Da por entrado a Podemos creyendo que este «probablemente» podría dar «la alternativa» al PP en un «gobierno tripartito de izquierda muy radicalizada»
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El presidente cántabro y de los ‘populares’ de la región, Ignacio Diego, aspira a revalidar la mayoría absoluta que su partido consiguió en las últimas elecciones de 2011 porque si no, en caso contrario, tras los comicios del próximo mes de mayo el PP «difícilmente» tendría con quien pactar en el Parlamento, en el que también tienen representación PRC y PSOE y en el que «probablemente» entre Podemos.
Así lo ha señalado el jefe del Ejecutivo autonómico y, también, candidato del PP a la Presidencia regional, en una entrevista en el programa ‘Los desayunos de TVE’, en la que ha considerado que conseguir de nuevo la mayoría absoluta es «difícil» pero «posible».
De no lograrla, y de cara a posibles acuerdos con otras fuerzas políticas, Diego ha manifestado que el PP «difícilmente» tendría con quién pactar en el Parlamento, pues el PRC está liderado por «una persona que no quiere gobernar», sino que «quiere presidir», en alusión al secretario general de los regionalistas y expresidente cántabro, Miguel Ángel Revilla. «Estuvo ocho años presidiendo pero no gobernando», ha sentenciado.
Por su parte, el PSOE –que dirigió la Comunidad Autónoma en coalición con el PRC entre 2003 y 2011– «no opta ni a presidir ni a gobernar», sino «simplemente a complementar un gobierno», según el líder del PP.
Y de Podemos, que «probablemente» entre en la Cámara, Diego ha dicho que «dará lugar a la alternativa al Partido Popular», en un «gobierno tripartito de izquierda muy radicalizada» por la irrupción del partido de Pablo Iglesias y que pondrá «muy en cuestión» las políticas desarrolladas por el PP en los últimos cuatro años y que se han basado en la «eficacia», ha indicado.
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Preguntado sobre si teme que la corrupción le quite votos al PP, Ignacio Diego ha afirmado: «Sí, lo temo como debería temerlo cualquier partido político», no obstante ha matizado que «mi Gobierno adopta medidas, no sólo poses, contra la corrupción». En este contexto, Diego se ha referido al ‘caso Aquagest’, en el que se le acusa de viajar gratis a un balneario: «Tengo un certificado que acredita que yo, con mi tarjeta de crédito, reservé un fin de semana, y cuando fui a pagar, ya había pagado otra persona y al final el pago lo hizo una empresa», ha detallado, para subrayar que, sobre este caso, «ya se ha pronunciado la fiscalía diciendo que no ve ningún delito».
También se ha referido a la financiación autonómica, para relatar que el Gobierno de Cantabria hace hincapié en dos cosas: «el envejecimiento y la dispersión» de la población. Con respecto a la negociación sobre el cambio de modelo de la financiación autonómica, «no se puede hacer al final de una legislatura, necesita tiempo», ha añadido el presidente de Cantabria
En materia de corrupción, el presidente cántabro considera que no hay ninguna organización en la que exista «perfección», pero ha apuntado al respecto que el Gobierno del PP ha adoptado no «solo poses y eslóganes», sino medidas «eficaces».
Y preguntado por el caso Aquagest, a raíz de su estancia en un balneario asturiano pagada por una empresa involucrada en al trama Pokemon, Ignacio Diego ha sentenciado que «no había caso», según un escrito de la Fiscalía del Supremo, y que en caso de haberlo, habría «prescrito».
A su juicio, se trata de un asunto «intrascendente», que sale antes de las elecciones y en el que el Ministerio Público, «no ve delito». Ha añadido al respecto que es un caso «mediático» que, «de rebote», ha acabado en los tribunales.
Diego ha reiterado que él mismo hizo la reserva en el spa, pero cuando fue a pagar otra persona se había lo había hecho por él, ya que se «anticipó». Y «cuatro años después» se enteró de que el abono había corrido no a título personal del directivo de Aquagest, sino de la empresa.
Finalmente, sobre la financiación, el presidente cántabro ha defendido que tiene que venir de un pacto entre el Estado y las comunidades autónomas, y al ser una cuestión «muy compleja», se debe abordar «con seriedad», en base a estudios que aborden cuestiones objetivas -como el envejecimiento o dispersión de la población- y no al final de una Legislatura, ha concluido.




