«Este tramo es una obra compleja y costosa que aumentará la competitividad de Asturias». Estas han sido las palabras de la ministra de Fomento Ana Pastor durante la inauguración del trayecto entre La Franca y Pendueles
La ministra de Fomento, Ana Pastor, ha ratificado ayer, jueves, que toda la Autovía del Cantábrico (A-8) estará finalizada a su paso por Asturias antes de acabar 2014 y en todo su recorrido, entre Irún y Coruña, en 2015, y ha subrayado que su puesta en marcha mejorará la competitividad del Principado y la movilidad de sus ciudadanos».
«Este tramo es una obra compleja y costosa que aumentará la competitividad de Asturias». Estas han sido las palabras de la ministra de Fomento Ana Pastor durante la inauguración del trayecto entre La Franca y Pendueles, que formaba parte del controvertido tramo Unquera-Llanes. Siete mil seiscientos metros más de autovía. Un tramo que vivió innumerables peripecias en juzgados de Asturias y Madrid, que enfrentó a partidos políticos, técnicos y asociaciones vecinales y que permaneció paralizado tanto tiempo que acumula ya un retraso de veintiún años sobre las previsiones iniciales, que eran acabarlo en 1993.
La ministra eludió confirmar el plazo de 2015 para acabar la variante. Pastro ha afirmado que los trabajos de impermeabilización y contención de la ladera de Campomanes van según lo previsto, pero que prefiere inaugurar antes que dar plazos. Lo que si ha garantizado es que el último tramo de la autopista se abrirá a finales de este año.
«¡Por fin!». Fue la exclamación de Estrella Ureta, vecina de La Franca (Ribadedeva), al saber que hoy se abrirá al tráfico el trayecto de autovía que une su pueblo con Pendueles (Llanes), de 7,6 kilómetros de longitud. Claro que a esta mujer, que ayer paseaba con su nieto Enzo por las inmediaciones de la zona en obras, aún le quedan más de cuatro meses para ver cómo Asturias queda por fin unida a la red europea de autopistas, pues aún sigue en obras el trayecto entre Unquera y La Franca, de 4,1 kilómetros, cuya conclusión se ha anunciado para finales de año.
Los operarios de la autovía del Cantábrico se afanaban ayer por rematar la obra. La comprobación de la tornillería y los anclajes, la limpieza con mangueras de agua a presión y la colocación de los últimos paneles ocuparon buena parte de la jornada. Pero aún queda trabajo para la de hoy. De hecho, a las ocho de la mañana se desviará el tráfico por la N-634 entre los nudos de enlace de San Roque y Vidiago, para acondicionar el entronque del trayecto que se inaugura con el resto de la Transcantábrica asturiana. En principio, el desvío será hasta las dos de la tarde, aunque, según los operarios, no sería extraño que se mantuviera hasta la apertura de La Franca-Pendueles.
La conclusión de las obras en el trayecto de La Franca a Pendueles, anunciada inicialmente para el pasado mes de junio, y luego para el de julio, era recibida ayer con alivio por los vecinos de la zona y los usuarios de la N-634, que llevan años conviviendo con el ruido, el polvo, las detonaciones y los trabajos nocturnos, pese a que el proyecto los prohibe taxativamente. Los vecinos de Buelna y el Valle Oscuru de Llanes confían en que también hoy se abra la carretera local que une ambos parajes, cortada desde hace varios años, lo que los obliga a dar largos rodeos para asuntos como atender al ganado o acudir a la playa. Fuentes de la obra confirmaron que el acceso al Valle Oscuru también abre hoy.
El subtramo Unquera-Pendueles se adjudicó en 2007, en 106,8 millones, pero su coste final superará previsiblemente los 125 millones. Los trabajos debieron concluir hace más de tres años: en el primer semestre de 2011.





