Se informa que la célula del 17-A preparaba un atentado con bombas y atropellos y que se informaron sobre la forma de cometer los ataques en internet, donde consultaron tutoriales de fabricación de explosivos.
Diario Crítico
La investigación de losatentados del 17 de agosto de 2017 en Barcelona y Cambrilssigue ofreciendo datos que hasta ahora eran secretos. Por ejemplo, se han conocido las vías definanciación de la célula yihadista, que se nutrió a través de ‘microcréditos’.
El juezFernando Andreusolicitó el 11 de junio a 3entidades de préstamosde concesión rápida información sobre la petición y concesión de estos créditos a 2 de los terroristas y a 3 de sus familiares. La venta yempeño de joyas, robos en empresas y eluso de ahorrosfamiliares también sirvió para sufragar las actividades de la célula.
En la prensa, ‘El Periódico de Cataluña’ destaca que la célula del 17-A preparaba unatentado con bombas y atropellosy que se informaron sobre la forma de cometer los ataques en internet, donde consultaron tutoriales de fabricación de explosivos. Los diarios recogen que entre los objetivos que planeaban atacar estaban laSagrada Familia, elCamp Nou, locales de Barcelona y Lloret ydiscotecas gays.
También se ha podido conocer que agentes de la Guardia Civil y del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) se entrevistaron en 4 ocasiones conAbdelbaki Es Satty, el imán de Ripoll, entre 2012 y 2014, cuando cumplíacondena por tráfico de drogasen una cárcel de Castellón. Así lo detalla Instituciones Penitenciarias en un informe enviado al juez que consta en el sumario de la investigación de los atentados del pasado 17 de agosto en Barcelona y Cambrils.
3 encuentros fueron efectuados en 2012 por agentes de la Guardia Civil y el cuarto fue en 2014, por miembros del CNI. El organismo admitió hace unos meses los «contactos» con Es Satty, considerado el ‘cerebro’ de los atentados y quien radicalizó a los miembros de la célula yihadista, pero no aclaró entonces ni su periodicidad ni su alcance.


