Kiev asegura que el Boeing-777, que viajaba de Ámsterdam a Kuala Lumpur, fue atacado por un misil tierra-aire de los prorrusos. El ministerio del Interior confirma que todos los que viajaban a bordo están muertos
La compañía Malaysia Airlines ha vuelto a ver como uno de sus vuelos acababa en tragedia. El vuelo MH17, un avión de pasajeros malasio con 295 personas a bordo (280 pasajeros y 15 tripulantes), ha sido derribado por un misil tierra-aire en Ucrania, cerca de Donetsk, a unos 50 kilóemtros d la frontera con Rusia. Según un asesor del Ministerio del Interior todos los pasajeros han fallecido y los servicios de emergencia están localizando cadáveres en localidades a 15 kilómetros de distancia.El avión se estrelló cerca de la ciudad Shajtarsk, situada en una región controlada por los separatistas prorrusos. Pedazos del fuselaje destrozado, sobre todo la cola del aparato con el logotipo de la compañía, así como maletas, estaban desperdigados en una vasta zona en la población de Grabove. Según fuentes rebeldes, varias personas resultaron dañadas en tierra, ya que sus casas fueron alcanzadas por los restos del avión siniestrado.Más de 100 restos de los 295 pasajeros que volaban en el avión malasio han sido encontrados ya en el lugar del accidente, según una fuente del Ministerio de Situaciones de Emergencia. «Por ahora no podemos decir el numero exacto de muertos, ni siquiera aproximados», aseguran, ya que hay restos diseminados en una amplia zona.La tripulación del MH17 no había señalado problemas al sobrevolar Ucrania. «El vuelo sobre el espacio aéreo de Ucrania se llevaba a cabo sin ningún problema», aseguró el jefe interino de los servicios de control aéreo de Ucrania, Dmytro Babeychuk. Según informa la agencia rusa Interfax, los rebeldes han localizado ya la caja negra del avión. Efectivos de los insurgentes prorrusos del batallón «Vostok» están custodiando el lugar del accidente del avión, y aunque no impiden los trabajos de los equipos de rescate y de los periodistas sí alejan de la zona a los habitantes locales que intentan acercarse.





