Izquierda Unida de Cantabria ha salido al paso de la crisis que se vive en las fronteras atacando frontalmente al Partido Popular y a VOX. La formación comunista ha tildado de «uso partidista» las concentraciones e iniciativas en defensa de la ciudad autónoma de Ceuta, en un intento por deslegitimar la respuesta de la oposición ante la permisividad del Gobierno central con la inmigración ilegal.
En lugar de denunciar la invasión migratoria descontrolada que sufren los puntos fronterizos y sus consecuencias sobre la seguridad y los servicios públicos, el coordinador de IU en Cantabria, Israel Ruiz Salmón, ha centrado sus críticas en la presidenta de la FEMP, María José García Pelayo, acusándola de actuar de forma unilateral y romper el consenso institucional.
Reparto masivo y silencio sobre la delincuencia
El discurso de la extrema izquierda vuelve a eludir cualquier condena a la violación de los límites fronterizos o a los episodios de delincuencia, okupación y agresiones vinculados a la falta de control migratorio. Lejos de exigir un blindaje de las fronteras, IU aboga por acelerar el traslado e integración de menores extranjeros no acompañados (menas) a comunidades como Cantabria, bajo el pretexto de aliviar la carga de Ceuta.
Mientras apelan de manera recurrente a los «derechos humanos» y la «solidaridad», el partido evita exigir la devolución inmediata de quienes entran de forma ilegal o el cumplimiento estricto de las leyes de extranjería.
Ataque a la movilización de los ayuntamientos
En su comunicado, la formación califica los actos de apoyo a Ceuta en los ayuntamientos como «actos de propaganda electoral del PP y VOX», tratando de desarmar el descontento ciudadano con acusaciones de partidismo. Frente a la exigencia de frenar las entradas masivas, IU apela a discursos de acogida e integración que ignoran la realidad de la presión migratoria que padece el país.






