Recién aterrizado en el Servicio Cántabro de Salud, el nuevo director gerente Julián Pérez Gil, admite que la Comunidad tiene una gran base sanitaria pero que aún queda mucho por hacer. UNA ENTREVISTA DE EL MUNDO CANTABRIA
©EL MUNDO CANTABRIA/JESÚS LASTRA SANTANDERRecién aterrizado en el Servicio Cántabro de Salud, el nuevo director gerente admite que la Comunidad tiene una gran base sanitaria pero que aún queda mucho por hacer. Advierte de que las estrecheces económicas de la crisis, que siente muy presente para los dos próximos ejercicios, pesarán en las políticas de su departamento, pero confía en poder mejorar varias de las estadísticas actuales de la región, especialmente la de las listas de espera.Julián Pérez Gil tiene claro que hay que reorientar el modelo actual, de forma que la cronicidad reemplace como elemento núclear al actual paciente agudo.
Pregunta.-¿Qué le llevo a aceptar el cargo?Respuesta.-No quiero dar la típica respuesta del servicio público y esas cosas. Creo que es la profesión, somos profesionales de esto y no sabemos hacer otra cosa, además de que nos gusta la gestión.El proyecto que me planteó la Consejería era ilusionante: Tratar de reeditar lo conseguido en el País Vasco entre 2009 y 2013 con Patxi López. Además, hay unas grandes posibilidades en Cantabria.
¿Qué objetivos se plantea?Que el sistema público tire para adelante. Es muy importante mejorar la accesibilidad del paciente y adaptar el sistema al nuevo perfil, esto es, el crónico. Es un modelo centrado en el paciente agudo, por lo que hay que reorientarlo. El 80% de los actossanitarios y el 70% del gasto van aparejados a la cronicidad. Parece que políticamente visten más los aspectos que tienen que ver con lo agudo, pero el día a día lo marca lo otro, por lo que debemos llevar a cabo la estrategia decronicidad.
La integración de los niveles asistenciales también es fundamental. Mi idea no es llevarlo por decreto vía integración de áreas, sino que tiene que ser un trabajo colaborativo de los propios profesionales en primera instancia.Igualmente el paciente debe ser más activo y preocuparse por su enfermedad, de manera que tiene que ser corresponsable, abundando en la prevención que evite medicina reparadora.
¿Qué le parece el contrato público-privado del Hospital Valdecilla?El Parlamento Británico, que ya probó estos modelos durante tiempo, los puso muy mal, con deficiencias y problemas financieros graves. El drama es que aquí hemos copiado algo que en otros sitios ya está desechado. Hipotecan cinco legislaturas, provocan una doble subcontratación para la prestación de servicios, además de que una única empresa monopoliza el control de los mismos.
Luego hay otros aspectos que se deben negociar, como los relacionados con la calidad, control y seguimiento del contrato, además de salvaguardar que las subcontratas tengan la liquidez que se garantiza a la adjudicataria.
Por otro lado, hay un aspecto en este contrato que yo creo que no es correcto. La empresa hace un proyecto arquitectónico y lo ejecuta, asumiendo la dirección de obra. En este momento no sabemos si los materiales utilizados son los proyectados u otros, esto es una novedad total. No sabemos cómo se ha hecho la obra.
¿Va a peritar el Gobierno esos trabajos?Es un tema que vamos a debatir y examinar en la Consejería, decidir si necesitamos auditar la obra que se ha ejecutado y se entrega para conocer su estado real.
¿Hay prevista alguna fecha para recibir la licencia de ocupación del Ayuntamiento de Santander?Nosotros acabamos de llegar, es una de las cosas que tienen prioridad. Sin licencia no podemos pasar. A día de hoy no tenemos ningún plazo.
¿El calendario de traslados de los servicios se demorará?Hay un calendario hechopor una consultora, pero los profesionales parece ser que no lo conocen. Esto es vital, el personal tiene que participar en la gestión. No entiendo que desconozcan este proyecto, la verdad. De todas formas, hay que revisar el documentocompletamente.
¿El derribo de la Residencia Cantabria ya está decidido?No es propiedad del Gobierno, sino de la Seguridad Social. Hay mucho que hablar aún para ver qué se hace con el inmueble.
