Según el sondeo de SIGMA-DOS la suma de las dos candidaturas independentistas alcanzaría un mínimo de 70 diputados (dos por encima de la mayoría absoluta en el Parlament) y un máximo de 74.
Los independentistas se impondrán el 27-S. Juntos por el Si, la lista de Artur Mas y Oriol Junquera, no obtendría por sus propios medios la mayoría absoluta en las elecciones catralanas del 27-S. Sin embargo, el presidente de laGeneralitatpodría mantenerse en el cargo si consigue el apoyo de laCUP: la suma de las dos candidaturas independentistas alcanzaría un mínimo de 70 diputados (dos por encima de la mayoría absoluta en elParlament) y un máximo de 74.
Los resultados que arroja la encuesta de Sigma Dos para EL MUNDO bastarían para queMasdiera inicio al proceso de independencia, según el listón que se ha puesto el propio presidente Mas. Pero del sondeo se desprenden también otras dos conclusiones que ponen en duda la viabilidad de su plan: la suma deJunts pel Síy laCUPestaría siempre por debajo del 50% de los votos y, cuando se pregunta a los catalanes directamente por la secesión, la mayoría la rechaza. Un 46,2% se opone a la ruptura con el resto deEspaña, frente a un 44,4% que la apoya.
Todo apunta a que las elecciones del 27-S, queMasha calificado como «las más importantes de la historia» deCataluña, también serán las más reñidas. Sólo bajo el prisma del poco exigente objetivo que se ha marcado el presidente de la Generalitat se puede considerar que el resultado que arroja la encuesta de EL MUNDO un éxito para el independentismo.
Junts pel Síganaría las elecciones con un mínimo de 62 diputados y un máximo de 65. CiU y ERCobtuvieron 71 escaños en 2012, lo que parece avalar la tesis de Junqueras (que sólo abandonó en el último minuto, cuando vio que peligraba la convocatoria del 27-S) de que a los independentistas les habría ido mejor por separado.
También es notable la caída en el porcentaje de voto: del 44,4% de CiU yERCen 2012 pasarían ahora al 39,4%. Cinco puntos de diferencia que no pueden explicarse en el hecho de que Convergència haya roto conUnió, porqueJunts pel Síha incorporado a influyentes entidades privadas soberanistas como laANCuÒmnium Cultural.
SiMaspodría declarar la secesión, según su estrategia de arrogarse todos los diputados independentistas, es por el crecimiento de la CUP. El partido anticapitalista pasaría de tener tres diputados en el Parlament a triplicar esa representación: la encuesta de Sigma Dos les da ocho o nueve escaños. Sumados, los diputados que apuestan por la ruptura con el resto de España obtendrían un máximo de 74 representantes; son los mismos que ahora ostentanCiU, ERC y la CUPen conjunto.
AunqueMasha dejado claro que eso le bastaría para mantenerse en el poder, con el resultado que augura la encuesta deEL MUNDOcobraría una importancia capital la posición de laCUP. Y ese partido ya ha dicho que no se ve «ni invistiendo a Mas ni haciéndole el juego al Estado español» (lo que podría provocar que exigiera el relevo del actual president para dar su apoyo al proceso), y que además considera imprescindible una mayoría también en votos para dar inicio al proceso de secesión:Junts pel Sí y la CUPse quedarían en un 46,1%, según la encuesta.
Por detrás de la formación deMasyJunquerasse situarían dos partidos casi empatados en escaños: Ciudadanos y Catalunya Sí que es Pot, la marca electoral para el 27-S de la coalición entre Podemos eICV. La formación de Albert Rivera obtendría 16 o 17 actas, muy por encima de las nueve actuales pero algo por detrás de las expectativas de las últimas encuestas. En cualquier caso, C’s se erigiría en la segunda fuerza en el Parlament y su candidata, Inés Arrimadas, en la jefa de la oposición a Mas.
Algo parecido le pasa aSí que es Pot,cuyo cabeza de cartel,Lluís Rabellno lograría emular el tirón de Ada Colau, que consiguió desbancar aCiUy convertirse en alcaldesa deBarcelonacon la misma fórmula. La marca de Podemos alcanzaría entre 15 y 17 actas, algo por delante del PSC (14-15) y del PP (13).
