El presidente regional y el de la Comisión Europea han repasado los detalles del nuevo periodo de programación 2014-2020 y las perspectivas del Arco Atlántico
El presidente de Cantabria y presidentede la Comisión del Arco Atlántico (CAA), Ignacio Diego, y el presidente de la Comisión Europea (CE), José Manuel Durao Barroso,han mantenido hoy una reunión en el Palacio de La Magdalena para analizar la situación económica de la Comunidad Autónoma y, especialmente, la repercusión positiva que en ésta tienen los fondos comunitarios.
El presidente cántabro ha considerado muy interesante y cordial el encuentro mantenido con una persona de «gran capacidad de aportación» como Durao Barroso, a quien ha pedido su consejo tanto para asuntos relacionados con Cantabria como con la Comisión del Arco Atlántico. En dicho encuentro, ambos han hablado de las singularidades y la evolución de nuestra Comunidad Autónoma en los últimos años, así como «de la Cantabria presente y la Cantabria del futuro».
Diego y Barroso han analizado la asignación a Cantabria de fondos comunitarios dentro del Programa Operativo 2014-2020, en el que la Comunidad cuenta con una asignación FEDER de 72.668.513 euros que, a su vez, inducirán una inversión de 145 millones de euros, de los que más de la mitad se van a destinar a apoyo a las pequeñas y medianas empresas.
Igualmente, ambos mandatarios han repasado la programación del Fondo Social Europeo, en el que la región es destinataria de una cuantía que duplica la del anterior periodo de programación, 27.710.400 euros, que darán lugar a una inversión de más de 55 millones, y también el Programa de Desarrollo Rural 2014-2020, por el que Cantabria va a recibir 98,8 millones de euros.
Por otro lado, Ignacio Diego ha querido dar un protagonismo especial en la reunión a la Comisión del Arco Atlántico, de la que es presidente por segundo mandato consecutivo. En este sentido, además de incidir en la defensa de los intereses de este espacio territorial, le ha trasladado su propuesta de rebajar el umbral de intervención del Fondo de Solidaridad de la Unión Europea y que catástrofes como los temporales que azotaron la costa atlántica el pasado otoño-invierno sean vistos con perspectiva transnacional, ya que en la actualidad el umbral de intervención de este Fondo es demasiado elevado como para alcanzarlo con las evaluaciones de daños realizadas en cada Estado afectado.
Finalmente, el momento social e institucional actual de la Unión Europea tras las elecciones del 25 de mayo ha sido otro de los aspectos importantes tratados en el encuentro, así como la necesidad de reforzar las estrategias de comunicación para acercar Europa a los ciudadanos y lograr una participación activa.





