No es que haya miedo a perder las generales en el PP, pero no obstante Rajoy piensa en una buena jugarreta dentro de la legalidad: retrasar las próximas elecciones para ganar unos meses en el Gobierno.
Es lo que afirma este lunes el diario’ABC’: el presidente del Gobierno querría retrasar, como una posibilidad, la convocatoria de las elecciones generales hasta el límite legal y constitucional, que le permitiría celebrarlas como máximo el 20 de enero de 2016. Este periódico asegura que en Moncloa piensan en ese aplazamiento de los comicios, de noviembre de 2015 a enero de 2016, con el fin de apurar en lo posible el impacto de la mejora económica en la sociedad española.Si finalmente los españoles son llamados a votar en enero de 2016, Rajoy conseguiría mayor plazo para que la sociedad visualice la reactivación política del Ejecutivo, que pasaría, según las fuentes consultadas por ABC, por una crisis de Gobierno «importante y profunda» antes de las municipales y autonómicas previstas para mayo del próximo año.En el Gobierno piensan que en enero de 2016, además de la mejora económica, los españoles podrán comprobar que se comienza a crear empleo. Asimismo, está pendiente la devolución de la paga extra de 2012 a los funcionarios, que el ministro de Hacienda,Cristóbal Montoro, ha situado en 2015, pero que las exigencias de cumplimiento del déficit podrían obligar a retrasar. Para evitar un desfase en los compromisos con la UE, esa partida podría ser consignada en los Presupuestos de 2016 que, de celebrarse las elecciones ese año, Rajoy tendría ya aprobado.
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ESPAÑA UN PAIS EN ELECCIONES





