FALTARON 9 DIPUTADOS A LA SESIÓN. El diputado socialista Odón Olorza se abstuvo.El resultado de la votación fue el siguiente: 299 a favor; 19 noes y 23 abstenciones. Dos socialistas no asistieron para evitar su voto en contra.
La ley de abdicación que hace efectiva la renuncia de Juan Carlos I ha sido aprobada este miércoles por una amplia mayoría del Congreso de los Diputados -el 87% de los 341 diputados presentes-, empezando por el PP y el PSOE, que salvo casos contados, han cerrado filas en torno a la postura de respeto constitucional del secretario general, Alfredo Pérez Rubalcaba. Se advertía la posibilidad de que algún diputado socialista pudiera romper la disciplina de voto de la formación, finalmente así fue, puesto que Odón Elorza se abstuvo en lugar de dar el ‘sí’. También algunos algunos diputados de la formación decidieron abandonar el hemiciclo para no violar la disciplina, caso de Guillem GarcíaGasulla, diputado socialista por Baleares, que se ausentó de la votación prescisamente para evitar romper la disciplina de voto, y la diputada por La Coruña Paloma Rodríguez Vázquez.
Finalmente, de los 341 votos emitidos, la ley fue aprobada por 299 votos a favor, 19 en contra y 23 abstenciones. Los diputados de Amaiur abandonaron el hemiciclo, minutos antes de iniciarse la votación. Ahora, la norma sigue su trámite y recalará en el Senado.
Con el PP y el PSOE, han votado a favor de la ley de abdicación el grupo de UPyD, y los diputados de Unión del Pueblo Navarro (UPN) y Foro Asturias. Ninguna novedad en el sentido del voto de CiU y PNV, que se han abstenido.
Por contra, el resto de los partidos de izquierdas -la Izquierda Plural (IU, ICV y CHA), ERC, el BNG, Compromís y Geroa Bai- han votado en contra y han presentado enmiendas a la totalidad con un texto alternativo, en el que proponían la celebración de un referéndum sobre la continuidad de la monarquía. Los diputados de IU votaron ‘no’ después de pronunciar «por más democracia».
La ruptura del voto por parte del diputado Elorza podría tener consecuencias en forma de sanción económica, con un máximo de 600 euros según el régimen interno del partido. Elorza, que había pedido a la dirección de su grupo parlamentario que diera libertad de voto, ya había anunciado en su cuenta personal de Twitter que decidiría «en conciencia». También explicaba que era un «día difícil» para él y que explicaría sus motivos por escrito tras la votación.
Elorza se enfrenta a una sanción
Este martes, tras la reunión del Grupo Socialista, en la que la inmensa mayoría de sus compañeros avanzaron su apoyo a la ley Elorza no quiso revelar cuál sería finalmente su voto, pero ya dejó claro que se ajustaría a su «conciencia republicana». «Yo mantengo mi conciencia republicana con los valores que ello entraña y mantengo la memoria histórica y la identidad de lo que de lo que debe ser un PSOE más a la izquierda», sentenció entonces.
Elorza se enfrenta a una posible multa del Grupo Socialista por no haber seguido los criterios fijados por la dirección. El tercer diputado que se había mostrado en desacuerdo con la directriz del PSOE, el alicantino Federico Buyolo, finalmente se avino a la decisión mayoritaria de sus compañeros y apoyó la ley.
Rechazo a las enmiendas que pedían un referéndum
Previamente, se votaron las enmiendas a la ley que, entre otras cosas, pedían un referéndum sobre monarquía o república. Las enmiendas fueron rechazadas por 301 votos en contra, 26 a favor y 21 abstenciones.
Los diputados del PP, el PSOE, UPyD, Coalición Canaria, UPN y Foro Asturias, rechazaron las enmiendas a la ley. Las propuestas, que se han votado en bloque al ser consideradas como enmiendas que piden la devolución de la ley al Gobierno, fueron apoyadas por 26 diputados de Izquierda Plural (IU-ICV-CHA), Amaiur, Esquerra (ERC), BNG, Nueva Canarias, Compromís-Equo y Geroa Bai. Las abstenciones vinieron de las formaciones nacionalistas CiU y PNV.
