La empresa basó sus alegaciones en los problemas económicos que venía atravesando en los últimos ejercicios, donde llegó a decir que “la suma de todos los beneficios de los años buenos no cubrirían las pérdidas de los últimos ejercicios”.
Así lo ha avanzado este miércoles Diego en declaraciones a la prensa tras haberse puesto en contacto ayer con la ministra de Trabajo, Fátima Báñez, con quien habló de la situación de Sniace y acordó «trasladar» este «mensaje» a los trabajadores justo un día antes de que se celebre el juicio de la Audiencia Nacional sobre el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) de extinción que la empresa ejecutó el pasado septiembre.
«Ministerio y Gobierno queremos trasladar un mensaje a los trabajadores de Sniace y es que, si se llegase al acuerdo deseable por el que estuvieron ayer trabajando y que permitiera la reincorporación de los trabajadores, el Gobierno se compromete a lo que ya se comprometió en septiembre de 2013 y que es facilitar, favorecer y dotar económicamente el fondo que permitiera prejubilar a todos los mayores de 58 años», ha dicho Diego.
Sin embargo, el presidente regional ha apuntado que estas ayudas «en absoluto» serían suficientes para asegurar el futuro de la fábrica de Torrelavega. «Esta es la línea de trabajo social, es decir, para intentar minimizar los efectos del cierre prolongado que está teniendo Sniace», ha añadido.
Pero a esta línea de trabajo se suma otra, que es el «futuro» plan industrial, un documento que es «determinante para la viabilidad futura de la empresa» y cuya elaboración «le corresponde, como le ha correspondido siempre, a la Dirección de Sniace».
Diego ha insistido en que la empresa tiene que «diseñar y presentar» esa plan para «convencer» a los administradores y, con ello, a los acreedores de que Sniace «puede tener un futuro y puede ser capaz de devolver la deuda generada con esos terceros y mantener viva la actividad».





