Estados Unidos ha lanzado esta madrugada un ataque militar a gran escala contra Venezuela, con bombardeos en Caracas y otras zonas estratégicas del país, y ha anunciado la captura y traslado al extranjero del presidente venezolano, Nicolás Maduro, según ha comunicado el presidente estadounidense, Donald Trump, a través de su red social Truth.
Las primeras incursiones aéreas se detectaron en torno a las dos de la madrugada, seguidas de explosiones en instalaciones militares clave como Fuerte Tiuna y la base aérea de La Carlota, según vídeos difundidos en redes sociales. Testigos relatan intensos disparos y detonaciones mientras helicópteros de asalto atacaban objetivos militares y logísticos.
Trump ha asegurado que Maduro y su esposa han sido “capturados y trasladados fuera del país”, y ha convocado una rueda de prensa en Mar-a-Lago para ofrecer más detalles de la operación. Desde Caracas, el Ejecutivo venezolano ha decretado el “estado de Conmoción Exterior”, que otorga plenos poderes al Gobierno y suspende parte de los derechos y libertades, mientras el ministro de Defensa anunciaba el despliegue total de las Fuerzas Armadas.
La vicepresidenta Delcy Rodríguez, que asume el mando del país, ha exigido a Washington una prueba de vida de Maduro, ante los rumores sobre su posible fallecimiento durante la operación.
La reacción internacional ha sido inmediata. Aliados del régimen bolivariano han denunciado una violación flagrante del derecho internacional y han pedido reuniones urgentes de la ONU y la OEA, mientras crece la tensión en toda América Latina. Washington sostiene que la operación ha concluido y que no se prevén nuevos ataques ahora que Maduro estaría bajo custodia estadounidense.






