El Fondo Monetario Internacional ha anunciado que las conversaciones con las autoridades griegas sobre el programa de asistencia del país heleno no se reanudarán hasta la formación de un nuevo Gobierno en Grecia
2015 comenzará con tormenta política sobre Europa. El fracaso del primer ministro griego, Andonis Samarás, al adelantar la elección del presidente de su país y ser incapaz de reunir los votos necesarios para lograr el triunfo de su candidato, metió a Grecia en un adelanto electoral que se saldará el próximo 25 de enero y resucitó, de paso, el fantasma de la inestabilidad en la UE.
Todas las encuestas publicadas hasta el momento pronostican una victoria fácil de Syriza, formación de izquierda poscomunista que ya se impuso en los pasados comicios europeos. Aparte del vuelco que supondría a escala local, que esta previsión se consume tendría dos consecuencias ineludibles para el resto del continente. En el plano económico, forzaría una renegociación de la deuda con la troika, lo que diseminaría la tensión de nuevo por toda la eurozona.
La incertidumbre no sería menor en el ámbito político. La hipotética llegada al Gobierno del partido de Alexis Tsipras no solo desafiaría el modelo de coalición entre los grandes partidos impulsado por Alemania y presente en la Comisión Europea. Impulsaría las expectativas de formaciones similares en los países que han sufrido con la austeridad y que tienen citas con las urnas el año que viene, como son los casos de España y Podemos, el de Portugal y, previsiblemente también, Italia.
Adelanto cantado
El adelanto electoral firmado por Samarás estaba tan cantado como que en el sorteo de Navidad tiene que salir el gordo. Su candidato a la presidencia, el ex comisario europeo Stavros Dimas, tampoco consiguió superar en el tercer intento el listón que fija la Constitución para acceder al cargo al conseguir únicamente 168 de los 180 votos estipulados. Tras el fiasco, Samarás consideró que «no hay tiempo que perder» y situó los comicios en la primera fecha posible, el 25 de enero, descartando apurar los plazos. Tsipras no disimuló su alegría. «Es un día histórico para la democracia. Dentro de algunos días los planes de austeridad pertenecerán al pasado», dijo eufórico.
Su camino hacia el poder no está, sin embargo, libre de escollos. La peculiar legislación electoral griega y la fragmentación del mapa de partidos impiden que sea automático ganar las elecciones y formar Gobierno. Es posible que, si se impone, le resulte muy difícil llegar a acuerdos con algunos de sus actuales aliados, como el movimiento de los Griegos Independientes, un grupo de la derecha conservadora despechado por la deriva que impuso Samarás a Nueva Democracia.
Por otro lado, el todavía primer ministro retiene los resortes de la administración y explotará al máximo el voto del miedo. «El pueblo no permitirá que sus sacrificios vayan a la basura», proclamó ayer en un adelanto de su estrategia. «Es el momento para la democracia y la responsabilidad, no para las mentiras, el populismo y el terrorismo político».
Samarás cuenta con dos bazas en su favor. Uno es que la política que quiere aplicar realmente Syriza es un misterio a medio camino entre lo que proclama en los mítines y el realismo de que hacen gala algunos de sus dirigentes con interlocutores más exigentes. Según la agencia AFP, un alto responsable le declaró que el primer objetivo del partido es la «renegociación» para lograr una reducción de parte de la deuda, que asciende al 175% del PIB y que por el momento los acreedores no desean. En paralelo, Tsipras, se reunió con altos responsables europeos en los últimos meses para tranquilizarlos, con el argumento de que quiere mantener a Grecia dentro de la UE y de la zona euro, pero sin explicar cómo.
La segunda baza a favor del todavía primer ministro es la capacidad de presión de Bruselas y de socios como Alemania, una fuerza que llegó a ser intimidante y que ya torció las encuestas preelectorales en las pasadas elecciones legislativas. Ayer mismo empezaron a cruzar el cielo dagas voladoras. El ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schaeuble, advirtió de que «no hay alternativa» a los recortes tras el rescate de la troika y señaló que el nuevo Gobierno deberá respetar los compromisos. La Comisión Europea, por su parte, recomendó a los griegos que muestren un fuerte compromiso con Europa y no pongan en peligro las reformas iniciadas.
