DOMINGO «CALIENTE» para arrancar 2016. En Cataluña se vuelve a votar el apoyo al candidato de JxS y en Madrid los de Pablo Iglesias deciden si mantienen la línea roja del referéndum
©Grupo DiarioCrítico/Vicente Mateu
Fin de semana caliente para arrancar 2016, clave para que Cataluña pueda investir a un nuevo presidente de la Generalitat o prepararse para unas nuevas elecciones autonómicas. Dada la incertidumbre de las encuestas sobre el apoyo al proceso independentista, todo indica que la CUP cederá por la mínima y casi en el último minuto y permitirá aArtur Masseguir ostentando el título de ‘molt honorable’.
La CUP ha optado este fin de semana por un formato ‘reducido’con una reunión de sus dirigentes territoriales y sus 10 diputados en el Parlament, un Consejo Político que repetirá las votaciones del pasado domingo para descartar uno a uno los famosos ‘cuatro escenarios’ pero en un debate más controlado que en una asamblea de 3.000 personas.
Las posturas siguen más o menos iguales que hace una semana, aunque al parecer con ligera ventaja del ‘si’ a Mas por el miedo a concurrir a unas nuevas elecciones. No obstante, nadie se atreve a aventurar el resultado de la cita de la CUP este domingo.
En el PSOE,Pedro Sánchez busca algún resquicio que le permita sortear la línea rojaque le han impuesto los barones con el referéndum sobre la independencia de Cataluña que Pablo Iglesias dibujó en la misma noche del 20D. Este domingo, la cúpula de Podemos debatirá la cuestión en el marco de unas posibles negociaciones con los socialistas.
Habrá que esperar, pero aquí no se esperan sorpresas: Podemos mantendrá la consulta en Cataluña y Sánchez no podrá casi ni sentarse a hablar,en su partido no se lo perdonarían. Es más, en realidad buena parte de los barones no quieren pactar con Podemos una posible investidura ni con referéndum ni sin él.
La repetición de las elecciones es, pues, la primera opción del PSOE y, por lo visto, también de Podemos, donde son conscientes delo que implica no apearse de una exigenciaque los socialistas no pueden asumir. En Ferraz tienen, de momento, problemas más acuciantes como evitar que la rebelión interna ya en marcha no vaya a más.
El Consejo Ciudadano estatal de Podemos, que en total está compuesto por 81 miembros – dirigentes y secretarios generales territoriales, incluido el propio Iglesias-, dará comienzo alrededor de las 11.00 horas, con la lectura en abierto por parte de su secretario general de un informe de la situación del partido, en este caso, tras haber afrontado ya el objetivo para el que nacieron: Las elecciones generales.
Tras el encuentro de este domingo, Podemos tiene previsto mantener reuniones con sus aliados en Cataluña –En Común, ICV y EUiA, Galicia (Anova y Esquerda Unida) y Comunidad Valenciana (Compromís). Con ellos tratarán también de perfilar su estrategia para conseguir tres grupos propios en el Congreso, independientes al de la formación morada, tal y como acordaron para concurrir juntos, según informa Europa Press.
Aunque la formación morada ha puesto el acento posteriormente sobre otras prioridades, como su ‘Ley de emergencia social’ –que incluye, por ejemplo, la paralización de los desahucios sin alternativa habitacional–, siguen manteniendo como condición el derecho a decidir, en línea con las demandas de sus socios de En Común, liderados por la alcaldesa de Barcelona,Ada Colau, con los que concurrieron en Cataluña.
Además, Podemos ha planteado como condición para poder llegar a cualquier acuerdo su propuesta de prohibir en la Constitución las llamadas ‘puertas giratorias’ y, mirando directamente al PSOE, ha exigido que «todos los miembros» de cualquier partido que aspire a contar con su apoyo salgan de los Consejos de Administración «o entreguen el carnet».
Los ‘barones’ de Podemos también podrán aprovechar el encuentro de este domingo para relatar sus experiencias en las Comunidades Autónomas en las que el partido morado permitió con sus votos la formación de Gobiernos socialistas, como es el caso de Castilla-La Mancha, también a cambio de determinadas condiciones.
Otro de los escenarios que barajan en la formación es el de la celebración de nuevas elecciones, una posibilidad que, según señalan sus máximos dirigentes, no es «deseable» pero que tampoco les vendría mal porque, tal y como defienden, cada vez que pasan por las urnas, crecen. De hecho, Iglesias se manifestó «encantado» de volver a concurrir, aunque reconoció que «no es lo que toca ahora».
