El director de El Mundo Cantabria da su visión particular sobre todo lo pasado esta semana que hoy termina. Revilla y su reunión con Rajoy en su visita a Moncloa y el posicionamiento de de la Serna ante las elecciones del 20D
ESTA SEMANA comenzó con un lunes festivo en Cantabria que resultó, sin embargo, muy activo políticamente, ya que se producía la esperada reunión del presidente del Gobierno de la nación, Mariano Rajoy, con el jefe del Ejecutivo regional, Miguel Ángel Revilla. Ha dado para el comentario, con diferentes cruces de declaraciones políticas, durante días, hasta que a última hora del viernes se desvelaba un secreto bien guardado hasta ese momento y que previamente había generado muchas especulaciones.
Con la semana laboral vencida, el PP anunció que Ana Madrazo es la número uno de su lista en Cantabria para el Congreso de los Diputados. La de Cabezón de la Sal salía en todas las quinielas, pero en la gran mayoría no aparecía en el primer puesto, pues eran muchos los que apostaban por Íñigo de la Serna para esa posición. Bastantes ni lo dudaban, lo que es un grave error cuando por medio hay una decisión del alcalde de Santander, experto en no mostrar su jugada a nadie hasta el último momento. De lo que no hay duda es que se barajó su nombre y que en Madrid contaban con él.
Los regionalistas, por ejemplo, lo daban seguro como número uno, quizá convencidos por el hecho de que Rajoy preguntó a Revilla por el alcalde de Santander en un momento de sus dos largas horas de entrevista. Dicen que no fue la única cuestión con la que el presidente español sorprendió al cántabro, porque también le interrogó sobre lo sucedido en torno a su puro a las puertas del Parlamento cántabro, el que pisó el presidente del PP regional, Ignacio Diego.
En dos horas da tiempo para hablar de muchas cosas, sobre todo si se ha llegado primero a un acuerdo sobre Valdecilla, el tren y el Besaya. Así que los regionalistas son de los más sorprendidos por la candidatura del PP y están convencidos de que no la lidera el alcalde de Santander porque es él quien no ha querido dar un paso al frente cuando han dicho su nombre desde la madrileña calle Génova.
Parece lo más probable y tal vez lo más acertado desde el punto de vista personal del regidor santanderino, porque la coyuntura no le es nada favorable si se tiene en cuenta la incertidumbre del resultado y la situación interna del PP cántabro.