«Las conversaciones con las autoridades griegas sobre la finalización de la sexta revisión del programa que se está viendo soportado por un acuerdo ampliado se reanudarán cuando se haya formado un nuevo Gobierno», indicó el portavoz y director de Comunicación del FMI,Gerry Rice.»Grecia no afronta necesidades inmediatas de financiación», aseguró el portavoz de la institución dirigida porChristine Lagarde, después de que el fracaso en la tercera votación presidencial en el Parlamento griego haya forzado al Gobierno de Antonis Samaras a convocar elecciones anticipadas, que se celebrarán el próximo 25 de enero.A su vez, los otros dos componentes de la Troika, el Banco Central Europeo (BCE) y la Comisión Europea (CE), han expresado la importancia del compromiso de Grecia con las reformas.En este sentido, el comisario de Asuntos Económicos y Financieros, Impuestos y Aduanas,Pierre Moscovici, ha considerado «esencial» para la prosperidad de Grecia en el seno de la eurozona que los ciudadanos y los líderes políticos del país heleno expresen un fuerte compromiso con Europa y un «amplio respaldo» al proceso de reformas.»Un fuerte compromiso con Europa y un amplio apoyo entre los votantes griegos y los líderes políticos al necesario proceso de reformas favorables al crecimiento será esencial para que Grecia prospere en la eurozona», indicó Moscovici en un comunicado.»A través de este proceso democrático, los griegos volverán a decidir sobre su futuro», indicó Moscovici, después de que el tercer fracaso del Gobierno griego en la votación parlamentaria para votar un nuevo presidente haya forzado la convocatoria de elecciones anticipadas en Grecia.Neutralidad del BCEPor su parte, el Banco Central Europeo (BCE), que celebrará su primera reunión de 2015 el próximo 22 de enero, tres días antes de la fecha en la que previsiblemente se celebrarán las elecciones griegas, ha señalado que ahora corresponde a los ciudadanos griegos elegir Gobierno y la composición de su Parlamento.»Ahora corresponde al electorado griego decidir sobre la futura composición del Parlamento y el Gobierno. No interferiremos o comentaremos sobre este proceso democrático», indicó la institución.»Aguardaremos las opiniones y sugerencias de las autoridades griegas sobre cómo mejor proceder con la revisión (del programa de rescate) y lo discutiremos con la Comisión Europea y el Fondo Monetario Internacional», añadió el BCE.Asimismo, la entidad destacó que Grecia ha realizado «progresos impresionantes» en la estabilización de sus finanzas públicas y en el proceso de reforma de su economía y se espera que vuelva al crecimiento en 2015.
La crisis política en Grecia con elecciones anticipadas hacen temblar las Bolsas europeas
Grecia deberá convocar elecciones anticipadas, tras no salir elegido este lunes el candidato a la presidencia de Grecia,Stavros Dimas, en la tercera y decisiva votación parlamentaria.
El excomisario europeo y varias veces ministro griego, de 73 años, obtuvo el respaldo de 168 de los 300 diputados de la cámara legislativa helena, 12 menos de los 180 votos que necesitaba, y el mismo número que en la votación precedente.
Al anunciar el presidente de la cámara el resultado de la votación, los diputados que no respaldaron a Dimas irrumpieron en aplausos y júbilo.
En las primeras dos rondas, en las que se requería el respaldo de dos tercios de la cámara, es decir de 200 diputados, Dimas había obtenido 160 y 168 votos, respectivamente.
Samarás afirmó que todo el que no lo apoyara, automáticamente se aliaba con el principal partido de la oposición, el izquierdistaSyriza, cuyo líder, Alexis Tsipras, dejó claro desde un principio que no apoyaría a ningún candidato, para forzar elecciones. El primer ministro sostuvo que una eventual victoria electoral de Syriza llevaría forzosamente a la quiebra del país.
La Constitución griega establece que si el presidente de la República, cargo básicamente representativo, no es elegido en ninguna de las tres votaciones, el Parlamento forzosamente debe disolverse en un plazo de diez días y se deben convocar elecciones entre tres y cuatro semanas después. La primera propuesta del propio Samaras es para el próximo domingo 25 de enero. «Mañana voy a visitar al presidente y le solicitaré» que «las elecciones se celebren lo antes posible, el 25 de enero», dijo Antonis Samaras en un discurso transmitido por televisión para todo el país.
Por ahora Syriza lidera todas las encuestas electorales, si bien la distancia frente a los conservadores de Nueva Democracia de Samarás se ha acortado.
Una última encuesta publicada este domingo tan solo ve a Syriza 2,4 puntos porcentuales delante de Nueva Democracia.
Samarásha convocado para esta mañana un Consejo de Ministros, en el que se espera se aborden los próximos pasos a seguir.
Repercusión económica
Nada más conocerse la noticia, la Bolsa de Atenas se ha desplomado (caídas del 11%), con repercusión en el resto de las principales plazas europeas. En España, el IBEX comenzaba la sesión con un recorte de medio punto porcentual que se ampliaba hasta un 2,35 %, tras conocerse el resultado de la votación en el Parlamento heleno. Superados los temores iniciales se fueron moderando las pérdidas y alrededor de las 12.30, el selectivo español se situaba con pérdidas del 1,72% con respecto al inicio de la sesión.
Otros mercados europeos experimentaban descensos del 2,74 % en Milán, del 0,88 % en Fráncfort y del 0,44 % en París, afectados también por la caída del 0,5 % del PIB ruso en noviembre y por el cierre en rojo del índice Nikkei de la bolsa de Tokio.
También el mercado secundario de deuda mostraba su temor ante el panorama abierto en Grecia y las primas de riesgo de países de la periferia europea repuntaban a esta hora. El riesgo país de España se elevaba a 115 puntos básicos, desde los 109 con los que comenzaba la sesión.
La de Italia subía a 145 puntos básicos, la de Portugal, a 220, y la de Grecia se disparaba hasta 835.





