Francia ha quedado conmocionada tras un crimen que numerosos sectores califican ya como terrorismo Antifa. Quentin, joven patriota de 20 años, fue asesinado en Lyon tras una brutal agresión perpetrada por miembros de Antifa mientras protegía a las chicas del Collectif Némésis durante una acción pública.
Un grupo organizado de encapuchados irrumpió en la concentración y atacó violentamente a los asistentes. Según los testimonios difundidos por el entorno del colectivo, Quentin se interpuso para proteger a varias jóvenes de Némésis cuando fue rodeado, derribado al suelo y golpeado repetidamente en la cabeza. Incluso ya indefenso, los agresores continuaron la paliza hasta dejarlo inconsciente.
Tras la agresión, fue trasladado de urgencia a un hospital de Lyon con lesiones cerebrales gravísimas. Horas después, se confirmó su fallecimiento. La causa de la muerte: los golpes recibidos. Fue un asesinato.
Asesinos de Antifa
Las informaciones apuntan directamente a miembros de Antifa que actuaron de forma coordinada, equipados con capuchas, guantes reforzados y material destinado a facilitar la agresión. No se trató de un altercado espontáneo, sino de un ataque violento ejecutado contra quienes participaban en el acto.
Para numerosos sectores críticos con la extrema izquierda, lo ocurrido es la prueba de que existe una violencia política organizada que actúa con sensación de impunidad bajo la etiqueta antifascista.
Un crimen ideológico
Quentin no estaba atacando, sino defendiendo. Se interpuso para proteger a las chicas de Némésis y pagó con su vida. Su asesinato reabre un debate de fondo sobre la escalada de violencia ideológica en Francia y sobre la tolerancia hacia grupos radicales de extrema izquierda que recurren a métodos propios del terrorismo callejero.
Lyon se ha convertido en el escenario de un crimen político que deja otra víctima mortal por el terrorismo Antifa.