Rajoy subraya «la naturalidad» del trámite y alaba el papel de don Juan Carlos y la capacidad de don Felipe
El presidente del Gobierno ha intervenido para recordar que en la jornada de este miércoles en el Congreso se trata dar cumplimiento jurídico a la decisión del monarca y que no se trata de debatir sobre monarquía o república aunque en este debate considera que la mayoría de españoles lo tiene claro, a favor de la forma de Estado actual, a la luz de la representación parlamentaria y los diversos estudios sociológicos recientemente conocido. Además,Rajoyha alabado el papel deDon Juan Carlosen la transición y en los 39 años de reinado, así como las capacidades del futuro rey,Felipe VI, su experiencia y el reconocimiento que otorga a la «diversidad como contribución a la unidad de todos».
El presidente ha subrayado «la naturalidad» del trámite, ha insistido en que «la forma política del Estado no está en el orden del día». También ha glosado el reinado de don Juan Carlos, así como «la normalidad» de la sucesión.
Rubalcaba: Se trata de cumplir la ley y la Constitución
El secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, garantizaba «respeto y lealtad» de su partido al futuro reinado de Felipe VI, para el que pidió que se abra «un tiempo nuevo» con «reformas pactadas y consensuadas» de la Constitución que permitan resolver la triple crisis -social, institucional y territorial- que, a su juicio, atraviesa el país. Los socialistas apoyaron la norma porque se trata de «cumplir la ley y la Constitución».
Duran: «Llevan tiempo excluyéndonos»
El portavoz de CiU, Josep Antioni Duran Lleida justificó las razones por las que CiU decidió abstenerse y tiró de hemeroteca para repasar la desigualdad en el trato recibido y que a su entender contrasta con la fidelidad mostrada por la federación en los 40 años de democracia. «Llevan tiempo excluyéndonos de esa historia», acusó Duran, en clara alusión a los principales partidos (PP y PSOE).
«Se habla de una nueva transición y de cómo es posible que ahora CiU no da su voto positivo» a la ley de abdicación, reconoció el portavoz. Pues es que «CiU estuvo pero ahora no está», alegó, porque «llevan tiempo excluyéndonos de esa historia, del desarrollo de la transición y de la constitución», ha justificado desde el estrado del Congreso.
Tramitación por lectura única
En el debate han intervenido los diferentes portavoces parlamentarios, primero para debatir la votación en lectura única, en orden de menor a mayor. La votación permitió tramitar la ley por lectura única, por 331 votos a favor, 19 en contra y 6 abstenciones. así, PP, PSOE, UPyD y CiU avalaron el trámite exprés de la ley de abdicación. Después comenzó el debate de verdad que comenzó con la intervención del presidente, Mariano Rajoy.
En el breve debate de la tramitación de urgencia, el portavoz de la Izquierda Plural, Joan Coscubiela, reprochó a PSOE y PP las formas que a su entender han empleado para sacar adelante la ley, sin contar con el resto de formaciones y sin la opinión de los ciudadanos en forma de consulta. «La ciudadanía con su voto les exigen más participación y no ser meros clientes» de su política, ha comentado, para después recordar el «revolcón» que los ciudadanos le dieron a los partidos mayoritarios en las últimas elecciones europeas. Izquierda plural pidió discutir la tramitación directa y en lectura única, algo a lo que PP y PSOE se avinieron pero para asegurar el trámite.
Por su parte, la portavoz del PSOE, Soraya Rodríguez, ha manifestado que su grupo votaría a favor de la ley orgánica y a su tramitación urgente. «El único objetivo es dar cumplimiento y eficacia jurídica a un acto legal, personal como es la abdicación del Rey don Juan Carlos», recordó la dirigente, tras lo cual negó cada uno de los argumentos que esgrimió Coscubiela desde el estrado: «Ninguno de los argumentos que se acaban de exponer tienen sentido ni significado» porque «no estamos abordando una ley general de abdicación sino una ley acto para dar validez a ese acto», ha insistido.
