La prima de riesgo a diez años se situaba al cierre de la sesión de ayer jueves por debajo de 120 puntos básicos, un nivel similar al registrado en la primavera de 2010, antes del primer rescate de Grecia
La rentabilidad ofrecida en los mercados secundarios por los bonos españoles con vencimiento a diez años se situaba este viernes cerca de sus mínimos históricos por debajo del 2,10% después de la agresiva intervención del Banco Central Europeo (BCE), que ha rebajado los tipos al 0,05% y lanzará en octubre un programa de compra de activos financieros.
Así, el interés del bono español a diez años llegaba a caer hasta el 2,094% desde el 2,185% que marcaba al comienzo de la sesión, aunque posteriormente pasaba a situarse en el 2,104%.
A su vez, el diferencial entre la rentabilidad del bono español a diez años y su homólogo alemán se estrechaba hasta 114,20 puntos básicos, frente a los 118,20 de la apertura, en niveles mínimos desde mayo de 2010.
El interés del bono español a diez años llegó a caer el pasado 27 de agosto hasta un mínimo histórico del 2,08%.
La prima de riesgo ofrecida a los inversores por los bonos españoles a diez años en relación con sus homólogos alemanes se situaba al cierre de la sesión de este jueves por debajo de 120 puntos básicos, un nivel similar al registrado en la primavera de 2010, antes del primer rescate de Grecia, gracias a las decisiones anunciadas por el Banco Central Europeo (BCE).
En concreto, al finalizar la sesión en el Viejo Continente, el diferencial entre el bono español a diez años y el ‘bund’ se relajaba a 118,30 puntos básicos, frente a los 133,70 en los que inició la jornada.
En cuanto a la rentabilidad del bono a diez años, al cerrar la sesión había caído hasta el 2,153%, frente al 2,287% de la apertura.
Por su parte, la decisión del BCE de rebajar los tipos de interés a un mínimo histórico del 0,05%, así como de lanzar un programa de compra de deuda, incluyendo titulizaciones y cédulas, ha llevado al euro a caer a su nivel más bajo frente al dólar desde jullio de 2013.
Así, al finalizar la sesión un euro equivalía a 1,2935 dólares, frente a los 1,3146 del comienzo de la sesión.





