«Ya tenemos el Plenercan, que no es que sea malo sino peor, y nos hemos quedado sin ley eólica que hay que cambiar de arriba abajo”, afirmó Guimerans.
“La montaña al final parió un ratón”. Así valoró el diputado socialista, Juan Guimerans, la aprobación ayer por el Consejo de Gobierno del Plenercan que, en su opinión, no es el punto final sino el principio de nuevos “despropósitos” en la “historia interminable” de un documento cuya redacción califico de “chapucero, propia “de un incompetente, el consejero Arasti, que hace tiempo debería haber sido cesado en el cargo”.“Antes teníamos una ley eólica mala, enmendada prácticamente en su totalidad por el Gobierno de España, que no podía entrar en vigor porque no estaba aprobado el Plenercan. Pues bien, ahora ya tenemos el Plenercan, que no es que sea malo sino peor, y nos hemos quedado sin ley eólica que hay que cambiar de arriba abajo”, afirmó Guimerans.En opinión del diputado socialista esta situación es un dislate de “grandes proporciones” que va a pagar muy caro Cantabria y los cántabros. “El hecho cierto que hemos perdido toda la legislatura para resolver el déficit energético de Cantabria que impide su desarrollo industrial para nada”, señaló Guimerans.“El Gobierno que preside Diego es el de las promesas que nunca se cumplen. Pero cuando, la excepción confirma la regla, y parece que van a cumplir lo que prometen, el resultado final no es el paraíso que nos ofrecían. “Prometieron unas leyes seguras y todas terminan en el Constitucional; se comprometieron a traer inversiones millonarias y crear miles de puestos de trabajo y han hecho todo lo posible para ahuyentar a invasores y empresarios”.Guimerans se pregunta si el consejero Arasti puede estar satisfecho de los logros obtenidos. “Le dejamos el documento prácticamente terminado -y no debía ser tan malo porque es casi el mismo que ahora nos presente-y ha perdido tres años en llegar a las mismas conclusiones”.El diputado socialista considera poco creíble que un plan que estaba previsto se desarrollara en nueve años -2011-2020- ahora se vaya a ejecutar en cinco -2014-2020-.“Lo han aprobado para ponerse la medalla en las elecciones, pero no tienen ninguna intención de llevarlo a efectos”, aunque, añadió Guimerans, “si “quisieran tampoco podrían hacerlo”. En opinión del portavoz socialista en materia de Industria ninguno de los elementos esenciales que darían credibilidad al Plenercan 2014-2020, tiene asegurado su futuro. “La situación de la segunda central de Aguayo, que todo indica que no se hará, o en el mejor de los casos no estaría operativa hasta después del 2020, convierte en papel mojado los objetivos del Plenercan”.En cuanto a la ley Eólica, Guimerans cree que, lejos de entrar en vigor cuando la próxima semana se publique el Plenercan en el BOC, tal como venia asegurado el Gobierno del PP, lo lógico es que “vuelva al trámite parlamentario, porque el Gobierno de la Nación la ha dejado en nada”. Guimerans recordó que los “recortes” introducidos en la ley se corresponden “casi palabra por palabra con las enmiendas que en su día presentamos los socialista: los criterios en la valoración de los proyectos no podían ser subjetivos, únicamente técnicos, el diálogo competitivo para las adjudicaciones contravenía las ley de contratos del Estado y el Fondo de Compensación era una método extorsionador del que no se iban a beneficiar los ayuntamientos donde se instalasen los parques eólicos”.Guimerans también denuncia que el Gobierno abandona con el Plenercan la energía eólica marina o los proyectos de biomasa en la que se depositaban las esperanzas de generar empleo y que “ahora son irrealizables con los costes fiscales y energéticos impuestos por el Gobierno de Diego y Rajoy para esta actividad”, afirmó.“Los socialistas esperamos con autentico interés las explicaciones en el Parlamento del consejero Araste y tener la ocasión de manifiesto nuestra radical oposición al engaño masivo que el Gobierno del PP de Diego ha hecho a los cántabros en el tema energético”, concluyó el diputado socialista.





