El vial ha quedado asegurado, mediante una barrera de hormigón que evita la caída de piedras a la calzada, mientras continúan los trabajos de estabilización del talud que durarán unas tres semanas
Mazón conversa con el alcalde de Miera en su visita al argayo caido en la carretera de Mirones. (Foto: Raúl Lucio)
El consejero de Obras Públicas y Vivienda, José María Mazón, junto con el director general de Obras Públicas, José Luis Gochicoa; y el alcalde de Miera, Tarsicio Gómez, ha anunciado la apertura al tráfico de los accesos a este municipio, que se vieron afectados el pasado lunes por un argayo que supuso la caída de una roca de 40 toneladas que había cortado medio carril de la vía y la posterior retirada por los técnicos de la Consejería de una segunda de 60 toneladas con peligro de desplome.
Mazón ha resaltado en Mirones el excelente trabajo realizado por los responsables de la Dirección General de Obras Públicas, junto con los ingenieros y operarios que han trabajado sobre el terreno hasta lograr hoy la apertura de la carretera al tráfico rodado, tras la instalación de una barrera de hormigón que evite la caída de piedras a la calzada, mientras continúan los trabajos de estabilización del talud que se alargarán durante unas tres semanas, aproximadamente.
Desde la caída el pasado lunes, a las 05:43 horas de la madrugada, de una roca de 40 toneladas sobre la carretera, la Dirección General de Obras Públicas procedió a evaluar los daños y, tras señalizar y balizar la zona, retiró la tierra que envolvía la roca de 40 toneladas y que, posteriormente, quedó totalmente picada, y a valorar una segunda roca de 60 toneladas que lograron, mediante un deslizamiento controlado, que no dañase la carretera.
Finalmente, concluidos los trabajos de picado y desmenuzamiento de la roca de 60 toneladas, junto con la carga y retirada de los materiales desprendidos, la carretera ha quedado abierta al tráfico tras la colocación de una barrera de hormigón en el arcén de la calzada más próximo al talud, para evitar que la caída de piedras de pequeño tamaño pueda afectar a la circulación mientras se acomete la segunda fase de los trabajo.
A partir de hoy viernes y durante las tres próximas semanas, aproximadamente, se va a proceder a la estabilización del talud del desmonte afectado, mediante la instalación de un sistema de mallas y cables de acero que aseguren el cosido de los materiales a la ladera.



