregidores de los distintos municipios que integran la Red de Cooperación de las Rutas Europeas de Carlos V, que aprovechando estos fastos celebraron hoy jueves una Asamblea Extraordinaria con el objetivo de conseguir su declaración de Itinerario Cultural Europeo como principal prioridad.
Las novedades se suceden sin cesar en un enclave en el que los mejores cocineros del reino han desafiado a los más refinados paladares para llevarse el premio de mejor bocado en la V Ruta de la Tapa Imperial. Un certamen cuyo ganador será visitado en persona por el Sire, consumado sibarita que a buen seguro incorporará tan suculenta receta a la ya pantagruélica lista de delicias convertidas en debilidad del monarca.
La fiesta y la algarabía se abren paso con la inauguración oficial del Gran Mercado Renacentista. Músicos, bailarines y bufones se encargan de mantener a la máxima intensidad la vigorosa acogida de un pueblo laredano encantando en su papel estelar de anfitrión de una celebridad universal.
El viernes amanecerá con el aura de los días memorables. El imponente Palenque dispuesto en la playa Salvé con capacidad para más de cuatro mil personas se convertirá a partir de las 19:00 horas en el epicentro de distintas exhibiciones de cetrería, equilibrismo y espectáculos como el de “La serpiente que se muerde la cola”. En paralelo arrancará un desfile de las autoridades y el pueblo llano que acudirá a recibir al Emperador. Llamativas resultarán las banderas que volverán a bailar los Abanderados de Castiglion Florentino, al lucir elementos fluorescentes que incrementarán la vistosidad. Y no menos curiosa resultará la acogida que le prodigarán al Sire los integrantes del Grupo Aldaba Teatro, con renovado repertorio respecto a ediciones anteriores.
Los espectáculos pirotécnicos, los torneos de caballeros, la cena en el Túnel o las atracciones infantiles serán otros alicientes para tentar a quienes persigan vivir experiencias indelebles. Las puertas están abiertas de par en par para quienes decidan llegar por tierra o navegando por un mar aplacado a escasas horas de tan trascendental desembarco. Quienes tengan imposible acudir in situ, podrán seguir la retransmisión de los actos principales a través de internet en la página de Laredo Turismo.
Precisamente, en el contexto de esta arribada, tendrá lugar un sencillo pero entrañable homenaje a quienes hace quince años contribuyeron a hacer realidad lo que hasta entonces sólo era un esbozo cargado de ilusión. Aquellos pioneros recibirán así el reconocimiento de todo un pueblo volcado en dejar su huella en el recuerdo de quien asomará gobernando su nave como si llegar a tan noble puerto fuese la más capital de sus hazañas pedientes. ¡Larga Vida al Emperador!




