Un 37% de los niños cántabros desayunan sin compaía y un 10% de los progenitores consultados no cree que sus hijos tengan una alimentación variada y equilibrada. Son datos del 1ºr estudio sobre hábitos alimentarios en el desayuno
El 40% de los niños cántabros desayuna sin compañía de manera habitual. Así se desprende delprimer estudio sobre hábitos de desayuno en la infancia presentado por Tulipán,en colaboración con la Fundación Española de Dietistas- Nutricionistas (FEDN) y la Sociedad Española de Pediatría Social (SEPS).
La familia es un gran determinante en el hábito de desayunar a diario y en los alimentos que se eligen por lo que dejar que los niños desayunen solos es un error. De hecho, desayunar con –al menos- uno de los padres puede incrementar la probabilidad de que los escolares elijan alimentos opciones de desayuno más saludables, según datos aportados por FEDN.
Entre los malos hábitos detectados entre los menores, destaca también que cerca de un 10% de los niños con edades comprendidas entre los 6 y los 12 años omita el desayuna de forma habitual y, además, un 20% de ellos tampoco ingiere ningún alimento a media mañana.
“Con base a la evidencia disponible, es prudente potenciar el hábito de desayunar pues podría ser clave para el crecimiento y la educación alimentaria de los niños, por ello, lo padres deben prestar especial atención a este momento. Lo ideal es que desayunen siempre en compañía de algún familiar y que aprovechen este momento para incorporar alimentos con una buena calidad nutricional como frutas, alimentos a base de cereales integrales, lácteos bajos en grasa o alimentos que aporten grasas saludables como el aceite de oliva, los frutos secos o las margarinas”, afirma Giuseppe Russolillo, presidente de FEDN.
DESAYUNO EQUILIBRADO
El informe revela también que el desayuno de los menores cántabros no contiene todos los alimentos básicos que debería. Aunque un73% de los padresde niños encuestadosprepara el desayuno de sus hijos pensando en que este sea saludable, el 15% reconoce dar a sus hijos una pieza de bollería todos los días, siendo un 70% de esta bollería industrial. A pesar de ello, ninguno de los padres encuestados nombra a la bollería como uno de los alimentos que deben estar presentes en un buen desayuno.
Y es que un 20% de los padres da más importancia a que el desayuno sea sencillo, sabroso o divertido a que sea saludable. En lo que a los alimentos más importantes a la hora del desayuno respecta, los padres destacan loslácteos (81%)por delante del resto;en segundo lugarcereales, galletas o pan (80%); y en tercero, fruta (64%). Aun así,solo el 10%de los padres afirma que sus hijos consumen fruta en el desayuno.
Además, el 10% de los padres que ha participado en el estudio no considera que sus hijos tengan una alimentación sana y equilibrada. Tal y como apunta el Doctor Jesús García, presidente de la SEPS, “la infancia es un periodo clave para adquirir y consolidar hábitos alimentarios saludables, por tanto el desayuno de los niños debe ser sano y equilibrado”.
GRASAS BUENAS EN EL DESAYUNO
Una alimentación sana y saludable debe contener grasas, que son esenciales para el buen funcionamiento y desarrollo de nuestro organismo. Sin embargo,un 63% de los padres cántabros con niños en edad escolar cree que no es saludable que los desayunos de sus hijos contengan grasas.
De los padres con hijos mayores de 4 años que sí consideran que es saludable que el desayuno contenga grasas,un 54% prefiere que consuman grasas vegetales. De entre ellos, un 70% de los padres prefieren que sus hijos consuman margarina, versus un 30% que prefieren dar a sus hijos aceite de oliva.
“A día de hoy aún existe la creencia popular de que todas las grasas son malas, una afirmación que no es cierta. De hecho, nuestro cuerpo necesita grasas y es nuestro deber seleccionar aquellas que debe incluir el desayuno de nuestros hijos”, asegura el Doctor Jesús García de la SEPS. “El aceite de oliva es bien conocido como una grasa buena, pero no debemos olvidar las grasas presentes en los frutos secos, algunos aceites vegetales como el de girasol y las margarinas que son algunos de los alimentos que contienen grasas esenciales para nuestro organismo y que incluso, en cantidades adecuadas, ayudan al crecimiento y desarrollo de los niños. Es decir, son positivas para nuestro organismo”, concluye.





