La segunda votación de investidura de Pedro Sánchez ha acabado igual que la primera. El candidato socialista ha vuelto a fracasar este viernes en su intento de convertirse en presidente del Gobierno. Esta vez se necesitaba mayoría
El Congreso rechazó ayer la investidura del candidato socialista a la Presidencia del Gobierno, Pedro Sánchez, al no haber conseguido más votos a favor que en contra. La votación concluyó con 131 votos a favor de Sánchez y 219 en contra. El socialista volvió a contar con el apoyo de los 90 diputados de su grupo, los 40 de Ciudadanos y el de Ana Oramas, diputada de Coalición Canaria, frente al resto de la Cámara. Los diarios constatan que se trata de la primera investidura fallida de la democracia.
El presidente del Congreso, Patxi López, informó por teléfono al Rey del resultado de la segunda votación del debate de investidura. López se reunirá el lunes con el jefe del Estado para abordar los pasos a seguir tras la investidura fallida de Sánchez. Si en el plazo de dos meses a partir de la fecha de la primera votación, el 2 de marzo, no se consigue investir un nuevo presidente del Gobierno se convocarán nuevas elecciones. SegúnEL PAÍS, «el Rey esperará iniciativas sólidas del Congreso antes de dar otro paso». De igual modo,EL MUNDOapunta que «se aplazasine dieotra ronda de consultas».
Respecto al resultado final de la votación,EL PAÍSdestaca en su primera que «el fracaso de Sánchez acerca la posibilidad de otras elecciones». En parecidos términos,EL MUNDOdice que «el fracaso de Sánchez inicia la cuenta atrás hacia las elecciones».LA VANGUARDIAyEL PERIÓDICOcoinciden en que elnoa Sánchez sume a España en la «incertidumbre». Desde otra perspectiva,ABCconsidera que se abre el «turno para la gran coalición». Este diario habla de «derrota histórica» de Sánchez, al igual queLA RAZÓN, que enfatiza que el socialista «hace historia» al ser el primer candidato que no logra ser investido.
El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, acusó al líder de Podemos, Pablo Iglesias, de ser el «único» y «último» responsable de que Mariano Rajoy siga siendo presidente del Ejecutivo, y se comprometió a seguir buscando los apoyos necesarios para formar gobierno. «En democracia uno es lo que vota y hoy Iglesias ha traicionado a los millones de votantes de Podemos que votaron por el cambio», manifestó Sánchez a los periodistas al término de la sesión de investidura.
En los pasillos del Hemiciclo, Sánchez dijo sentir que España no tenga gobierno porque haya dos partidos, PP y Podemos, que «han bloqueado» a quienes han propuesto una solución para desatascar la situación política que vive España, en referencia a PSOE y Ciudadanos. Aseguró que no se va a «resignar» a que Rajoy siga siendo presidente e insistió en que va a «seguir trabajando para articular esa mayoría».
En su intervención en el debate previo a la votación, Sánchez lanzó una última llamada a Podemos: «No esperemos más, voten sí al cambio». Tras defender su acuerdo con Ciudadanos, el candidato socialista pidió el voto favorable a Podemos y a otras formaciones de izquierda para evitar que Mariano Rajoy siga como presidente. Anticipándose a una posible derrota en la votación, defendió que su «único fracaso» hubiera sido no aceptar la propuesta del jefe del Estado. Al respecto, indicó que con su decisión de dar un paso al frente ha permitido que la democracia pueda funcionar «con normalidad». En este punto, criticó a Rajoy por declinar el ofrecimiento del Rey para intentar su investidura.
Por su parte, el portavoz del PSOE, Antonio Hernando, propuso, sin nombrarle, al líder de Podemos, Pablo Iglesias, «desterrar la ira, el rencor, la rabia y las frivolidades» como un paso «imprescindible» para «tender nuevos puentes y no abrir nuevas heridas». En su discurso poco antes de la segunda votación de investidura de Sánchez, Hernando contrapuso la filosofía «bélica» de Podemos con la «transversal» del PSOE.
EL PAÍSseñala que Sánchez «volverá a intentar una mayoría sin perder a Rivera». TambiénEL MUNDOdice que el líder socialista «seguirá intentando el pacto pero tomando como base su acuerdo con C’s». Este diario ve a Sánchez «derrotado, en votos», pero «reforzado en el PSOE».ABCapunta que «el PSOE quiere retener la iniciativa pese al rechazo del Congreso». Mientras,LA RAZÓNresalta que Sánchez se aferró a su «único argumento: echar a Rajoy».
El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, acusó al líder del PSOE, Pedro Sánchez, de haber caído en «corrupción» al haber puesto las instituciones a su servicio. «Su fiesta ha llegado al final: usted ha perdido las elecciones, ha perdido esta investidura, nos ha hecho perder a todos el tiempo, ha generado falsas expectativas y las ha defraudado», enfatizó Rajoy en su intervención previa a la votación.