Por su parte, desde el PP, José Antonio Bermúdez de Castro señaló que «el resultado de la votación no va a ser el resultado de una imposición sino el resultado de la voluntad del pueblo que, como las leyes, en una democracia representativa, son siempre la expresión de la voluntad popular». El dirigente ha señalado que «tramitamos una ley democrática para que esa ley de sucesión se tramita de forma natural, sin demoras ni retrasos, por convicción, por responsabilidad y con sentido de Estado».
PREVISIONES DEL DÍA
HOY, MIÉRCOLES, el Congreso de los Diputados refrendará el relevdo en la Corona con intervenciones de Mariano Rajoy y Alfredo Pérez Rubalcaba que apoyarán de manera cerrada la abdicación del Rey en su hijo el príncipe Felipe. La duda está en las «fugas» que pueden darse en el grupo socialista. Algunos analistas apuntan a que siendo el voto público y nominal, en torno a tres diputados dirán no al proyecto del Gobierno. El PSOE ya ha anunciado sanciones para los diputados que no acaten la disciplina de voto.
El PP y el PSOE han cerrado filas y aprobarán juntos la ley de abdicación del rey Juan Carlos, que contará con la abstención de CiU y PNV y la oposición del resto de la izquierda. Los dos partidos mayoritarios también han querido evitar que la votación de hoy en el Congreso se convierta en un debate sobre monarquía o república.
La Mesa del Congreso ha confirmado que todas las enmiendas presentadas al proyecto de ley que regula la abdicación de Juan Carlos I se tratarán como propuestas para devolver el texto al Gobierno, con lo que este miércoles no habrá una votación separada de cada una de las propuestas que reclaman la celebración de un refeendo sobre la Monarquía, el reconocimiento del derecho de autodeterminación o la presentación de una declaración de bienes por parte del Rey.
La Junta de Portavoces ha cerrado este martes el diseño de la sesión plenaria que tramitará en lectura única el proyecto de ley que hará posible que el Príncipe de Asturias, Felipe de Borbón y Grecia, sea proclamado la próxima semana como nuevo Rey de España.En la sesión plenaria, que comienza a las nueve de la mañana, habrá dos debates parlamentarios sobre la ley. Primero se discutirá el procedimiento, donde los grupos parlamentarios, por un tiempo de cinco minutos cada uno, fijarán su posición sobre la tramitación urgente y en lectura única del proyecto del Gobierno. Después se votará este punto, por el procedimiento ordinario del Congreso.
Luego se debatirá el contenido, que arrancará con la intervención del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, para presentar el proyecto a la Cámara. A continuación, y por un tiempo de 15 minutos, intervendrán los grupos de la oposición, de mayor a menor, para fijar posición sobre el proyecto de ley, y en su caso, defender las enmiendas que han presentado.
Se espera la intervención de Alfredo Pérez Rubalcaba (PSOE), Josep Antoni Duran i Lleida (CIU), Cayo Lara (Izquierda Plural), Rosa Díez (UPyD), Aitor Esteban (PNV) y todos los partidos del Grupo Mixto. Cerrará el debate el portavoz del Grupo Popular, Alfonso Alonso. Si el presidente del Gobierno reabre el debate, habrá un segundo turno de los grupos parlamentarios.
Después se procederá a votar las enmiendas presentadas por Izquierda Plural (IU-ICV-CHA) y cuatro formaciones del Grupo Mixto (ERC, BNG, Compromís-Equo y Geroa Bai). Pero la decisión de la Mesa ha sido acumular todas en una única votación, al considerar que, teniendo en cuenta la especial naturaleza del proyecto y su concreción (un único artículo), cualquier modificación del mismo supondría devolver el texto.
