Respecto a la metodología de trabajo en la Consejería, Serna explicó que «la financiación de la actividad cultural se lleva a cabo mediante convocatorias públicas,
competitivas, abiertas y transparentes».
El consejero de Cultura, Miguel Ángel Serna, pasó ayer durante su balance de legislatura por los cambios y medidas adoptadas para mejorar la gestión en su cartera.
En este sentido, y confrontándos con la etapa anterior comandada por el regionalista Francisco Javier López Marcano, informó de que su departamento había tenido que hacer frente al pago de una deuda próxima a los 15 millones de euros contraída con empresas constructoras. «Ya no tenemos obligaciones de estetipo», dijo.
En cuanto al resto de tareas encaminadas a reducir costes, recordó la unificación de tres sociedades públicas en la Sociedad Regional de Educación, Cultura y Deporte, así como la consiguiente rebaja del gasto, que cifró en más del 35%. Igualmente, el número de personal directivo se vio disminuido en un 60% al caer a tres directivos frente a los ocho pasados.
Respecto a la metodología de trabajo en la Consejería, Serna explicó que «la financiación de la actividad cultural se lleva a cabo mediante convocatorias públicas,competitivas, abiertas y transparentes».
Todo ello sin dejar de lado la «colaboración con las manifestaciones culturales gestionadas por otras administraciones, fundaciones o asociaciones». Entre ellas enumeró la cooperación con el Teatro Concha Espina, la Sala Robayera, las Guerras Cántabras, el Festival Internacional de Santander o la Fundación Albéniz.