El diputado del PP en el Congreso Rafael Hernando cree que hay «mimbres suficientes» para alcanzar un «gran acuerdo de Estado» entre PP, PSOE y Ciudadanos para garantizar la gobernabilidad y estabilidad del país y poder continuar en la senda de la recuperación económica y la creación de puestos de trabajo. Según Hernando, «el Partido Popular ganó las elecciones, tiene mayoría en el Congreso, tiene mayoría absoluta en el Senado y, por eso, me parece que lo lógico y lo normal es que haya un gobierno del partido que ha ganado y que los demás se sumen a ese proyecto», en el contexto de «un acuerdo generoso, basado en el diálogo y la pluralidad». «Hay puntos de acuerdo muy importantes entre estos partidos», insistió el portavoz popular en declaraciones a los periodistas en el Congreso tras recoger su acta de diputado.
Hernando, en clara alusión al PSOE, deseó además que haya «sentido común» porque «llevar al país a unas elecciones sería el reconocimiento de la incapacidad de algunos para negociar o para plantear acuerdos». «Si hay algunos que deciden, en virtud de sus situaciones internas o de sus intereses personales, apostar por el bloqueo de las instituciones con el objetivo de intentar conseguir un beneficio electoral en unas nuevas elecciones, me da la sensación de que no lo van a obtener», resaltó, para mostrar a continuación su confianza en que el PSOE «supere sus problemas internos» y pase «a tratar de resolver los problemas importantes que son los de los ciudadanos».
En la misma línea, la vicesecretaria de Estudios y Programas del PP, Andrea Levy, en entrevista emitida en la COPE, mostró su confianza en que el PSOE «sea capaz» de posicionarse en la centralidad frente a los intentos de pactar con «radicales» y facilite un gobierno del PP en minoría. «Pedimos al PSOE que mire por encima de Ferraz, de las siglas y que mire por el interés general», señaló, para pasar a considerar la repetición de elecciones como «un fracaso colectivo de las fuerzas políticas que están llamadas a llegar a acuerdos y a dialogar».
Las declaraciones de Hernando y de Andrea Levy son interpretadas hoy por la mayoría de los diarios como un claro intento del PP de «presionar» al PSOE para que no dé por concluidas las negociaciones de cara a formar un gobierno estable. Así, El PAÍS subraya que, mientras en el PSOE crecen las voces sobre la necesidad de volver a las urnas, en el PP confían en que los socialistas cedan y no bloqueen la investidura de Rajoy. Creen que la presión por la situación en Cataluña, máxime si la CUP apoya hoy a Mas, y un mal pronóstico electoral para el PSOE, en caso de nuevos comicios, juegan a su favor.
En esta misma línea, EL MUNDO considera que la dirección del PP no trabaja todavía en la idea de unas nuevas elecciones, y mantiene la tesis de que el PSOE acabará absteniéndose para permitir la investidura de Mariano Rajoy.
Si la CUP apoya a Artur Mas para seguir al frente de la Generalitat y esto supone un nuevo impulso al proceso soberanista, dice el diario, la presión sobre Pedro Sánchez para dar estabilidad al Gobierno será muy fuerte, según mantienen fuentes del PP, quienes apuntan además la posibilidad de que Pedro Sánchez sea relevado por Susana Díaz en el congreso de febrero, algo que también podría facilitar la investidura de Rajoy. El PP estaría abierto a cualquier planteamiento con tal de que Rajoy fuese investido: le valdría la abstención del PSOE, un apoyo parlamentario puntual o la entrada de socialistas en el Gobierno.
No obstante, prosigueEL MUNDO, si no hay más opciones que convocar unas nuevas elecciones generales, en Génova prevén que el resultado sería mejor que el del 20-D porque subirían electoralmente a costa de atraer a votantes de Ciudadanos, por el efecto del «voto útil» al centro derecha. A pesar de interpretaciones como la que se hace en FAES sobre que una parte del voto del PP sigue en la abstención y no se ha ido a Ciudadanos, según destaca el propio diario, en Génova mantienen que entre los votantes de Rajoy y de Albert Rivera hay vasos comunicantes. Por eso, apuntan, «Ciudadanos nos va a apoyar seguro y no quieren nuevas elecciones».
LA VANGUARDIA considera que Rajoy apurará los plazos de formación de gobierno hasta el límite para plantear al PSOE, finalmente, «una legislatura corta» de dos años. El plan del presidente, dice el diario, incluye el ofrecimiento a los socialistas de un pacto de Estado de corta duración dedicado a afrontar reformas de calado, como la de la Constitución y la ley electoral, entre otras. Rajoy espera, además, que Susana Díaz influya a favor de esta propuesta.
ABC, por su parte, apuesta claramente en titulares por «la formación de un Gobierno estable que sirva para blindar la recuperación» como gran reto para el año 2016 que comienza. Subraya así la «incertidumbre» política que se vive en estos momentos, «a la espera de consensos». «Un tiempo nuevo para políticos que estén a la altura, en un escenario que requiere inteligencia y audacia semejantes a las que derrocharon los líderes de la Transición», destaca en titulares. EL PAÍS, en este sentido, subraya en portada que «la falta de un Gobierno estable amenaza la creación de empleo en 2016». «El mercado laboral», añade, «crecerá este año apoyado en la temporalidad».


