A pesar de la frialdad entre ambos, el líder del PSOE dice que es «importante que los españoles visualicen» a sus lideres «dialogando». El candidato socialista quiere cerrar un acuerdo a final de mes.
Pedro Sánchez ha intentado dulcificarlo, pero su afirmación de que su reunión de esta tarde con Mariano Rajoy ha sido “útil” porque “es importante que los españoles visualicen a los líderes de los principales partidos dialogando” sobre los grandes asuntos de Estado, contrasta con la fotografía del aún presidente en funciones haciéndose el despistado mientras el líder del PSOE le tiende la mano. Es la imagen del desencuentro total y absoluto, con el socialista explicándole a su interlocutor que tanto él como su partido deben pasar a la oposición para “regenerarse”, y el aludido insistiendo en su propuesta de “un gobierno que pueda ser un gobierno”, por supuesto presidido por él, que para eso ha sido el más votado. Al menos han hablado de Europa para consensuar una posición común en Bruselas sobre el acuerdo que exige Reino Unido para seguir siendo socio de la UE. En esto parece que no habrá tantos problemas.
Pedro SánchezyMariano Rajoyhan intentado batir el récord de la reunión más breve y casi lo consiguen con la media hora escasa que les ha juntado en territorio neutral del Congreso. La antesala de un comedor, para ser exactos. Luego, curiosamente, ambos casi han dedicado la mitad de ese tiempo sólo para explicar a los medios de comunicación su conversación.
El líder del PSOE y candidato a la investidura como presidente del Gobierno ha acudido al encuentro con la “mano tendida” al PP para los grandes asuntos de Estado y un compromiso de lealtad en tres grandes temas: la unidad de España, es decir, Cataluña -de la que no han hablado más que de pasada-; la lucha antiterrorista,“sea contra ETA o contra el yihadismo”, ha puntualizado Sánchez; y la reforma de la Constitución, que no sacará adelante sin “el apoyo y el concurso” de los populares. A cambio, espera que estos actúen recíprocamente desde la oposición.
Según han relatado ambos, la formación del nuevo Gobierno es lo que menos tiempo les ha ocupado. Mariano Rajoy ha resumido su parte con que hace falta“un gobierno que pueda ser un gobierno”, es decir, que pueda mantener internamente posiciones comunes ante problemas complejos como nuestro papel en la UE.
Ese Gobierno estaría, por supuesto, presidido por el PP “por ser el más votado” y se apoyaría en C’s y PSOE. Sánchez, según Rajoy y según él mismo, ha ignorado la oferta y le ha respondido que el “cambio” que propugna incluye mandar a los populares a la oposición para “regenerarse” y “renovar el liderazgo”, o sea…
Preguntado Rajoy si estaría dispuesto a “facilitar” un Gobierno del PSOE con la abstención del PP, ha reconocido que Sánchez ni siquiera se lo ha planteado. “Nosotrostrabajamos para que el PSOE facilite un Gobierno del PP”, ha concluido por si a alguien le quedaba alguna duda.
El meollo de la reunión ha correspondido a los asuntos europeos que no pueden esperar a que España renueve su Gobierno, especialmente el desafío del Reino Unido y sus condiciones para permanecer en la UE. El consenso no parece difícil y el propio Rajoy cree queJosé Manuel García Margallo podrá acudir con una “postura razonable” a Bruselas la próxima semana. El ministro incluso comparecerá en Comisión en el Congreso el próximo miércoles para informar a todas las fuerzas políticas antes de la Cumbre definitiva del viernes 19.