Eso sí, las enmiendas no son exactamente iguales. Izquierda Plural quiere añadir que las Cortes Generales autoricen la celebración, en un plazo de tres meses, de un referéndum consultivo sobre la forma política del Estado con la disyuntiva entre República o Monarquía.El BNG acorta ese plazo y plantea realizar la consulta en el plazo de un mes y que, «además de la determinación del modelo de Jefe del Estado, reconozca la soberanía de las naciones y su derecho a decidir».
También Esquerra Republicana (ERC) quiere que, además del referéndum para que los ciudadanos españoles puedan decidir ente Monarquía y República, se reconozca el derecho de autodeterminación de las «naciones» del Estado para que puedan convocar sus propias consultas soberanistas, como la que se plantea para Cataluña el 9 de noviembre.
Por su parte, Compromís-Equo plantea que a más tardar en un mes se pregunte a los ciudadanos si quieren que la Jefatura del Estado esa «ocupada por una persona electa directa o indirectamente por los ciudadanos» o prefieren «la continuidad de la monarquía como institución hereditaria». También aprovecha para reclamar que el Rey Juan Carlos haga una declaración de bienes y dé a conocer todo su patrimonio para poder «conocer en qué medidas se ha podido enriquecer» durante su reinado.
La diputada de Geroa Bai, Uxue Barkos, no pone plazo para el referéndum pero sí subraya que el Gobierno debe iniciar «de forma inmediata» un proceso de consulta ciudadana para resolver el debate sobre el modelo de Estado que, en su opinión, se ha reabierto con la sucesión del Rey.
Una vez rechazadas las enmiendas, como asegura la mayoría absoluta del PP y el respaldo del PSOE, se procederá a la votación del proyecto de ley, que al tener rango orgánico precisa de un respaldo mínimo de 186 diputados (mayoría absoluta).
A petición de Izquierda Plural, la votación será pública por llamamiento, lo que supone que todos los diputados deberán proclamar su voto a viva voz desde su escaño conforme son citados, uno por uno, por la Mesa del Congreso.
Se calcula que alrededor de 300 parlamentarios de PSOE, PP, UPyD, Foro y UPN) votarán a favor del proyecto de ley y que en contra votarán 19 diputados de Izquierda Plural, ERC, BNG, Compromís-Equo, Geroa Bai y Nueva Canarias. Los nacionalistas de CIU, PNV y CC optarán por la abstención mientras que los de Amaiur no piensan participar en la votación.
EL PSOE LLAMA A LA DISCIPLINA
Los socialistas mantuvieron este mediodía en el Congreso una reunión tensa. Los diputados se han citado para debatir el apoyo del PSOE a la ley que hace efectiva la abdicación del rey Juan Carlos, y la mayoría de ellos están de acuerdo con esta decisión, que saldrá adelante en el pleno de mañana, pero al menos dos, el vasco Odón Elorza y el balear Guillem Garcia Gasulla, han pedido libertad de voto. Ante el peligro de indisciplina, el todavía secretario general, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha decidido presidir el encuentro, mientras que la portavoz parlamentaria, Soraya Rodríguez, ha avisado este martes a los republicanos de su partido.
“La posición del PSOE es clara y ya está fijada: dar cumplimiento constitucional a la sucesión en la jefatura del Estado. Quienes piden libertad de voto están pidiendo que el partido no tenga posición política, pero sí la tenemos. Estamos dentro de la Constitución”, ha dicho Rodríguez.
A su juicio, quienes abogan por votar en contra o abstenerse en el proyecto de ley están confundiendo el objeto del debate. “La votación de mañana no tiene que ver con monarquía o república. Quien vote en contra estará votando en contra de la abdicación, estará pidiendo que el Rey continúe. Aquí se trata de dar efectos jurídicos a una decisión personal y voluntaria: la abdicación del rey Juan Carlos. Eso es lo que se va a votar”, ha continuado.