Esos dos partidos pierden apoyos con respecto a 2012, pero contienen la sangría que les auguraban la mayoría de encuestas hasta ahora. También obtendrían representación laCUPyUnió Democràtica, que se presenta por primera vez en solitario desde los años 30 del siglo pasado.Ramon Espadaler,el candidato de la formación deJosep Antoni Duran Lleida, obtendría tres actas, todas enBarcelona.
La encuesta se hizo entre el 31 de agosto y el 3 de septiembre, justo después de los registros policiales en las sedes de Convergència y de su fundación relacionados con el caso 3%. Se realizaron 1.400 entrevistas, en las que, además de por las preferencias electorales, se inquirió por otros asuntos relacionados con la convocatoria.
En las respuestas queda claro, por ejemplo, que si el 27-S fuera de verdad un referéndum sobre la independencia las posiciones estarían muy igualadas, pero se impondrían los que se oponen a la ruptura. Un 44,4% responde que es partidario de la secesión, frente a un 46,2% que lo rechaza. Esta última categoría incluye a casi un 30% de los votantes que CiU tuvo en 2012. La formación es, junto a ICV (un 38,7% de quienes la apoyaron en 2012 es independentista, frente a un 58,6% que no lo es), la que presenta una mayor división interna.
La fractura en la sociedad catalana no esconde queMassí ha tenido éxito en dos aspectos cruciales relacionados con las elecciones: en transmitir la idea de que pueden equipararse a un referéndum y en que la situación económica deCataluñamejoraría si se independizara.
Un 50,4% de los encuestados cree que el 27-S es efectivamente un plebiscito. Esa opinión es mayoritaria entre los votantes de 2012 deERCyCiU, pero también entre los deICV. Además, un porcentaje considerable de quienes apoyaron al PSC (37,6%) e incluso al PP (40,6%) y Ciudadanos (33,8%) asumen el cariz que Junts pel Sí quiere dar a las elecciones y que el resto de partidos (excepto la CUP) les niegan.
La división casi perfecta de la sociedad también se evidencia cuando se pregunta por la situación en la que quedaría una eventual Cataluña independiente. Pese a las advertencias de los últimos días sobre la salida de la UE del nuevo Estado de dirigentes europeos como la canciller alemanaAngela Merkelo el premier británicoDavid Cameron,los soberanistas siguen pensando que la separación sería buena en términos económicos.
Un 38,4% de los encuestados cree que la situación económica de Cataluña mejoraría con la independencia, frente al 35,1% que opina que empeoraría y el 12,7% que piensa que todo seguiría igual. El 74,3% delos votantes soberanistas opina que el nuevo Estado sería más próspero; el 67,5% de quienes se oponen a la secesión piensa que lo sería menos.
De nuevo, los votantes deCiUyERCson los más confiados, aunque con matices. Si entre los republicanos son el 72,5% los convencidos de que la economía catalana mejoraría con la independencia, entre los que en las anteriores elecciones optaron por la federación nacionalista ese porcentaje baja hasa el 56%.
Los simpatizantes de PSC, PP y Ciudadanosestán muy mayoritariamente convencidos de que la secesión acarrearía turbulencias económicas, mientras que los deICVestán divididos en partes casi iguales, aunque también son más los que piensan que unaCataluñaindependiente saldría perdiendo con la ruptura.
SONDEO DE GESOP PARA EL PERIÓDICO DE CATALUÑA
Según el sondeo elaborado por Gesop que publica hoy EL PERIÓDICO, a tres semanas de que se celebren las elecciones autonómicas en Cataluña, la suma de las candidaturas partidarias de la secesión (Junts pel Sí y la CUP) se mueve en una horquilla de entre 67 y 70 escaños, siendo 68 el número de diputados que, según estas fuerzas, permitirían proclamar la independencia de Cataluña. Una mayoría absoluta ajustada en escaños, puesto que en votos representarían menos del 50%, señala el diario. En concreto, Junts pel Sí obtendría el 38,8% de los votos y entre 60 y 62 diputados, y la CUP en torno al 6% de los votos, y entre 7 y 8 diputados.
