Desde El País los dirigentes territoriales revelan que no se fían de él al verlo capaz de negociar por su cuenta un acuerdo con Podemos y desde El Mundo se afirma sin rodeos que ya hay movimientos para sustituirle por Susana Díaz
No es casualidad. Los barones socialistas han recurrido alos dos principales medios de comunicación escritosde este país para, escondidos tras el anonimato de las fuentes, subir la presión sobrePedro Sánchez, su secretario general y atribulado líder parlamentario,encerrado en Ferraz esperando a ver si escampa el chaparrón. Que no tiene pinta de amainar cuando desde El País los dirigentes territoriales revelan queno se fían de élal verlo capaz de saltarse el acuerdo del Comité Federal y negociar por su cuenta un acuerdo con Podemos, y cuando desde El Mundo se afirma sin rodeos que ya haymovimientos bajo su sillapara sustituirle porSusana Díaz. Esto último se supone que tras las correspondientes primarias…
Para arreglarlo, las televisiones le alegraron la Nochevieja a Sánchez con la cena de los militantes de Madrid en la que le recordaron que destituyó aAntonio Miguel Carmonacomo portavoz del Ayuntamiento de Madrid porque quedó tercero en las elecciones municipales, cuando él ha quedado cuarto en las Generales (Tomás Gómez dixit). Y no eran pocos.
Bonito panorama el del PSOE, acosado por la ‘responsabilidad histórica’ y por sus constantes desavenencias internas que han dejado la prometida renovación de sus estructuras en nada. Muchos dicen ahora que lo veían venir cuando sacó aFelipe Gonzálezen procesión cual paso de Semana Santa. Una decisión premonitoria del vía crucis en que se ha convertido el camino de Pedro Sánchez, al que todo parece quelos ‘sacerdotes del templo’ socialistahan condenado ya a la muerte política. La procesión va por dentro.


