El Juzgado de Instrucción nº1 de Santander acoge el caso después de que la Audiencia Provincial diese por probados los hechos en los que Mediavilla está acusado de mentir a la Justicia. UNA INFORMACIÓN DE EL MUNDO CANTABRIAPOR
©EL MUNDO CANTABRIA/JESÚS LASTRA SANTANDEREl magistrado Jaime Parra, conocido en Cantabria por haber llevado a cabo la investigación penal relativa al fallido proyecto industrial de GFB, será el encargado de dirigir el procedimiento contra el exconsejero de Justicia del Gobierno autonómico por parte del PRC, Vicente Mediavilla, por un presunto delito de falso testimonio tras no atenerse a la verdad en su testifical en un juicio por faltas.
El Juzgado de Instrucción nº1 de Santander acoge el caso después de que la Audiencia Provincial diese por probados en octubre los hechos en los que Mediavilla está acusado de mentir a la Justicia.El magistrado Jaime Parra es conocido públicamente por haber llevado a cabo la investigación judicial de uno de los procedimientos penales de mayor envergadura de Cantabria como es el relativo al fallido proyecto industrial de la fábrica de fibroyeso GFB en Orejo. Cuando el eco por la conclusión de las diligencias, archivadas sin necesidad de apertura de juicio oral, aún no se ha silenciado en su totalidad, el Juzgado de Instrucción nº 1 de Santander acaba de ser designado para dirigir la causa contra Vicente Mediavilla, consejero de Justicia por parte del PRC entre 2003 y 2011, por un presunto delito de falso testimonio.
Parra, que actualmente también pilota otros casos con presencia mediática como los relativos a las pugnas orgánicas en la dirección del Mundial de Vela Santander 2014, recoge así el guante de su colega Fernando Vegas García, titular del Juzgado de Instrucción nº 3 de Santander, que solicitaba que se dedujera testimonio contra el dirigente regionalista «por la posible comisi n de un delito contra la Administración de Justicia» al entender que no se avino a la verdad en su comparecencia como testigo en un juicio por faltas.
Como informó EL MUNDO el pasado 14 de octubre, la Audiencia Provincial acababa de hacer firme una sentencia de enero de 2014 y consecuentemente daba como hechos probados los sucesos acaecidos la tarde del 31 de marzo de 2013 en el aparcamiento de un establecimiento de comida rápida ubicado en Santander. Una mujer entró al área de estacionamiento a bordo de su vehículo y el exconsejero, que se encontraba en el local, se puso a hablar con la recién llegada a través de la ventanilla del conductor.
Según los fallos judiciales, instantes después la cónyuge del prócer del PRC se dirigió a la puerta del conductor del citado turismo y, tras descalificar gravemente a su ocupante, «le dio una bofetada en la cara ». Mediavilla cogió a la agresora para retirarla del lugar, mientras ésta agarró a la víctima de la camiseta y continuó insultándola. Horas más tarde el preboste regionalista acudió a visitar a la atacada a su domicilio.
Por este episodio la esposa fue condenada a una multa de 202,72 euros como autora penalmente responsable de una falta de lesiones. Pero hay más. La Justicia entiende que en la celebración de la vista oral el relato de Mediavilla no fue acorde a la realidad de los hechos, pues en su testimonio negó haber presenciado «insulto o bofetada alguna por parte de la acusada», versión desbaratada totalmente por un testigo ajeno a las partes.
Una vez que el caso ha sido asignado al juez Parra comenzarán las diligencias. Según recoge el Código Penal en su artículo 458, «el testigo que faltare a la verdad en su testimonio en causa judicial será castigado con las penas de prisión de seis meses a dos años y multa de tres a seis meses».





