El asalto y la toma de unos 170 rehenes dejó un saldo de 27 muertos entre clientes y empleados y 13 terroristas abatidos. Esta vez se trata de una acción de un grupo afín a Al Qaida.
El terror yihadista incrementó ayer la presión sobre Francia al fijarse como objetivo un hotel de la capital de Mali frecuentado por occidentales. El asalto y la toma de unos 170 rehenes dejó un saldo de 27 muertos entre clientes y empleados y 13 terroristas abatidos. Esta vez se trata de una acción de un grupo afín a Al Qaida. El objetivo, descarrilar la recién iniciada estabilización de Mali, liderada por Francia y apoyada por 11.000 cascos azules y la misión de adiestramiento policial de la UE, en la que participa España.
El grupo yihadista Al Murabitún, liderado por el veterano terrorista argelino Mojtar Belmojtar, reivindicó la autoría del ataque y dijo que lo llevó a cabo en «coordinación» con Al Qaida en el Magreb Islámico (AQMI), según informa el diario mauritanoAl Akhbar. El general David Rodríguez, jefe del Africom (el comando estadounidense para África), dio por bueno la reivindicación de Al Qaida, dada la limitada presencia del Estado Islámico en el país.
Los atacantes llegaron sobre las siete de la mañana en un vehículo diplomático estadounidense que habían robado. Al grito de «Alá es grande» abatieron a los vigilantes del hotel, tomando como rehenes a 140 huéspedes, entre ellos hombres de negocios, militares, diplomáticos y empleados de Air France y Turkish Airlines, y 30 empleados, según datos de la cadena hotelera británica. Entre los secuestrados había ciudadanos de hasta catorce nacionalidades, entre ellos, franceses, belgas, indios, turcos chinos. El Ejecutivo de Bamako habla de dos españoles y el Gobierno de Madrid, de uno que resultó ileso.
PRIMER BALANCE DE LA SITUACIÓN
Las autoridades de Mali han descartado que quedenrehenesen elhotelRadisson BludeBamakoasaltado por un grupo islamista, aunque todavía no existe un balance oficial de víctimas por este secuestro, que se estima en más de una veintena.
Un portavoz del Ministerio de Seguridad, Amadou Sangho, ha confirmado que “los atacantes ya no tienen rehenes”, si bien los asaltantes continúan atrincherados en el interior y el operativo sigue abierto. “Están solos con las fuerzas especiales malienses, que están intentando desalojarlos”, ha indicado.
Un responsable de Naciones Unidas ha asegurado que los ‘cascos azules’ desplazados al lugar han contado 27 cadáveres, mientras que fuentes de los servicios de seguridad malienses han confirmado la muerte de dos terroristas.
El ministro de Seguridad, Salif Traoré, ha explicado en una comparecencia televisada que 76 rehenes habían sido liberados, aunque en total habría al menos 170 personas en el interior, de acuerdo con los datos ofrecidos por la cadena hotelera Rezidor. El Pentágono ha confirmado la localización de los 22 empleados militares y civiles del Departamento de Defensa norteamericano.
Un español, en buen estado
El ministro español de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo, ha confirmado que no hay españoles entre las víctimas mortales. Por otro lado, Exteriores ha comprobado que había un ciudadano español entre los secuestrados y que se encuentra en buen estado, según fuentes diplomáticas.
Los grupos terroristasAl Qaeda del Magreb Islámico(AQMI) yAl Murabitunse atribuyeron la autoría del ataque. En una declaración telefónica con la agencia de noticias privada mauritanaAl Ajbar(generalmente bien conectada con los grupos yihadistas del Sahel), los dos grupos subrayaron que llevaron a cabo de forma conjunta el ataque contra el hotel Radisson Blu.
Los atacantes tomaron como rehenes a 170 personas que se encontraban en el hotel y tras varias horas de confusión, fuerzas especiales del Ejército de Mali, apoyadas por soldados franceses y estadounidenses, han terminado con el asalto.
El grupo Murabitun, dirigido por el argelino Mojtar Belmojtar, es uno de los grupos más activos en la zona del Sahel. El pasado mes de marzo este grupo yihadista reivindicó el ataque contra un restaurante en la capital maliense Bamako que causó entonces cinco muertos, dos de ellos europeos.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, condenó el asalto y ofreció su respaldo a Mali para seguir avanzando en su proceso de paz. Ban, según su portavoz, trasladó sus condolencias a las familias de las víctimas del “horrendo ataque terrorista”.
Hombres armados atacaron a primera hora de la mañana el complejo y posteriormente liberaron a algunos de los retenidos. Según fuentes consultadas por Reuters, entre los liberados estarían aquellos que eran capaces de recitar versos del Corán.
El asalto, que se produjo justo al oeste del centro de la ciudad, cerca de ministerios y oficinas diplomáticas en la antigua colonia francesa, una semana después de que militantes de Estado Islámico (EI) mataran a 129 personas en París.
Al parecer, los atacantes usaron automóviles con matrícula diplomática para poder acceder al edificio.



