El escandaloso desahucio de Maricarmen, la anciana de 87 años expulsada de su piso en el distrito madrileño de Retiro, ha servido para que el presidente de VOX, Santiago Abascal, desmonte de un plumazo el relato cínico del Gobierno y de la izquierda. Frente a las lágrimas de cocodrilo del progresismo mediático y político, Abascal ha puesto sobre la mesa las cifras reales que demuestran la responsabilidad directa del Ejecutivo socialcomunista en el colapso del mercado inmobiliario y la asfixia de las familias trabajadoras.
«Ocho años llevan gobernando estos mafiosos. En ese tiempo han entrado a España ocho millones de extranjeros y se han hecho menos de 90.000 viviendas al año», ha denunciado con rotundidad el líder de la formación patriótica. Para Abascal, este desbalance demoledor provocado por las políticas de fronteras abiertas y el intervencionismo ideológico constituye la causa directa de «los precios imposibles, las emancipaciones frustradas de millones de jóvenes y las familias que no llegan a fin de mes».
Prioridad extranjera frente a los españoles de a pie
La crítica de Abascal ha apuntado a la flagrante discriminación que sufren los ciudadanos nacionales ante la inacción institucional. Frente a la emergencia habitacional, el líder de VOX ha afeado la respuesta del Ejecutivo de Pedro Sánchez: «¿Qué han hecho Sánchez y sus cómplices? Defender al okupa y 800 viviendas sociales. 800 en ocho años. Donde nadie las quiere. Y con prioridad extranjera. Ni para Maricarmen ni para Marta y Dani que se acaban de casar. Siempre para los recién llegados».
Este sesgo en el reparto de los recursos públicos no se limita únicamente al acceso a la vivienda. Abascal ha advertido de que esa misma discriminación sistemática golpea el día a día de las familias españolas en todos los ámbitos del Estado del bienestar, desde el acceso a las ayudas sociales hasta las plazas en guarderías públicas y la saturación en la atención sanitaria.
Las milicias del sistema y el blindaje del Gobierno
En un contundente dardo hacia la agitación callejera orquestada por la izquierda, el presidente de VOX ha contrapuesto la situación del asentamiento de la playa del Trampolín en Ceuta y las concentraciones de apoyo al Ejecutivo en la Puerta del Sol con la desprotección real que sufren las familias españolas.
«Las milicias de Sánchez están acampadas en la playa del Trampolín y en Sol. Pero no para defender a los españoles sin casa. Están acampadas para proteger al gobierno criminal», ha sentenciado. Con esta dura acusación, el movimiento patriótico vuelve a situar el foco en la necesidad de articular una verdadera alternativa de derecha social que rompa el monopolio de la izquierda en la calle, aplique la prioridad nacional y garantice el derecho a la vivienda y la seguridad de los ciudadanos frente al caos migratorio y la especulación.







