Título: “MODERACIÓN”
Género: Teatro
Autor: MAX WOLF FRIEDLICH (BASADO EN SU OBRA “JOB”)
Versión y dirección: BERNABÉ RICO
Intérpretes: TONI CANTO Y ÁSTRID JANER
Sala: Pereda
Crítica: Bernabé Rico uno de los nuevos valores del teatro en España, ha versionado un reciente éxito del teatro en Nueva York, al que ha titulado “Moderación”. Un título poco frecuente, pero bastante bien traído, al argumentar un enfrentamiento entre dos generaciones; la representada por un sicólogo terapeuta y una joven con una grave crisis nerviosa a causa de su trabajo de moderadora de contenidos para una super compañía tecnológica. Un juego entre dos inteligencias de diferentes planteamientos. en principio.
Bautizada como thriller psicológico a través de un dialogo intenso, nos crea un suspense casi de relato de acción a pesar de partir de una anécdota simple, en la que termina teniendo protagonismo una pistola. La visita de una joven, Jane a Loyd el sicólogo, para saber si puede darle el alta médica después de padecer una muy fuerte crisis.
Una buena elección de intérpretes. Toni Canto, vuelto de la política da el perfil de forma extraordinaria, cargando al personaje de matices, donde su galanura teatral ha quedado escondida, para sacar una solida personalidad interpretativa confiriendo un muy buen realismo a su personaje un sicólogo veterano. Demostrando que es unos de los grande actores de este país y que nos congratulamos de sus vuelta.
Una sorpresa, que no lo es tanto, si no fuera por su debut en Santander, en la faceta teatral, nos referimos a la actriz andorrana, Ástrid Janer. Tengo que reconocer, me ha conquistado en un personaje precisamente no romántico, como el de su protagonismo en la serie de, Antena 3 Tv, “La Encrucijada”, en el papel de Amanda Oramas. Si aquella fue una estupenda creación; en el personaje de Jane, muestra con autentica lucidez a una joven a la que su propia inteligencia como gran ejecutiva, cuyos contenidos revisados la descomponen. A pesar de su juventud, Ástrid Janer, ya no es una gran promesa, es una intérprete de cuerpo entero, que domina todos los registros interpretativos echándose a la espalda un personaje, que centra la obra con cada matiz definitorio.
Un relato que sobrepasa el motivo principal, el de la terapia, para en su trascurso convertirse en un thriller sicológico; con una textura de tensas emociones. Un duro ambiente en escena que trasciende a la sala; y en la que el espectador toma partido desde su asiento, incluso cambiando de perspectiva en muchos momentos. A lo que hay que unir momentos de escenas retrospectivas, separadas en negro, dentro de la expresión lineal. Un formula creadora de resultados inquietantes, pues hace estar muy pendiente del argumento.
Correcto el montaje por parte de Bernabé Rico, sencillo, como para no quitar protagonismo a los personajes, una butaca con una mesita y un diván de psicólogo. Buena la dirección de actores, acertando en el movimiento escénico, Ahora lo mejor, la versión. Concentrando de forma perfecta el relato.