Tras reiterar sunoa la investidura de Sánchez, Rajoy consideró que el programa planteado por el líder socialista es «un salir del paso» con medidas que «cada cual interpreta a la carta arrimando el ascua a su sardina». Además, mostró su rechazo a la «contrarreforma» que pretende, porque, en su opinión, es un riesgo para España. El presidente en funciones reiteró sus reproches a Sánchez por no haber querido hablar con el PP y por haber protagonizado «un fraude, un engaño, una farsa».
Rajoy recriminó a Sánchez que acuda a la Cámara «sin programa» y «sin una mayoría que pueda aplicarlo», y le afeó que se haya escudado en el argumento de pedir a Podemos que se sume al PSOE y Ciudadanos porque cualquiera de sus ideas será mejor que un Gobierno del PP. «Eso tiene un nombre: sectarismo», enfatizó. Por último, señaló que Sánchez ha tenido su «oportunidad» y la ha «desperdiciado», y le pidió que no «bloquee más la situación» y deje gobernar al PP, el partido al que los españoles «han dado más confianza».
En declaraciones a los periodistas al término de la sesión parlamentaria, Rajoy aseguró que seguirá intentando que España tenga un Gobierno estable y que persevere en las políticas que han permitido la recuperación económica. Recalcó que «conviene» que se empiece a hablar de «los grandes problemas que importan a los españoles, y el más importante es consolidar la recuperación y crear empleo».
La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, dijo ayer que su partido va a intentar formar gobierno y señaló que Rajoy llamará a Sánchez y a Rivera cuando la situación se calme «un poquito». Cospedal lamentó que Rivera, más que defender por qué apoya al PSOE, se haya dedicado a atacar a los populares, probablemente, en su opinión, para intentar justificar lo quea los votantes de Ciudadanos les está costando mucho entender, el apoyo que han dado a los socialistas.
Por otro lado, el portavoz socialista en el Congreso, Antonio Hernando, exigió ayer al presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, que retire su acusación de «corrupción» a Sánchez. Hernando resaltó que una sesión de investidura encargada por el Rey «nunca es corrupción».
El líder de Podemos, Pablo Iglesias, aprovechó su intervención previa a la votación para insistir en su propuesta de gobierno de coalición con los socialistas. Tras confirmar el voto negativo de los diputados de su formación, emplazó al PSOE a iniciar una nueva negociación desde ya, en busca de lo que denominó «el acuerdo del beso».
Tras las duras acusaciones que lanzó en la anterior sesión del debate de investidura, Iglesias se mostró ayer conciliador y evocó el beso que se dio entonces con el portavoz de En Comú Podem, Xavier Domènech, al tiempo que habló del «amor» y la «pasión» en la política. «Fluye el amor y la pasión en la política española, Pedro, sólo quedamos tú y yo», bromeó el líder de Podemos, que dijo querer relajar el tono tras la tensión que, a su juicio, se percibe en el debate, de la que asumió su parte de responsabilidad.
Iglesias volvió a emplazar a Sánchez a buscar un acuerdo con Podemos, Compromís e Izquierda Unida para conformar un gobierno, que podría contar con la abstención del PNV y las fuerzas catalanas, que «no son monstruos», enfatizó, sino representantes de la soberanía popular.
En declaraciones a los medios al término de la sesión, Iglesias reiteró su «plena disponibilidad» para negociar un gobierno «a la valenciana» y confió en que Sánchez «rectifique» y abandone su pacto con Ciudadanos.
El portavoz de En Comú Podem en el Congreso, Xavier Domènech, confió en que se pueda llegar a un acuerdo de gobierno sobre nuevas bases tras el «baño de realidad» que, en su opinión, ha vivido el PSOE al fracasar el intento de investidura de Pedro Sánchez.
El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, pidió ayer al PP y a Podemos que se abstuvieran para permitir la investidura de Sánchez, y que así «dejen de destruir y empiecen a construir». Durante su intervención, señaló que había «una oportunidad de oro» para, aplicando el acuerdo de legislatura firmado por PSOE y Ciudadanos, llevar a cabo «las reformas que se necesitan». Dirigiéndose al presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, dijo que «no es tiempo de conformistas», sino de «gente que quiere cambio y acción». Rivera lamentó que el PP fuese a votar lo mismo que Podemos, ERC o Bildu.
En opinión de Rivera, España necesita «una nueva etapa política» en la que se pueda «volver a levantar el proyecto común español». En este contexto volvió a apelar al espíritu de la Transición, recordando el papel que desempeñaron partidos como la UCD y el PCE. Rivera recordó a Iglesias que los comunistas de la Transición no pedían ministerios, sino que «sólo pedían libertad». «Aquello era épica de verdad y no de laboratorio como ustedes», subrayó.
