Quiroga ha asegurado que, aunque «ahora no ha sido posible», dentro de un tiempo «se volverá a hacer» y ha deseado que quienes estén al frente del partido «sean valientes para verlo».
Lapresidenta del PP vasco, Arantza Quiroga, ha dedidido presentar su dimisión como máxima dirigente del partido, tras una decisión «reflexionada» que ha comunicado por dos veces a la secretaria general del Partido Popular, María Dolores de Cospedal.
Por otra parte, durante una rueda de prensa en San Sebastián, Quiroga ha manifestado quevolvería a presentar «una y mil veces» la moción que ha ocasionado su abandonode la dirección del partido en Euskadi porque el PP debe ser «vanguardia en la búsqueda de la convivencia, verdad y justicia con las víctimas».
Tras seis días de ausencia una vez retirada la moción para crear una ponencia de libertad y convivencia, Quiroga ha asegurado que, aunque «ahora no ha sido posible», dentro de un tiempo «se volverá a hacer» y ha deseado que quienes estén al frente del partido «sean valientes para verlo».
La hasta ahora presidenta del PP vasco ha pedido disculpas a los que se han podido sentir incómodos con su silencio estos días y especialmente a las víctimas que se «hayan visto ofendidas» o «no hayan entendido por qué lo hizo».
La convulsión que vive el Partido Popular en Euskadi tiene su origen hace seis días, cuando Quiroga, que ocupó la presidencia del PP vasco hace 2 años y 5 meses, decidióretirar la moción para crear una ponencia parlamentaria de Libertad y Convivenciaen la quesustituía la exigencia de una «condena» a ETApor un «rechazo» a la violencia con el fin de facilitar un acuerdo entre todos los partidos, incluido EH Bildu, que recibió esta iniciativa con buenos ojos.
Sin embargo, la AVT y el presidente del PP de Álava, Alfonso Alonso, criticaron la ausencia de una condena expresa al terrorismo de ETA y Quiroga decidió dar marcha atrás en esta propuesta, que podría haber permitido por primera vez que el PP y EH Bildu compartieran un pronunciamiento sobre la deslegitimación del terrorismo.
Desde entonces Quiroga había guardado silencio y había suspendido todos los actos previstos en su agenda, a pesar de que sus compañeros de filas insisten en que sigue siendo la presidenta, que la respaldan y que sigue contando con»todo su apoyo», como hoy ha recalcado el portavoz en el Congreso, Rafael Hernando.