Para Elorza, sin embargo, el partido, en un asunto como este, ha de permitir que se vote en conciencia, sin directrices. “Debemos dejar que se exprese en el Congreso la pluralidad de opiniones que existe entre las bases del PSOE y su electorado”, argumenta.
En cualquier caso, el proyecto de ley saldrá adelante, durante una sesión de gran simbolismo en la que tomarán la palabra tanto el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, como Rubalcaba. El PP, el PSOE y UPD votarán a favor de la norma sobre la abdicación, mientras que CiU, PNV y Coalición Canaria se abstendrán. Por su parte, Izquierda Plural, ERC, el BNG, Compromís y Geroa Bai han presentado enmiendas a la totalidad. “El país necesita estabilidad y el PP quiere ser referente de estabilidad. El pacto constitucional tiene plena vigencia”, ha dicho el portavoz parlamentario de los conservadores, Alfonso Alonso.
EL PSOE Y LA ABDICACIÓN
El debate entre monarquía y república es recurrente en el PSOE. El pasado noviembre, por ejemplo, durante la conferencia política del partido, el asunto volvió a tratarse, y de nuevo salió adelante mantenerse en el consenso constitucional, algo que provocó los pitidos de parte del auditorio. Pero ahora, a un día del pleno del Congreso en el que se discutirá la ley para hacer efectiva la abdicación de Juan Carlos, la polémica es más intensa. Hay líderes territoriales, como la balear Francina Armengol, que piden un referendo sobre la forma de gobierno. Hay también dos diputados, el vasco Odón Elorza y el balear Guillem Garcia Gasulla, que han reclamado libertad de voto en la sesión de mañana, porque dicen estar dispuestos a desmarcarse y no apoyar la norma creada a toda prisa tras el anuncio del Monarca. Con este ambiente caldeado, el grupo socialista se reúne hoy para abordar el pleno posterior.
Fuentes de la dirección del partido no esperan sorpresas, pero tampoco las tienen todas consigo. «Puede que Elorza rompa la disciplina, y Gasulla también, y que se quejen de una ausencia de debate, pero de lo que aquí se trata no es si monarquía o república, sino de aprobar una abdicación que en el fondo ya se ha producido», explican. En principio, continúan, no habrá una gran estampida respecto a la posición oficial, que sigue siendo la defensa del orden constitucional, algo que en los últimos días han subrayado tanto Alfredo Pérez Rubalcaba -que dirigirá la reunión de hoy- como la principal favorita a sucederle, Susana Díaz, presidenta de la Junta andaluza.
PLURALIDAD DE OPINIONES / Aun así, Elorza sostendrá ante sus compañeros de escaño que deben votar en conciencia, resaltando que resulta incongruente pedir a los diputados del PP que se posicionen de forma autonóma a las directrices de su partido, como hizo el PSOE con la reforma del aborto, y sin embargo no se contemple lo mismo en este caso. «En un tema como este, debemos dejar que se exprese en el Congreso la pluralidad de opiniones que existe entre las bases del PSOE y su electorado», señala el diputado vasco. Es un argumento potente, pero los principales dirigentes del partido creen que no resultará efectivo. Tampoco en el PSC. Pese a que el PSOE llegó a temer que la abstención de CiU pudiese influir entre los socialistas catalanes, ninguno de sus diputados ha dado muestras de estar dispuestos a desobedecer la directriz.
Mientras tanto, Pedro Sánchez, el tercer favorito para postularse a la secretaría general del PSOE, tras Díaz y Eduardo Madina, realzó ayer su candidatura al pedir el fin de la inviolabilidad del Rey, prevista en el artículo 56.3 de la Carta Magna. Según el diputado madrileño, sería conveniente abordar una discusión sobre los «privilegios» de la monarquía. Sánchez también abogó por la libertad de voto en el pleno de mañana y explicó que a finales de esta semana anunciará si se presenta o no al congreso del PSOE.





