El conflicto laboral en la Administración de la Comunidad Autónoma ha alcanzado un punto de máxima tensión institucional. La Junta de Personal del Gobierno de Cantabria, reunida en sesión extraordinaria este 10 de septiembre de 2026, ha emitido una contundente declaración pública de apoyo al encierro que miembros del Comité de Empresa y delegados sindicales mantienen desde el pasado lunes 7 de septiembre en la sede del Ejecutivo en la calle Peña Herbosa. La protesta, motivada por la parálisis en las negociaciones del IX Convenio Colectivo del personal laboral, ha unificado las demandas de funcionarios y trabajadores laborales frente a la gestión de la Consejería de Presidencia.
Desde la Junta de Personal señalan que la situación extrema vivida en el edificio gubernamental exige una profunda reflexión por parte del Ejecutivo que preside María José Sáenz de Buruaga. Las organizaciones sindicales denuncian que las relaciones con los representantes de los empleados públicos atraviesan por un momento crítico debido a la ausencia de un diálogo real. Según denuncian, la administración autonómica se ha limitado a convocar reuniones como un trámite puramente formal, obviando la obligación de responder a las propuestas de los trabajadores o de mostrar voluntad firme para alcanzar acuerdos en las mesas de negociación.
El pronunciamiento de los funcionarios enfatiza que el recurso al encierro, que suma ya su cuarta jornada consecutiva, es la consecuencia directa de meses de silencio administrativo y de la necesidad de recurrir de forma sistemática a las movilizaciones o a la vía judicial para obtener respuestas elementales. Para el órgano representativo, el respeto a la negociación colectiva constituye un principio irrenunciable que afecta al conjunto de los empleados públicos por igual, independientemente de su régimen jurídico.
Ante este escenario de confrontación, la Junta de Personal ha exigido al Gobierno regional y a la Consejería de Presidencia el restablecimiento inmediato de una interlocución efectiva y de buena fe. Los representantes sindicales reclaman que los futuros encuentros cuenten con contenidos concretos y respuestas explícitas a las reivindicaciones planteadas, haciendo un llamamiento urgente al Gabinete de Buruaga para que abandone una dinámica que está deteriorando de forma grave el diálogo social en la administración cántabra.





