Unos vinieron andando, otros en bicicleta y otros en patín. Todos con el mismo objetivo, ayudar a la Asociación Montañesa de Ayuda al Toxicómano, comprando el dorsal a un euro y hacer deporte.
Amaneció lluvioso y parecía que la marcha Amat iba a ser de unos pocos locos que iban a desafiar las inclemencias metereológicas. Pero salió un sol débil que mantuvo el tiempo y los torrelaveguenses no se quisieron quedar en casa. Unos vinieron andando, otros en bicicleta y otros en patín. Todos con el mismo objetivo, ayudar a la Asociación Montañesa de Ayuda al Toxicómano, comprando el dorsal a un euro y hacer deporte.