Entre los partidarios de que Cataluña siga en España, Ciudadanos se consolida como segunda fuerza política del Parlament con 25-27 escaños y cerca del 20% de los votos. Tras el partido liderado por Albert Rivera se sitúa Catalunya Sí que es Pot, con el 12,4% y 15-17 escaños, seguida del PSC, con el 10,3% de los votos y 13-14 escaños. El PP, con cerca del 8% de los votos, y 10-11 escaños, y Unió, con el 2,4% y 2-3 escaños, cierran el recuento del sondeo de Gesop.
EL PERIÓDICO 1, 2-4
En una amplia entrevista concedida a LA VANGUARDIA, el presidente de la Generalitat se declara consciente de la dificultad de que la plataforma independentista Junts pel Sí obtenga una mayoría absoluta en las elecciones del 27-S, pero confía en ser la primera fuerza política del Parlamento catalán, además de obtener una mayoría de escaños soberanistas. «Con la mayoría de diputados soberanistas saldremos adelante. Y si no hay mayoría para seguir con el proceso, querrá decir que toda la política catalana se tendrá que reubicar para volver a empezar. Pero creo que eso no pasará», señala Mas.
El dirigente catalán se muestra convencido de poder volver a ocupar el cargo de presidente de la Generalitat, y explica que con ERC ya se ha hablado de la distribución de un futuro Gobierno catalán. Mas subraya, además, que no todos los puentes con Madrid están rotos, aunque por el momento no prevé ningún movimiento acercamiento. Tras criticar duramente la decisión del Gobierno central de modificar el Tribunal Constitucional, medida que tacha de «manipulación del Estado de derecho», rechaza las acusaciones de corrupción contra su partido, puesto que «en diez años no ha habido una sola sentencia judicial condenatoria».
Respecto a los planes futuros, Mas avanza que si gana elsía la independencia, «después de constituir el Parlament y el Govern, se hará una declaración de inicio de constitución del futuro Estado catalán. Se comunicará a las autoridades del Estado español, con el añadido de que se quiere negociar la implementación de este Estado de común acuerdo». «Estamos hablando de hacer un Estado catalán de común acuerdo con el Estado español. Iremos de buen rollo, con ganas de hacerlo bien, de que sea unwin-winpara todo el mundo, que nadie pierda. Con ganas de que si una parte de la deuda española se la tiene que quedar Cataluña nos la quedemos, y si se tiene que mantener la corriente de solidaridad durante un tiempo hacia regiones españolas, se haga», explica. Después, continúa, «se comunica la voluntad de ser Estado también a las autoridades europeas y a la comunidad internacional, Naciones Unidas… Y se empieza el proceso de elaboración de una Constitución catalana. Así arranca el proceso…».
Tras calificar de «retóricas» las advertencias de una salida de Cataluña de la UE, como han hecho recientemente Angela Merkel o David Cameron, el presidente de la Generalitat concluye: «Si hay una mayoría clara, todo el mundo acabará entendiendo que es una voluntad democrática, no una manía. Cuando representas un Estado y tienes una nación que quiere tener lo mismo que tú, es muy egoísta decir que yo lo tengo pero tú no».
LA VANGUARDIA 1, 18-20
Como réplica a la carta que sobre el proceso electoral en Cataluña publicó recientemente el expresidente del Gobierno Felipe González, Artur Mas y los principales representantes de Junts pel Sí dirigen hoy en EL PAÍS una carta «A los Españoles». En ella reprochan a González que equipare «soberanismo a nazismo», en expresión que, en su opinión, le descalifica «pese a haber sido el representante de un partido de rancio abolengo democrático».
Cataluña, continúan los candidatos independentistas, «hace siglos que busca un encaje con el resto de España. Casi se puede decir que ésta búsqueda forma parte de nuestra naturaleza política. Pero cuando un tribunal puso una sentencia por delante de las urnas. Cuando durante cuatro años se ofendió la dignidad de nuestras instituciones. Cuando se cerraron todas las puertas, una tras otra, con la misma y tozuda negativa, la mayoría de catalanes creyó que hacía falta encontrar una solución». «Por eso», añaden, «ha eclosionado en Cataluña un anhelo de esperanza, que ha recorrido el país de norte a sur, de este a oeste, una brisa de aire fresco que ha planteado el reto democrático de construir un nuevo país, de todos y para todos, si es que ese es el deseo mayoritario que expresa libremente la ciudadanía catalana».
