EL MUNDO CANTABRIA. El cuerpo tipográfico enviado a los grafólogos no determina que los ex ediles Lidia Ruiz, García Carmona y Pedro Aguirre fueran los autores de la suplantación de la rúbrica del concejal de ACPT. La firma falsa no la hizo ninguno
©EL MUNDO CANTABRIA/R. M. ECHEVARRÍALa prueba grafológica realizada a los tres implicados en el caso de la falsificación de la firma de un concejal de Torrelavega en una moción de reprobación a las políticas de recortes del PP en España y Cantabria –los socialistas Lidia Ruiz Salmón y Pedro Aguirre y el regionalista Pedro García Carmona– no hadeterminado que sea uno de elos el autor de dicha rúbrica falsa.
El cuerpo caligráfico enviado por estos tres exconcejales de Torrelavega a los servicios de la Guardia Civil no ha aclarado quién imitó la firma de representante de Asamblea Ciudadana, Iván Martínez. Una prueba que podía haber sido determinante en la investigación abierta en un Juzgado de la capital del Besaya, y cuyo resultado apunta a que ninguno de ellos tuvo algo que ver en el asunto.
Es la última novedad en un caso en el que los intereses políticos han marcado los tiempos; que empañó la campaña electoral en Torrelavega; con el que se ha jugado a la confusión para hacer creer que era la moción de censura al PP local cuando no era así; y que, tras varios meses dormido, se ha vuelto a despertar al elegirse a Pedro García Carmona para ocupar el cargo de director general de Administración Local.
Un nombramiento puesto en cuestión por Podemos –valedores con su abstención de la investidura de Miguel Ángel Revilla como presidente de Cantabria– por considerársele «imputado» y contravenir, por tanto, los términos de dicho acuerdo, en el que uno de los requisitos es que no haya imputados en el Gobierno.
TENSIÓN PRC-PODEMOSLa tensión entre PRC y Podemos a raíz de este asunto es tal que, en los próximos días, ambos se reunirán para aclarar la situación judicial enla que se encuentra García Carmona. «No hay nada que impida que Pedro sea director general de Administración local», ha afirmado con rotundidad el propio jefe del Ejecutivo cántabro.
El farragoso lenguaje procesal es el que ha provocado que dicha consideración haya perdurado en el tiempo sin que se haya reconducido o matizado.Y es que no es lo mismo estar imputado en un delito, que no es éste el caso de momento (a no ser que la investigación así lo determine), que ser citado a declarar como imputado. Esta segunda circunstancia permite al testigo –que en condiciones normales acudiría ante el juez a pelo, sin abogado– personarse en la declaración acompañado de un letrado.
Se trata de una fórmula que permite garantizar y salvaguardar los derechos del testigo en caso de que aparezcan indicios. Es la delgada línea que separa al imputado por un delito del citado a declarar como imputado sin que se infiera, de partida, la existencia de delito, que ha provocado que el nombramiento de Pedro García Carmona esté estos días en tela de juicio.
EL CASO SIGUE ABIERTO
Todos estos detalles, desde el informe grafológico a la diferencia entre las consideraciones de una y otra imputación, centrarán la reunión que en los próximos días convocará el PRC para defender ante Podemos la idoneidad del exconcejal de Torrelavega para ocupar el cargo de director general de AdministraciónLocal.
No obstante, en Torrelavega sigue sin aclararse quién falsificó la firma del concejal de ACPT en la moción de reprobación a las políticas de Rajoy y Diego, una vez que dicho edil reconoció no ser el autor.
Una moción que no llegó a debatirse, y que terminó tirada en la papelera. Un asunto que denunció el PP en el Juzgado para que se abriese una investigación que aclarase los hechos y que, más de un año después, sigue sin ver la luz.





