Lo que supone un lastre presente y futuro para el despegue económico en todos los sectores regionales son las serias dudas existentes sobre el futuro de nuestro tejido industrial tradicional.
Si el pasado octubre ha sido en términos absolutos el mejor del último quinquenio nuestro mercado laboral presenta los mismos síntomas de falta de dinamismo. El empresariado cántabro mantiene la desconfianza y el contrato ligado a la producción eventual sigue siendo el preferido.
Sin duda, un factor que supone un lastre presente y futuro para el despegue económico en todos los sectores regionales son las serias dudas existentes sobre el futuro de nuestro tejido industrial tradicional. Va a ser muy complejo introducir estabilidad en sectores tan importantes como servicios o el industrial si las grandes empresas radicadas en Cantabria no despejan las dudas sobre su futuro. Ese es ahora el Talón de Aquiles de nuestra economía.





