Según han confirmado fuentes de UPYD, en el Consejo de Dirección se ha sometido a votación la posibilidad de que la formación magenta pactase con Ciudadanos para presentar candidaturas conjuntas en futuros comicios electorales.
La presidenta de UPyD, Rosa Díez, se encuentra en uno de los momentos más bajos de su carrera. Al menos es lo que se desprende de la valoración del CIS a través de los Barómetros de Opinión que publica regularmente. En el último en el que se conoció la opinión de los ciudadanos sobre los políticos, Rosa Díez obtenía un 3,66, la tercera valoración más baja de su carrera, después de haber remontado en las dos últimas oleadas.
Los datos del CIS, que pregunta por los líderes que tienen escaño en el Congreso de los Diputados, arrancan en 2009.
Losmiembros de la dirección de UPD Rodrigo Tena, David Andina, Irene Lozano y Álvaro Anchuelo-los dos últimos diputados- han presentado el lunes por la noche sudimisiónen un Consejo de Dirección de esta formación,en el que se ha votado en contra de pactar con Ciudadanos.
Según han confirmado fuentes de UPD, en el Consejo de Dirección se ha sometido a votación la posibilidad de que la formación magenta pactase con Ciudadanos para presentar candidaturas conjuntas en futuros comicios electorales, a raíz de losmalos resultados obtenidospor el partido que lideraRosa Díezen las elecciones andaluzas.
La propuesta ha sido rechazada por el Consejo de Dirección y ha provocado la dimisión de los cuatro miembros de la directiva de UPyD al no estar de acuerdo con el resultado de la votación, según han informado fuentes del partido.
La diputada de UPyD Irene Lozano, que anoche dimitió de la dirección del partido, cree que la líder de la formación, Rosa Díez, debería dimitir de su puesto para asumir responsabilidades por el fracaso en las elecciones andaluzas y para permitir la renovación de UPyD.
En declaraciones a la Cadena Ser recogidas por Europa Press, Lozano ha detallado que este lunes ella planteó que debía dimitir toda la dirección de UPyD por llevar al partido a «no obtener representación alguna» en el Parlamento andaluz. «Hemos reconocido el fracaso pero la consecuencia obvia es que alguien tenía que dimitir», ha dicho.
De hecho, ha afirmado que le sorprendió la reacción de Díez dejando claro que no dimitiría y ha avisado de que, como ella, los miembros de UPyD se sumaron al proyecto porque una de las cosas que no le gustaban de la política son las «reacciones de política vieja» como la gente que «se aferra al sillón» y los partidos que dejan de ser «un instrumento para los ciudadanos» y se convierten «en un fin en sí mismos».
La reunión del Consejo de Dirección de UPyD, del que forman parte 21 miembros que se reúnen habitualmente los lunes, ha concluido en esta ocasión pasada la medianoche con las cuatro dimisiones, al final de una jornada en la que la rueda de prensa ofrecida por Díez para valorar los resultados en Andalucía ha sido calificada de «decepcionante» por muchos de sus miembros.
En esa rueda de prensa Díez ha reconocido que los resultados de las elecciones andaluzas han sido «inapelablemente malos» para UPyD, pero ha afirmado que no se ha planteado dimitir mientras tenga el apoyo de la militancia y, por tanto, ha dicho que no cambiaba su idea de presentarse a las primarias para ser la candidata del partido a las elecciones generales.
Rosa Díez ya adelantó en esa misma comparecencia que UPyD no pactaría con Ciudadanos.
Entre los disconformes con la postura de Rosa Díez se encuentran los eurodiputadosEnrique Calvet y Fernando Maura, así como los diputadosToni Cantó y Álvaro Anchuelo, quienes, a través de las redes sociales, han pedido autocrítica a la dirección y que se asuman responsabilidades.
Toni Cantó ha dicho en su cuenta de Twitter que el partido debe «responsabilizarse de las decisiones que nos han traído aquí», en tanto que Álvaro Anchuelo, habitualmente muy comedido, ha escrito también un tuit en el que calificaba el resultado de UPD de «malo sin matices» y advertía de que habrá que extraer «de una vez» las consecuencias.




