Dijo haberse encargado de las altas y bajas en la seguridad social de personas que no prestaban servicios para la empresa de los entonces duques de Palma.
IñakiUrdangariny DiegoTorres, impulsores de la asociación sin ánimo de lucro Instituto Nóos crearon unentramado empresarialpara cargar facturas a esa entidad y repartirse todos los beneficios que obtenía, ha declarado hoy ante la Audiencia de Palma el excontable Marco Antonio Tejeiro.
«El Instituto Nóos era el que facturaba hacia fuera, el querecibía los ingresos», y las facturas que la entidad abonaba a las empresas deTorres y Urdangarinpor servicios muchas veces inexistentes era «para sacar los beneficios para los socios de todo el conglomerado», ha declarado Tejeiro.
El excontable arrepentido, que tiene unacuerdo con la Fiscalíapara rebajar a dos años de cárcel su petición de pena a cambio de colaboración, está declarando hoy ante el fiscal Pedro Horrach en la quinta jornada del juicio del caso Nóos, que se celebra en laEscuela Balear de la Administración Pública de Palma.
Horrach ha preguntado a Tejeiro por lafacturación cruzadaentre el Instituto Nóos, del que era contable, y empresas de los dos socios y principales acusados de la causa, en cuya gestión también participaba.
«Las cantidades son redondas» en las facturas cargadas al instituto, en las que prácticamente se equilibran los pagos que recibe Aizoon, la empresa deUrdangarin y la infanta Cristina, y los que percibe Torres a través de las empresas de las que es titular.
«Respondían a la distribución de beneficios que ellos se atribuían, no a lo que pusiera la factura en concreto», ha dicho sobre los conceptos recogidos en esas facturas, que, ha insistido, sólo eran el soporte formal del reparto al 50 % de los beneficios de la asociación sin ánimo de lucro.
El Instituto Nóos obtuvo encargos de las administraciones públicas de Baleares, Valencia y Madrid por los que consiguió unos ingresos aproximados de 6 millones de euros.
Por otro lado, Tejeiro también ha afirmado hoy que laempresa Aizoon, de la que eran copropietarios la infanta Cristina e Iñaki Urdangarin,tenía en nómina a empleados ficticios.
El antiguo contable ha ratificado que cuando participó en la gestión de Aizoon se encargó de la tramitación delas altas y bajas en la seguridad socialde personas que no prestaban servicios para la empresa de los entonces duques de Palma.
La incorporación de falsos empleados tenía como propósito que la empresa de losUrdangarin-Borbón obtuviera beneficios fiscalespor el volumen de trabajadores que acumulaba, sospecha Horrach y ha ratificado el arrepentido.
El excontable de Nóosdeclaró que entregó a Urdangarín y a Torres dinero formalmente destinado a salarios de trabajadores de empresas del grupo que estaban dados de alta pero no prestaban ningún servicio ni cobraban esas nóminas.
«¿Era una forma de ennegrecer el dinero?», le preguntó el fiscal al acusado, que respondió «sí». Relató que emitía cheques al portador para el pago de las nóminas simuladas, extraía el dinero del banco y se lo entregaba en sobres a Torres, su cuñado y titular de la mayoría de esas empresas, y a su socio en el Instituto Nóos, Urdangarin.



