Nació en Santander en 1947, y como hijo y nieto de reconocidos fotógrafos, ya con 17 años publicaba sus primeros trabajos en el diario Alerta en 1964.
El fotógrafo cántabro Pablo Hojas falleció ayer martes, en su casa de Suances, donde llevaba ya tiempo retirado. Estaba casado con Elena Cuevas, hija del doctor Eduardo Cuevas Fernández-Regatillo. Muere tras una larga carrera que le sitúa como uno de los fotógrafos más veteranos y reconocidos de la comunidad cuyas imágenes se ha publicado en numerosos medios de España.Su padre, Pablo Hojas, fue jefe de fotografía del diario Alerta.
SANTANDER, 13 DE JULIO DE 2022. La Asociación de Periodistas de Cantabria lamenta profundamente el fallecimiento del fotoperiodista cántabro Pablo Hojas y se suma a duelo que sufren su familia y amigos, pero también toda una generación de fotoperiodistas que aprendieron el oficio gracias a su enorme generosidad y calidad humana.
Para la Asociación de Periodistas de Cantabria fue un auténtico honor conceder en 2016 a Pablo Hojas el máximo galardón de los periodistas cántabros, el Premio Estrañi.
Pablo Hojas Cruz nació en Santander en 1947, y como hijo y nieto de reconocidos fotógrafos, ya con 17 años publicaba sus primeros trabajos en el diario Alerta en 1964.
Desde entonces, sus trabajos enriquecieron medios como la Agencia Fiel, Cifra Gráfica, EFE, El País, el País Semanal, La Vanguardia, Diario 16, el Diario Montañés, ABC, La Stampa, Cambio 16, Tiempo, Life, Stern, Conocer, Kult, Newsweek, Le Figaro, The New York Times, RTVE y un largo etcétera.
El maestro de la instantánea informativa tuvo en el Taller Polientes Foto, impulsado por la Obra Social de Caja Cantabria, uno de sus proyectos más queridos de los últimos años, sin olvidar sus colaboraciones en proyectos de enorme impacto como los spots anuales y campañas por todo el mundo de Freixenet.
Pablo Hojas Cruz fue miembro del jurado del Concurso de Fotografía Pablo Hojas Llama, su padre, que organizó la Asociación de la Prensa de Cantabria y con el que se revalorizó el trabajo, en ocasiones no reconocido por carecer de títulos universitarios oficiales, de los fotoperiodistas cántabros.
Profesional de innegable con proyección internacional, una de las más destacadas virtudes de Pablo fue la de fomentar, motivar y enseñar a una cantera de profesionales del fotoperiodismo que ha sido y aun es reconocida más allá de nuestras fronteras.
Hoy el periodismo cántabro se siente huérfano por la pérdida de uno de sus más grandes profesionales, aunque siempre podremos recordarle gracias a su obra.





