Costas muestra su «sorpresa» por la actitud del Ayuntamiento El responsable de este organismo en Cantabria asegura que «nunca antes el Consistorio le había trasladado queja alguna» hasta el pasado martes
EL MUNDO CANTABRIA/MANUEL CASINO / SantanderCon sorpresa y cierta extrañeza. Así recibió el director general de Costas en Cantabria, José Antonio Osorio, la petición formulada el pasado martes por el Ayuntamiento de Santander de rectificar de forma urgente las obras realizadas en varios tramos de la senda costera que unirá el faro de Cabo Mayor con la Virgen del Mar, al considerar que son «excesivas» y dañan la imagen de esta franja del litoral.
Según aseguró ayer Osorio a este periódico, esta solicitud la conoció por boca de la concejala de Medio Ambiente, María Tejerina, durante la vista a la zona que ambos responsables giraron ese día en compañía de diferentes representantes vecinales.
«Fue la primera noticia que tuvimos », dijo el responsable de Costas en la región, para a continuación subrayar que «en ninguno de los contacto anteriores que habíamos tenido con el Ayuntamiento este nos había trasladado alguna queja al respecto».
Ralentizar las obrasPero los tiempos son los que son y ahora Osorio solo espera que la propuesta municipal con los puntos en los que el Consistorio santanderino considera que hay que actuar, y que Tejerina se comprometió a elevar de forma consensuada con los vecinos, les sea remitida a la mayor brevedad posible. De ser así, el titularde Costas confirmó a disposición de su departamento a «ralentizar las obras mientras estudiamos el nuevo planteamiento».
«Si la respuesta del Ayuntamiento es relativamente rápida, podremos trabajar a un menor ritmo en esta unidad de obra y centrar el trabajo durante esos días en otros aspectos del proyect », anunció Osorio.
Sea como fuere, lo que la Demarcación de Costas en Cantabria descarta es asumir una paralización total de las obras, tal y como reclaman las asociaciones vecinales y grupos ecologistas.
Y es que, según confirmó Osorio, esta posibilidad, que «sí tendría consecuencias económicas», es un procedimiento que viene recogido en el pliego de condiciones administrativas de la obra, por lo que la competencia de adoptar o no esta decisión, en caso de que finalmente sea formulada formalmente por los vecinos, «es competencia del órgano de contratació , en este caso la Dirección General de Costas, en Madrid».
La ejecución de este proyecto fue adjudicada en diciembre pasado a Dragados por un importe de unos 980.000 euros, la mitad del presupuesto de licitación. Tras meses de trabajos, Osorio reconoció que la obra está «muy avanzada», hasta el punto de que la empresa adjudicataria tenía previsto terminarla en apenas unas semanas, adelantándose así al plazo previsto iniclamente, que expira en diciembre próximo.





