Es el último trámite para que dé comienzo el mediático juicio contra los padres de Asunta, Alfonso Basterra y Rosario Porto -para los que el fiscal pide 18 años de cárcel y la acusación particular 20.
El último trámite para que dé comienzo el mediático juicio contra los padres de Asunta, Alfonso Basterra y Rosario Porto -para los que el fiscal pide 18 años de cárcel y la acusación particular 20-, se solventará previsiblemente esta misma mañana con la selección, a puerta cerrada, de esas nueve personas, a las que se sumarán otras dos en calidad de suplentes, pero que tendrán que asistir a todo el proceso para poder participar en caso de que fuera necesario con toda la información de primera mano. Por tanto, son once las sillas que se ocuparán en la sala de bodas habilitada expresamente para esta vista.
¿Podría suspenderse de nuevo el juicio, como ocurrió a principios de junio, por no conformarse el jurado?«Técnica y jurídicamente, sí», afirman desde el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG). Pero la probabilidad es mucho menor que entonces, porque ahora ya hay seleccionadas 26 personas aptas para ejercer ese papel. De hecho, por circunstancias que no han trascendido, yaesperan que fallen una o dos personas, por lo que quedarán 24 o 25 candidatos. Cada parte (abogados de los dos acusados, fiscalía y acusación particular) tiene derecho a recusar a dos miembros, y cualquiera de ellos estaría excluido automáticamente en el caso de que entre la fecha de su reclutamiento y el día de hoy hubiese sido imputado en cualquier causa, algo posible pero improbable. Los que queden disponibles participarán en un sorteo hasta completar el jurado.
Los escogidos tendrán una vida relativamente normal, podrán regresar a sus casas a diario (el tribunal contempla una asignación económica y dietas de desplazamiento o alojamiento, en el caso de que fuera necesario) y si el calendario de intervenciones se cumple solo tendrán que estar disponibles por las mañanas.
Jurado protegido
Desde el TSXG se ha insistido en las horas previas al inicio de la vista queel jurado popular estará especialmente protegido, y se ha prohibido expresamente a los medios difundir imágenes que revelen su identidad. Tampoco podrán tener contacto con medios de comunicación o cualquiera de las partes y, de existir por el motivo que sea, deberán informar de inmediato al presidente del tribunal, que podría recusar su participación.
A la selección del jurado no acudirán los acusados, tal como informaron ya las defensas. Obviamente sí los abogados, que pueden recibir asesoramiento externo a través de los especialistas que consideren oportuno. Los padres de Asunta sí estarán en las alegaciones previas, que tendrán lugar mañana y en las que, en principio, se preservará su imagen, pues precisamente la cobertura mediática y las limitaciones informativas podrían ser cuestiones que se trasladen a la consideración del jurado y el juez. Resueltos estos preliminares, podría comenzar el interrogatorio de Alfonso Basterra y Rosario Porto (no está decidido el orden), que se extendería hasta el jueves 1 y el viernes 2. A partir de este punto, pasarán por los juzgados unas 125 personas, diez menos de las previstas en las últimas semanas, pues se consideró que en algunos casos los testimonios serían reiterativos.
El dispositivo para el buen desarrollo del juicio tuvo en el caso del Códice Calixtino un buen ensayo. El número de medios acreditados es muy similar, y los testigos y peritos también muy numerosos. Como en la vista citada, se recurrirá con cierta frecuencia a las imágenes, sobre todo cuando intervengan los funcionarios que se hicieron cargo de la investigación, lo que ha obligado a instalar cinco pantallas en la sala.
Los dos acusados volverán a estar juntos después de muchos meses. Pero lo harán con sus abogados por el medio. La imagen más esperada, la de la entrada de los dos acusados en Fontiñas, tendrá que esperar a los jueves de cada una de las tres semanas que quedan por delante.
La sala de bodas de los juzgados de Fontiñas tiene una capacidad para 50 personas. Allí tienen reservada plaza diez periodistas y otras diez personas a criterio de la sala, que serán ocupadas previsiblemente por estudiantes de Derecho o doctorandos. El resto es para el público, que no podrá entrar o salir de la sala sin permiso del tribunal. En la cuarta planta se ha habilitado un gran espacio para la prensa para seguir el juicio a través de las cinco cámaras y micrófonos que hay en la sala. Solo han obtenido acreditación los medios de comunicación, no las productoras de televisión. En total sontreinta los medios que asistirány un centenar de profesionales, uno de ellos deldiario inglésThe Guardian.




