Un documento técnico del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, fechado en agosto de 2016, ya recogía que los miradores de El Bocal incluían estructuras de madera “inadecuadas para el tránsito peatonal”.
El informe formaba parte del proyecto de finalización de la senda costera entre el Faro de Cabo Mayor y la Virgen del Mar, y contemplaba expresamente la retirada de estos elementos por motivos de seguridad. En concreto, señalaba que las pasarelas permitían el paso sobre grietas en las rocas, lo que suponía un riesgo para los usuarios.
Este documento, que nunca llegó a ejecutarse, ha sido sacado a la luz por Vox durante el Pleno extraordinario celebrado tras la tragedia en la que murieron seis jóvenes en esta misma zona.
El texto también recogía la aceptación por parte del Ayuntamiento de Santander de eliminar dichos miradores, así como otras estructuras similares, dentro de un proyecto que finalmente no se llevó a cabo.






