La Asociación Ciudadana en Defensa de El Sardinero ha cargado con dureza contra el Ayuntamiento de Santander por el uso que se da cada verano al aparcamiento de los Campos de Sport de El Sardinero. El colectivo denuncia que este espacio público permanece ocupado durante más del 80% del periodo estival por el montaje, celebración y desmontaje de las Ferias de Santiago y del Festival de las Naciones, dejando sin una de las principales bolsas de aparcamiento a vecinos y visitantes en plena temporada alta.
Según la asociación, entre el 1 de julio y el 15 de septiembre, un periodo de 77 días en el que la ciudad registra su mayor afluencia turística, el aparcamiento permanece prácticamente inutilizado debido a la sucesión de eventos instalados en la explanada.
«Es inadmisible que el Ayuntamiento entregue un espacio público a actividades privadas precisamente cuando más falta hace para aliviar la presión de tráfico y aparcamiento en El Sardinero», denuncian desde la entidad vecinal.
La asociación sostiene que el cierre continuado del parking provoca un importante colapso circulatorio en todo el entorno, obligando a residentes y visitantes a recorrer durante largos periodos las calles del barrio en busca de una plaza libre, con el consiguiente aumento del tráfico y de las molestias.
Pero las críticas no se limitan al estacionamiento. El colectivo asegura que el modelo actual genera además contaminación acústica hasta altas horas de la madrugada, acumulación de residuos y problemas de convivencia que, afirman, se repiten cada verano.
Entre las principales quejas destacan la pérdida de miles de plazas de aparcamiento, el incremento del tráfico en las calles próximas a las playas, el ruido de atracciones y conciertos durante la noche y la suciedad que, según denuncian, queda tras la celebración de los eventos.
Por ello, la Asociación Ciudadana en Defensa de El Sardinero reclama al Ayuntamiento que busque ubicaciones alternativas para las Ferias de Santiago y el Festival de las Naciones, evitando que un barrio residencial soporte cada verano las consecuencias de estos eventos.
«No se puede vender una imagen de turismo de calidad mientras se sacrifica la calidad de vida de quienes viven en El Sardinero», concluye la asociación, que pide al Consistorio replantear la organización de estas actividades de cara a los próximos años.