«De lo que se trata ahora», concluyen, «es de decidir nuestra relación con el conjunto de España. Porque con España no solo nos une la historia y la vecindad sino también y especialmente el afecto y vínculos familiares e íntimos. En este nuevo país que queremos se podrá vivir como español sin ningún problema, mientras que ahora es casi imposible ser catalán en el Estado español. El problema no es España, es el estado español que nos trata como súbditos. Somos pueblos hermanos pero es imposible vivir juntos sufriendo insultos, maltratos y amenazas cuando pedimos democracia y que se respete nuestra dignidad».
EL PAÍS 1,11
El líder de Unió Democràtica de Catalunya, Josep Antoni Durán i Lleida, entrevistado por LA RAZÓN, lamenta en primer lugar la ruptura de CiU, una federación que significó la estabilidad de gobierno durante muchos años en Cataluña. Duran cree que al presidente de la Generalitat, Artur Mas, le queda muy poco en primera línea de la política, «porque sus socios, muy pronto, le van a invitar a que se vaya a su casa porque va a haber una izquierda alternativa». Respecto a la corrupción en Covergència, el dirigente catalán considera que «decir que el último registro en su sede es un ataque del Estado al 27-S es engañar a la gente», y recuerda que «la operación se inició por una denuncia de ERC». Sobre la posición que el Gobierno y del PP mantienen sobre Cataluña, dice que se «daría con un canto en los dientes si entendieran en la próxima legislatura que hay que buscar una salida». «Me entristece», añade, «que el Gobierno no acierte a realizar una propuesta seria para Cataluña sin romper la unidad y la solidaridad de España». Unió, concluye, «no forma parte de ningún frente constitucionalista. Unió no está en ningún frente. Ni lo estará en el de los que voten sí a la independencia ni lo estará en el frente inmovilista del PP y Ciudadanos».
LA RAZÓN 1, 10-13
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, aseguró ayer en un acto de la precampaña para las elecciones catalanas celebrado en Lloret de Mar (Gerona) que mientras él gobierne «en este país se va a cumplir la ley», en alusión al desafío secesionista de Artur Mas. Tras expresar su predisposición al diálogo, Rajoy acusó a Artur Mas de protagonizar un «monólogo» constante durante esa legislatura en torno a la independencia de Cataluña. Asimismo, hizo un llamamiento al voto a aquellos que se sienten catalanes, españoles y europeos. «¿Quién se atreve a decir que hay que renunciar a una de esas condiciones?», se preguntó, tras criticar a aquellos que «reparten carnés de demócrata y catalanidad».
En relación al candidato del PP a la Generalitat, Xavier García Albiol, Rajoy destacó que «tiene la mejor tarjeta de presentación, que es el apoyo de sus vecinos de Badalona. Le votaron y le volvieron a votar. Pero una coalición entre CUP, Podemos, ERC y el llamado Partido Socialista Obrero Español le quitaron la alcaldía. ¿Qué credibilidad puede tener el PSOE para hablar en esta campaña y en la siguiente?». Después del 27-S, finalizó el líder del PP, «será necesario un tiempo nuevo para acercar y para unir y un gobierno que garantice la Constitución para que Cataluña siga siendo España y Europa».
Garcia Albiol, quien también intervino en el acto, destacó por su parte la importancia de la presencia de los dirigentes nacionales en Cataluña, así como el apoyo de su predecesora, Alicia Sánchez-Camacho. Prometió, además, que, a diferencia de otros «que están pensando en Madrid», en alusión al líder de Ciudadanos, Albert Rivera, él se quedará en Cataluña «para evitar muros y que 500.000 personas sin trabajo vuelvan a tenerlo». Para ello, concluyó, el Gobierno de España necesita en Cataluña «a alguien que no dé patadas en las espinillas».