Desde otras formaciones, el portavoz adjunto de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, advirtió a Sánchez de una compañía como la de Rivera, al que comparó con Donald Trump. El portavoz de Democraci i Llibertat, Francesc Homs, ofreció el apoyo de su grupo a un gobierno de España «como contrapartida de un referéndum en Cataluña». El portavoz del PNV en el Congreso, Aitor Esteban, afeó a Sánchez que haya colocado «guijarros en el camino», pero se abrió a «negociar en el futuro». El portavoz de IU-Unidad Popular, Alberto Garzón, advirtió a Sánchez de que Ciudadanos no es un «aliado del cambio», y emplazó al líder socialista a retomar a partir del lunes las reuniones «a cuatro».
El debate de la segunda jornada de investidura finalizó con una bronca del presidente del Congreso, Patxi López, con los portavoces del Grupo Popular y de ERC, Rafael Hernando y Joan Tardá, respectivamente, a cuenta del turno de palabra por alusiones.
EL PAÍS 1,17-22/EL MUNDO 1,8-12/ABC 1,16-27/LA VANGUARDIA 1,14-22/EL PERIÓDICO 1,2-6/LA RAZÓN 1,14-21/CINCO DÍAS 1,9/EL ECONOMISTA 10,11/AGENCIAS
Por otro lado, el expresidente del Gobierno José María Aznar apostó ayer por un «proyecto útil» para España «definido como una gran síntesis liberal-conservadora» que, en su opinión «tantos beneficios ha rendido a las sociedades europeas» y que debe ser «resultado de un debate profundo». En el acto de entrega del Premio Gregorio Ordóñez 2015 al opositor venezolano en prisión Leopoldo López consideró que hay una «sensación de fatalidad» sobre la vida política española por la creencia de «un país ingobernable».
CRÓNICA DE LA INVESTIDURA FALLIDA
Lasegunda votación de investiduradePedro Sánchezha acabado igual que la primera. El candidato socialista ha vuelto a fracasar este viernes en su intento de convertirse enpresidente del Gobierno. Esta vez se necesitabamayoría simple, en lugar de la absoluta que debía obtener el pasado miércoles, pero el resultado ha sido muy similar: 131 apoyos (90 del PSOE, 40 de Ciudadanos y uno de Coalición Canaria) y 219 votos en contra del resto del arco parlamentario,del PP a Podemos, pasando por ERC, Democràcia i Llibertat y el PNV, entre otros. La única diferencia con la ocasión anterior ha venido de la diputadaAna Oramas, de Coalición Canaria, que ha pasado de la abstención al apoyo.
“¿Queremos un gobierno de cambio, sí o no? ¿Queremos que se repitan elecciones, sí o no? ¿Queremos impulsar ya políticas de cambio, sí o no?¿Queremos que siga Rajoy al frente del Gobierno, sí o no?Con un solo voto podemos cambiar desde ya el futuro de España”, había dicho poco antes Sánchez en su discurso. Pero sus apelaciones al cambio, sus intentos de que esta votación se convirtiera en un plebiscito sobre la continuidad en la Moncloa del líder del PP, no han surtido efecto.
Los socialistas, aun así, no tiran la toalla. Creen que el acuerdo con Podemos, que quiere volver a negociar cuanto antes, aún es posible y esperan llegar a algún tipo de entendimiento antes del 2 de mayo, día en el que si no ha habido investidura se convocarían nuevas elecciones. El PSOE considera poco probable que el partido dePablo Iglesiasapoye a Sánchez, pero sostiene que hay espacio para que se abstengan. Sánchez y los suyos se aplicarán a partir de ahora para conseguir ese movimiento, que en principio le permitiría volver a ser propuesto como candidato por el Rey, esta vez con muchos más visos de éxito.
Justo después de la votación, en los pasillos de la Cámara baja, Sánchez ha anunciado que lo volverá a intentar y ha acusado a Iglesias de»traicionar» a su electorado. «Lo primero que me gustaría decir es que siento en el alma que hoy España no tenga Gobierno porque haya habido dos partidos, PP y Podemos, que ha bloqueado a quienes buscamos una solución centrada al atasco político que vive España», ha señalado, en referencia alacuerdo alcanzado entre el PSOE y Ciudadanos.
«Voy a seguir trabajando para que abordar la mayoría que merece este país.Hoy el señor Iglesias ha traicionado a losmillones de votantes de Podemos. Es el responsable de que Rajoy siga siendopresidente del Gobierno. En todo caso, yo no voy a resignarme. A partir de mañana vamos a seguir trabajando. Por mí no va a quedar», ha concluido.
La situación esinédita en la democracia española. Nunca antes había fracasado una candidatura a la Presidencia del Gobierno en una segunda votación. El presidente del Congreso,Patxi López, ha llamado por teléfono alReypara informarle del resultado del debate de investidura y será recibido en la Zarzuela elpróximo lunes a la una del mediodía. Ahora le corresponde al monarca proponer, si lo estima oportuno, a otro aspirante, que debería someterse en la Cámara baja al mismo procedimiento que ha culminado este viernes. Si no designa a ningún candidato o sí lo hace pero este no logra los apoyos necesarios para su investidura, el 2 de mayo se convocarían laselecciones, que tendrían lugar el26 de junio.



