A la viruela del mono también se la conoce como viruela símica y es una enfermedad zoonótica, es decir, que puede transmitirse entre el resto de animales y los humanos.
Laviruela del monoha llamado a la puerta de Europa para ser una nuevaenfermedad infecciosaque genera alerta sanitaria al margen del persistente coronavirus de la covid-19.
Pero, ¿hasta qué punto debemos preocuparnos? ¿Esletal la viruela del mono? ¿Cómo se contagia y quésíntomaspresenta? A todas estas preguntas vamos a responder a continuación.
A la viruela del mono también se la conoce como ‘viruela símica’ y es una enfermedad zoonótica, es decir, que puede transmitirse entre el resto de animales y los humanos.
El nombre lleva a equívoco porque el origen del virus no está en los simios y se desconoce. Podría proceder de roedores de la selva tropical de África.
Es muy habitual en el Congo, donde es una enfermedad endémica.
Aunque preocupa por su aspecto en los infectados, en realidad el virus no se propaga fácilmente y el riesgo es bajo para la transmisión comunitaria entre la población.
Se puede transmitir por vía respiratoria, aunque lo más común es porcontacto de fluidos y mucosas. De hecho, se ha certificado que en Europa todos los contagios se habrían producido porrelaciones sexualeshomosexuales entre hombres, siemprede riesgo, sin tomar precauciones de barrera, como los preservativos. A pesar de este hecho, no se considera enfermedad de transmisión sexual.
La OMS explica que también se puede producircontagio por contactocon las lesiones en la piel o en las superficies mucosas internas, como la boca o la garganta, gotitas respiratorias y objetos contaminados.
Es muy parecida a la viruela común, pero incluso puede ser más leve y es más raro ver casos de letalidad.
La viruela del mono provocadolor de cabeza, fiebre, escalofríos, dolores musculares, fatiga extremaeinflamación de los ganglios linfáticos.
Posteriormente, varios días después de estos primeros síntomas, aparecenerupciones en la piel, comenzando normalmente en el rostro, pero que luego llegan a otras partes del cuerpo. Son muy grandes y vistosas.
Las erupciones cutáneas comienzan con manchas rojas y después pasan a ser pústulas. Terminan convirtiéndose en costras y finalmente se caen.
Los síntomas totales pueden llegar a afectar entre 2 a 4 semanas. Además, la incubación es lenta, variando entre cada individuo contagiado, pero puede ser de entre 10 y 21 días.
Esta es la parte más negativa: aunque no es una enfermedad peligrosa a nivel de letalidad,no tiene tratamiento conocido o efectivo.
Las atenciones sanitarias se limitan aaliviar los síntomasde malestar corporal y atratar las erupcionespara que no hagan grandes daños en la piel.
No hay vacuna y las personas que fallecen suelen hacerlo por tener una salud ya con patologías previas o un delicado estado.
Sí es cierto que laspersonas vacunadas de la viruela comúntendrían una protección bastante efectiva. Son personas ya mayores, puesto que desde 1980 se la considera erradicada a nivel global y nadie recibe desde hace décadas esta vacuna.