EL MUNDO, en su suplementoCrónica, traza hoy un perfil del candidato del PP a la Generalitat, tras acompañarle 24 horas. En el mismo, Albiol niega ser «el Donald Trump español», así como el carácter racista que la atribuyen algunos. Además, en relación con el PP de Cataluña, el mismo diario destaca que «siente que ha recuperado el pulso»: las encuestas del partido «han pasado de 4 a 12 escaños y sus perspectivas suben un punto por semana».
Desde la reunión del Comité Federal del PSOE, celebrada en Madrid, Pedro Sánchez se refirió a la situación política que se vive en Cataluña para destacar que «ni España es Rajoy ni Cataluña es Mas», haciéndoles a ambos igualmente responsables del enfrentamiento que se vive en esa comunidad. «Hay una derecha española que se cree que España es suya y no es cierto; y hay una derecha independentista que se cree que Cataluña es suya y tampoco es cierto», afirmó. En opinión del líder socialista, Cataluña no es el problema de España ni Cataluña, el de España; y sí lo son los «comandantes de ambos territorios, que se dedican a confrontar a los españoles con los catalanes». Sánchez defendió, además, la reforma constitucional en el sentido federal que propone el PSOE, y advirtió que «va a exigir coraje».
Respecto a las declaraciones a LA VANGUARDIA formuladas ayer por el expresidente del Gobierno Felipe González, en las que se declaraba a favor de una reforma constitucional que reconociese a Cataluña como nación, varios diarios subrayan el «desmarque» de la mayoría de losbaronesdel PSOE interrogados al respecto, con la excepción de Miquel Iceta, quien subrayó que «esa ha sido siempre mi propuesta».
El presidente de la Generalitat, Artur Mas, que junto a otros candidatos de Junts pel Sí participó ayer en un acto de precampaña en Barcelona, dijo que no se ha llegado hasta la actual situación política en Cataluña porque «se nos ha ido la olla», sino porque todos los intentos para negociar e ir hacia delante «han recibido unnodel Gobierno central». Mas advirtió de que si Junts pel Sí gana las elecciones plebiscitarias del 27-S se iniciará un proceso hacia la constitución de un Estado catalán en el marco de la UE y del euro, y atribuyó las advertencias sobre la salida de Europa de Cataluña del primer ministro británico, David Cameron, y de la canciller alemana, Angela Merkel, avoces interesadasde Estados que se protegen entre ellos. Mas también insistió en que, tras las elecciones, se decretarán normas de transitoriedad que minimizarán las inseguridades jurídicas, con el objetivo de que la capacidad del nuevo Estado independiente de Cataluña tenga una capacidad legislativa total.
El representante de ERC en la lista de Junts pel Sí, Oriol Junqueras, que también intervino en el acto, explicó que el programa que propugna la candidatura independentista se configura en cuatro bloques que agrupan las distintas estructuras de Estado necesarias para la construcción de una Cataluña independiente: Estado del Bienestar, economía, administración y gobierno, y proyección exterior. Así, elnúmero cuatrode la lista unitaria explicó que Junts pel Sí propone crear una conserjería de relaciones exteriores para garantizar la presencia del futuro Gobierno catalán en «Europa y en el resto del mundo, y para contribuir al proceso de integración europea del nuevo Estado catalán».
El cabeza de lista de Junst pel Sí, Raül Romeva, aseguró por su parte que el programa que proponen pretende llevar a Cataluña «hacia la normalidad democrática y construir un Estado del siglo XXI».
A propósito del denominado desafío independentista, EL PAIS destaca hoy que está provocando un fuerte freno a la inversión en Cataluña. Solo en el pasado mes de junio, dice el diario, salieron de esta comunidad 21.000 millones de euros del mercado español.
EL PAÍS 1,15-17 Y Suplemento IDEAS / EL MUNDO 1, 6-10 y Suplemento CRÓNICA/ABC 2, 20-25, 29,32/LA RAZÓN 1, 6,7, 14-19/EL PERIÓDICO 1,20-24/LA VANGUARDIA 1, 21-26




