El homenaje a la bandera y el desfile militar con motivo de la Fiesta Nacional de España han estado presididos por los Reyes Don Felipe y Doña Letizia
El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, ha asistido esta mañana en Madrid a los actos conmemorativos del Día de la Hispanidad, Fiesta Nacional de España, que han presidido los Reyes Don Felipe y Doña Letizia. Entre los actos a los que asistió destaca la recepción a las autoridades y representandes de la vida nacional en la que Cataluña y las elecciones generales del 20-D marcaron los comentrios.La ceremonia, que ha tenido lugar en la Plaza Cánovas del Castillo, ha contado con la presencia del presidente español, Mariano Rajoy, y varios ministros del Gobierno de la nación; representantes de las distintas Comunidades Autónomas y de las instituciones del Estado, así como altos mandos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.Tras el acto de homenaje a la bandera nacional y el desfile militar, Revilla ha asistido a la recepción oficial que los monarcas han ofrecido a las autoridades en el Palacio Real a la que han asistido más de dos mil personas.
Los Reyes, acompañados por sus hijas la Princesa Leonor y la infanta Sofía, presiden el desfile militar de la Fiesta Nacional, el último de esta legislatura. Pasadas las 11 horas la Familia Real ha llegado a la plaza de Neptuno, desde donde sigue el acto de homenaje a la bandera y los que dieron su vida por España, y el desfile en el que participan unos 3.400 militares y guardias civiles, 48 vehículos y 53 aeronaves.
Los Reyes presidieron ayer el desfile militar celebrado en Madrid con motivo de la Fiesta Nacional, a la que este año el Gobierno ha querido dar un carácter de reafirmación nacional empleando en su promoción el lemaEl día de todos.Don Felipe estuvo acompañado en la tribuna por la Reina Letizia y sus hijas, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía. Tras el desfile, los monarcas ofrecieron una recepción oficial en el Palacio Real a la que asistieron más de 1.500 invitados representantes de todos ámbitos de la sociedad española.
La parada militar contó también con la presencia de los más altos representantes de las instituciones nacionales, encabezados por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y la mayor parte de su Gabinete -los ministros de Economía y de Asuntos Exteriores no pudieron asistir al encontrarse fuera de España-.También estuvieron presentes casi todos los presidentes autonómicos, entre los que no se encontraban, como suele ser habitual en este tipo de actos, los de Cataluña y el País Vasco, Artur Mas e Íñigo Urkullu, y este año tampoco la presidenta de Navarra, Uxue Barcos. Los diarios también destacan la ausencia del secretario general de Podemos, Pablo Iglesias. En la recepción oficial celebrada en el Palacio Real, el presidente Mariano Rajoy restó importancia a las ausencias comentando a los periodistas que «los importantes son los que están». Por su parte, el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, se refirió concretamente a la ausencia de Pablo Iglesias: «Cada uno sabrá, pero yo creo que no se puede ser candidato a la Presidencia de España y no venir a la Fiesta de España».
La proximidad de las elecciones generales del 20 de diciembre y el desafío soberanista de Cataluña ocuparon este año gran parte de las tradicionales conversaciones entre políticos y periodistas en la recepción oficial celebrada en el Palacio Real. Aunque Mariano Rajoy se mostró convencido de que los españoles van a dar su confianza al PP para otros cuatro años más -«Estamos capacitados para ganar por mayoría absoluta»-, trató de esquivar el tema electoral señalando que «la noticia importante» en estos momentos es que la agencia Standard & Poor’s ha subido la calificación de la deuda de España, «mientras a otros se la bajan», en alusión a Cataluña.
Pedro Sánchez, por su parte, hizo su propia interpretación del empate técnico entre el PSOE y el PP que pronostican los sondeos electorales: «La lectura que hay que sacar de las encuestas es que hay dos tendencias: la del PSOE y la de Ciudadanos, que es para arriba, y la del PP y Podemos, que es para abajo». En cuanto al desafío soberanista de Cataluña, el líder socialista se mostró preocupado por la división que está produciendo entre los ciudadanos. «En Cataluña no hay una opinión mayoritaria a favor del sí ni en contra del no. Hay una sociedad catalana que está pidiendo a sus políticos que se entiendan. Cataluña solo puede avanzar unida», explicó.
Albert Rivera fue uno de los dirigentes más solicitados por los periodistas, quienes le preguntaron por el papel de árbitro entre populares y socialistas que, según los sondeos, podría jugar Ciudadanos en la formación del futuro Gobierno de España. SegúnEL PAÍS, Rivera no quiso entrar en el juego de laslíneas rojasque, al parecer, se han marcado desde el PP y que situarían a Rajoy como presidente en cualquier acuerdo postelectoral. «Si el PP no ha hecho sus primarias, no se las vamos a hacer nosotros. Además, no hemos montado todo esto para que Rajoy sea presidente», comentó.
Alrededor de 4.500 personas -según cifras facilitadas por la Guardia Urbana- participaron ayer en la plaza de Cataluña de Barcelona en el acto convocado por entidades y asociaciones defensoras de la unidad de España. La concentración, convocada bajo el lemaBarcelona, capital de la Hispanidad, contó con la presencia del presidente del PP de Cataluña, Xavier García Albiol, y el líder popular en el Ayuntamiento de la capital catalana, Alberto Fernández. Los convocantes del acto pronunciaron discursos muy duros contra el independentismo impulsado por Artur Mas, ERC y la CUP, y los casos de corrupción que han salpicado a Convergència. El presidente de Convivencia Cívica, Francisco Caja, tildó el plan secesionista de «golpe de Estado que tiene como objetivo la destrucción de una unidad milenaria».
La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, mostró ayer su rechazo a la celebración de una Fiesta Nacional de España que, a su juicio, supone la exaltación del «genocidio» perpetrado por los españoles en el descubrimiento de América. «Vergüenza de Estado aquel que celebra un genocidio, y encima con un desfile militar que cuesta 800.000 euros», afirmó en su cuenta en la red social Twitter. En declaraciones a la televisión catalana TV3, Colau señaló que esta festividad «no es propia del siglo XXI», y recordó que el Franquismo incluso denominaba el 12 de octubre el Día de la Raza.
En la misma línea, el alcalde de Cádiz, José María GonzálezKichi, escribió en Twitter: «Nunca descubrimos América, masacramos y sometimos un continente y sus culturas en nombre de Dios. Nada que celebrar».
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