¿Cantabria se mantendrá firme en su postura sobre la sanidad universal?Pasar de una sanidad universal a una con el criterio de aseguramiento me parece lo peor que se puede hacer. Creo que la gente no lo ha tenido en cuenta hasta que no te toca. Por ejemplo, un chico de 28 años se marcha al extranjero porque en España no hay trabajo; vuelve de vacaciones a ver a sus padres y no tiene derecho a asistencia. Es algo inconcebible.
Sobre la asistencia a inmigrantes, creemos que hay que darles tratamiento y punto. Un inmigrante si no está bien atendido puede ser un problema de salud pública.
¿Qué ideas tienen para la Oferta Pública de Empleo?Hablaremos de inmediato con los sindicatos con objeto de estabilizar el empleo en la medida de lo posible, atendiendo a la disponibilidad presupuestaria.
¿Se van a atender las demandas de los profesionales en cuanto a la carrera profesional?Vamos a tener dos años de estrecheces presupuestarias importantes. La crisis está ahí y Cantabria ya destina un porcentaje de Producto Interior Bruto muy importante a salud, un 8,3%, cuando la media nacional está tres puntos por debajo. El ciudadano hace un esfuerzo muy importante ya, por lo que hay que mejorar la productividad del sistema, eso sí, vinculándola en la medida de lo posible al salario.
Entiendo que el personal es el que mantiene el sistema en estos años de crisis, además con recortes y dificultades, pero las personas tienen que ser conscientes de la situación. Creo que es un tema global de todo el Gobierno el de ver los recursos presupuestariosy decidir qué demandas se pueden satisfacer. La carrera profesional no se debe perder, pero vinculada a la mejora de la productividad, calidad y la equidad interna de la Comunidad.
¿Ve factible recuperar la jornada de 37,5 horas semanales? R.-Hoy en día lo veo muy complicado.A final de legislatura los anteriores responsables de la Consejería firmaron algunos pactos fuera de mesa con algunos sindicatos muy difíciles de cumplir y con un coste muy elevado. Además de rubricarlos poco antes de acabar el mandato, lo cual es muy desleal.
¿Cómo van a afrontar la renovación de los responsables de Valdecilla?Tenemos un problema con la jubilación. No todo el mundo debe dejar de trabajar a los 65 años, hay muchas personas válidas que se ven obligadas, lo cual es una barbaridad, por lo que intentaremos cambiarlo. No obstante, no creo que haya problemas en el relevo, sobre todo teniendo en cuenta la marca Valdecilla y la vinculación con la Universidad. Son puestos muy apetecibles.
¿Va a retomar negociaciones con las autonomías limítrofes para establecer convenios de asistencia?Con todas las provincias hay que tener una relación muy fluída, de manera que el ciudadano no se entere de quién paga su factura. Yo viví el conflicto de La Rioja alavesa y fue lamentable.
¿Está satisfecho con los índices actuales de listas de espera?Pues no, es algo que debemos mejorar. Se puede abordar desde muchos aspectos. La estrategia de atención al paciente crónico debe permitir que de forma estructural las listas bajen. También hay otras formas de gestión, sustentadas en las nuevas tecnologías, que pueden aliviar el problema. Igualmente hay que ver la organización de los hospitales y estudiar la colaboración con los medios privados.
¿Cree que se puede mantener la actual red de consultorios que tiene Cantabria?El profesional de atención primaria prefiere la concentración, mientras que el paciente desea la cercanía. Hay un tira y afloja. En algunos casos hay que ir introduciendo poco a poco la telemedicina, potenciando la atención domiciliaria. Hay que estudiar cuestiones de viabilidad
¿Quiere decir que podría cerrarse algún consultorio en esta legislatura?No, no estoy diciendo eso. Aún no lo puedo decir, pero yo nunca he cerrado un consultorio.
¿Qué opinión le merece la calidad sanitaria de Cantabria?Tenemos una gran tecnología, de las mayores por habitante. Estamos a la vanguardia en cuanto a técnicas. Sin embargo, en otros aspectos debemos mejorar, como es el tema de las demoras, y conseguir mayores indicadores de respuesta en programas de prevención. Por otro lado, debemos conseguir que el sistema sea equitativo. En general creo que la Comunidad tiene unos servicios potentes y mejor posición que otras autonomías.




